martes, 22 de diciembre de 2015

¿MI ESPOSA Y YO PODEMOS SER UNA BUENA PAREJA CORNUDA?


Un estilo de vida cornudo puede aumentar a largo plazo la felicidad en una pareja siempre y cuando se den una serie de condiciones en cada uno de ellos.
En cualquier pareja cornuda el marido se compromete a dejar que su mujer tenga libremente relaciones sexuales con otros hombres