martes, 20 de junio de 2017

¿CUAL ES MI POSTURA PREFERIDA?
        El otro día me preguntaron que cual era mi postura preferida para joder. Mi respuesta fue inmediata: la del misionero, tumbada boca arriba y con las piernas abiertas.
       ¿Qué por qué? Pues por varias razones.
 
 
        Me veo caliente cuando estoy desnuda, tumbada de espaldas con medias y zapatos y piernas separadas. El verme así me excita porque sé que enseguida voy a joder.
 
        Me gusta poder mirar al tipo que me está follando y poder envolver mis piernas alrededor de su cuerpo para tirar de él más fuerte y hacer que me joda más profundo.
 
        Me gusta sentir su peso encima de mí y sentir como se mueve.
 
        A muchos hombres les gusta besarme y meter su lengua en mi boca mientras jodemos. A mí también me gusta eso y es muy fácil hacerlo cuando estamos cara a cara.
 
        Cuando estoy tumbada boca arriba tengo un sentimiento de sumisión y vulnerabilidad, es como el de un animal débil que se rinde ante un animal más fuerte y poderoso. Es como si dijese: "Estoy de espaldas exponiendo mis tiernas partes. Estoy esperando misericordia pero también estoy emocionada de que decidas hacerme daño".
 
        Me gusta cuando un hombre mira mis ojos hambrientos mientras vacía sus bolas en mi vientre o en mi coño. En esos momentos siento como que él me sirve al tiempo que yo le sirvo a él también.
        Así es como funciona mi mente cuando se trata de sexo. Esto que me pasa a mí seguro que le pasa también a muchas mujeres y a otras les pasarán cosas diferentes.
 
 
          En esta diversidad está uno de los grandes atractivos del sexo. Cuando realmente se disfruta es cuando uno hace lo que verdaderamente quiere.


domingo, 18 de junio de 2017

¡ASI SE PONEN LOS CUERNOS!
            Un conocido amigo cornudo me ha mandado esta secuencia completa de la puesta de cuernos que le ha hecho su esposa con uno de los amigos  que tiene.
 
            Una de las cosas que me gusta de esta mujer es que no se anda poniendo putivestidos para joder con un amigo. Va vestida normalmente y pasa totalmente desapercibida por la calle.
 
 
            Su amigo y ella se sientan juntitos y rápido se empiezan a acariciar. Pero la esposa de nuestro amigo no se anda por las ramas. Enseguida le echa la mano al paquete. ¡Es para no dejar dudas de lo que quiere!
 
            Y nuestro amigo ya empieza a disfrutar. Su mujercita se abre de piernas y deja que el macho vea como tiene el coño, al tiempo que ella palpa como está la polla. Nuestro amigo estará disfrutando de estos prolegómenos y seguro que ya empieza a notar como los cuernos empiezan a crecer.
 
            ¡Qué esposa más diligente! Se quita la falda y las bragas y su coño se queda bien al aire con esos pantis abiertos que se ha puesto. ¡Qué gusto le da a nuestro amigo cornudo ver como su mujercita mete la mano para palpar la polla que tiene el macho!

 
 Y la esposa sigue jugueteando con la polla. ¡Qué envidia mezclada con celos le tiene que estar dando a nuestro amigo! ¡Pero qué placer tiene que estar sintiendo a la vez por ser tan buen cornudo!
 
            ¡Qué poquito le falta a esa polla para hacer las delicias del coño de mi esposa y las delicias mías! Piensa el cornudo.

 
            ¡Y llega uno de los momentos cumbre de la puesta de cuernos! La polla del amigo se mete entre medias de esos muslos abiertos. Pero parece que no está a gusto tan encerrada y entonces entra hasta los huevos y sale hasta el capullo. Y así una y otra vez. Y nuestro cornudo marido disfruta y disfruta, a cada pollazo sus cuernos crecen, y eso es lo que le gusta. 
 
            ¡Qué buenos cuernos tiene ya! Y ahora el macho se echa encima de la esposa, y ahora ya no la anda casi sacando y metiendo, ahora la deja metida y aprieta y aprieta.
 
            Es un apretar constante, apretar que le encanta a la mujercita del cornudo, y ella relaja los muslos y sus piernas se quedan sueltas al aire, moviéndose al ritmo de los pollazos que le da el macho que tiene encima.
 
            Y esa polla ya no sale de ahí bien tiesa. Cuando salga lo hará un poco arrugada, morcillona y con los cojones un poco vacíos. 
            ¡Qué gran invento este de los cuernos! ¡Cuánto disfruta la esposa, el macho que la jode y cuánto disfruta el cornudo! Es ahora que estoy escribiendo esto y mi polla se pone tiesa, porque no veo abierta de piernas a la esposa de nuestro gran amigo cornudo. A la que veo es a la mía.


jueves, 15 de junio de 2017

MI ESPOSA ESTÁ EMBARAZADA
     Mi esposa y yo somos una pareja aparentemente convencional. Tenemos tres hijos que casi seguro son míos (no lo hemos confirmado con pruebas de ADN) ya que mi mujer ha tomado las precauciones necesarias para no quedarse embarazada de otros hombres.
 
 
        La pregunta es ¿Me gustaba que cuando mi esposa estaba embarazada de mí follase con otros hombres? Mi respuesta es sí, me gustaba mucho.
 
 
        Cuando sus embarazos ella estaba muy caliente, le apetecía mucho y a mí eso me excitaba más.
        Hay que tener presente que en los primeros meses su aspecto era casi normal. Recuerdo que cuando estaba de 4 meses fuimos al cumpleaños de un amigo y el regalo que le hizo fue una buena jodida.
 
 
        Hay parejas que consideran al feto como algo sagrado que hay que proteger, y que en esas circunstancias no procede que otro macho ande metiendo la polla en el coño de la esposa. Para esas parejas la esposa no mantiene relaciones sexuales con ningún otro macho durante el embarazo.
 
 
        Para otras parejas el que la esposa se quede preñada de otro macho es una de sus mayores fantasías. Y ver a la esposa con una buena tripa y jodiendo con otro hombre es  para muchos maridos un momento en el que es muy fácil imaginar que ese hijo no es suyo. 
 
        Para muchos hombres una mujer embarazada es el icono de la sexualidad y si ella se ha quedado preñada con el esperma de otro macho eso supone el pináculo de la negación del marido. Para los maridos a los que les gusta ser humillados esta situación es de las más humillantes que hay ya que el macho que la ha fecundado (aunque solo sea en la imaginación del marido) sigue reclamando su puesto preferente y ella también prefiere su polla a la de su esposo.
 
 
        La mayoría de las mujeres están más excitadas durante el embarazo. En esa situación se elimina el miedo al embarazo y esto hace que el deseo sea aún mayor. Entonces ¿por qué no follar durante el embarazo?


viernes, 9 de junio de 2017


¿VIENDO O ESPERANDO?
 
 
      A todos los cornudos nos gusta y nos satisface el hecho de que nuestra esposa joda con otros hombres. Pero a unos nos gusta más ver como jode nuestra mujer y otros prefieren esperar en casa sabiendo que su esposa, en esos momentos, está follando con otro.

         Las dos opciones son válidas aunque un 60% de los cornudos preferimos ver como jode y el otro 40% prefiere esperar a que llegue la esposa y cuente lo que ha hecho. Pero esto no quiere decir que a los que nos gusta ver no hayamos nunca esperado a nuestra esposa. Las dos posibilidades tienen sus alicientes. A continuación unos comentarios de ambas posiciones.

        Soy un cornudo y he visto a mi esposa en numerosas ocasiones, y es impresionante. Pero también he estado esperando en un bar, esperando en mi coche, etc., mientras que mi esposa estaba con su macho,  y me encanta el aspecto humillante de que no se me permita ver.
 
        La he visto muchas veces pero la realidad es que he aprendido que la espera es mucho más intensa, y puede ser más gratificante.

        Ver es muy importante y es la única manera en que puedes recrear lo que ha ocurrido. Si no lo has visto nunca es muy difícil imaginarlo tal como ocurre.
 
 
        Creo que la fantasía e imágenes recordadas de lo que está ocurriendo es mucho más erótico que estar realmente allí.

        Lo mejor de ambos mundos, para mí, sería la de ser capaz de ver y escuchar, pero sin que  ninguno de ellos sea  consciente de ser observado, por lo que su interacción sería sin fingir e intensamente íntima. Pero la realidad es que eso que implicaría el engaño. 

                Al oír como describe los detalles de sus citas yo lleno las lagunas en detalle con mis propias preferencias. Por encima de todo, la pérdida de "control" sobre la situación una vez que se aleja de nuestra casa es algo que me resulta sumamente excitante.
 
 
        Tratamos de darle vida anticipadamente al encuentro que va a tener, ella me quiere en el baño mientras se ducha y se afeita, ella me muestra la ropa interior que tendrá y me dice lo excitada que está y lo mucho que desea que llegue el momento. Por lo general, esto me excita mucho pero ella siempre se ríe maliciosamente y dice que tengo que esperar hasta que vuelva a casa.

        Nunca se me permite ver. No estoy seguro de que me gustaría. Mi esposa quiere privacidad. Ella me dice que no folla, que hace el amor y que eso es algo muy íntimo y privado. 

        Mi esposa prefiere que yo esté allí para ver como se mete la polla y cómo ejerce su dominio sobre mí. Yo prefiero quedarme  en casa y dejar que mi imaginación vuele sobre lo que está sucediendo.
 
 
         Cuando una pareja empieza en este mundo de los cuernos la esposa casi siempre prefiere que su marido no esté presente porque a ella le da como una especie de vergüenza por lo que está haciendo y porque suele estar más pendiente de su marido que de estar follando. Cuando pasa algún tiempo, la esposa ya se ha habituado a la presencia del marido y la mayoría de ellas prefieren que esté porque eso les da seguridad y tranquilidad y porque consideran que los cuernos es algo a compartir con la pareja.

viernes, 2 de junio de 2017

IMÁGENES
 

          Cuando  un marido come el coño de su esposa él debe estar totalmente excitado. Cuando lleva un rato con su cara metida en el coño de su esposa su polla debe estar bien tiesa. Es la manifestación más clara de que es un buen cornudo y disfruta siéndolo.
 
No hay nada como ver como de un solo apretón la polla de otro hombre se mete en el interior del coño de mi esposa. Cuando soy testigo de cómo otra polla desaparece dentro de su coño, mi polla se endurece repentinamente. Esta es una reacción típicamente cornuda. Otros hombres se ponen celosos, se enfadan, pero yo no. Yo me excito, se me pone tiesa y muy dura. No puedo controlar esta reacción, este sentimiento. Es sólo una parte natural de mi sexualidad como cornudo.
 
 
¿No os hace vuestra esposa sufrir así? La tenéis tiesa y pasa su coño una y otra vez pero no os deja meterla. ¿Cómo os sentís? ¿Qué tal después de 10 minutos o más, una vez que tenéis el rabo y los cojones mojados de tanto pasar su lubricado coño?  Apuesto que estás a punto de explotar,  tal vez si ella sólo os hiciese una pequeña caricia u os dejara meterle solo la puntita. ¿Y en estos momentos no os ocurre a veces  que desearíais que esto se lo estuviese haciendo a otra polla y vosotros viéndolo?
 

         Es bastante frecuente entre las parejas cornudas que después de que la esposa ha disfrutado de otro hombre, el cornudo folle  con ella y, al hacerlo, "reclama" a su esposa. En lo personal, me gusta  joder con mi esposa después de que ella acaba con su macho. En esos momentos soy consciente de cómo se ha agrandado su coño. Por lo general siento como sus paredes tocan los lados  de mi pollo, pero eso no ocurre cuando se ha metido una gran polla. Una vez le dije que sentía su coño como si la estuviese metiendo en un tazón de pudín, otras veces mi polla simplemente escoge un lado de su coño y me rozo más con ese lado. Ella se da cuenta y se ríe en voz alta.
 

          Ella echa una mirada a su marido mientras él mira fijamente como la polla de otro hombre está en el coño de su mujercita. Ella quiere ver en su cara su emoción y su aprobación como cornudo. Esto es tan bueno para el marido como para la esposa. Ella quiere saber que su marido disfruta, lo tiene que comprobar. Todo el proceso cornudo tiene sentido cuando los dos miembros de la pareja disfrutan.


lunes, 29 de mayo de 2017


¿QUÉ ES LO PRIMERO QUE HACEMOS  DESPUÉS QUE ELLA HA ESTADO FOLLANDO CON OTRO HOMBRE?
       Tanto si nuestra esposa ha estado jodiendo delante de nosotros, como si ha estado en otro lugar y no hemos visto nada, el momento de volver a encontrarnos está lleno de deseo y de una gran excitación.
 
        ¿Y qué es lo que nos gusta a los cornudos? No hay mucho donde elegir. Solo podemos elegir entre las siguientes posibilidades.
-      Joder con nuestra esposa.
-      Hacernos una paja mientras recordamos lo que hemos visto o imaginando lo que ella nos cuenta.
-      Lamerle el coño.
-      Que ella nos haga una buena paja mientras nos cuenta sus impresiones.
        Realmente son pocas posibilidades, pero todas ellas pueden ser muy satisfactorias según el momento en que nos encontremos.
        Yo lo que nunca hago es hacerme una paja. Ha habido ocasiones en que me he corrido sin tocarme cuando he estado viendo como jode, pero nunca me ha masturbado porque prefiero o que me masturbe ella o correrme dentro de su coño.
 
        Cuando mi mujer ha estado jodiendo sin que yo la vea casi siempre me bajo a su coño y empiezo a lamérselo. Mi lengua se sumerge en su coño tan profundamente como puedo. A ella le encanta esto y en ocasiones se corre; de esta manera compartimos su experiencia sexual. A ambos nos encanta el sabor y olor de su coño lleno de la leche de otro, y si a continuación jodemos, ese sabor y olor le sirve de estímulo para un nuevo orgasmo.
 
        Pero si estoy viendo como jode entonces prefiero metérsela nada más acabar de terminar con el amante. Me gusta mucho meter mi polla en su coño lleno de leche, me gusta mucho sentir esa crema caliente que suele gotear por mis cojones.
 
        Lógicamente si ha jodido mucho y con una gran polla y tiene el coño dolorido pues entonces no follamos. La lamo el coño y si estamos solos nos tumbamos en la cama y lentamente me hace una paja mientras me cuenta los detalles de lo que ha ocurrido o sentido.
 
        Cualquiera de estas actividades es como la guinda en el pastel de nuestro matrimonio, aunque quizá tiene más que ver con el relleno de crema. ¿No os parece?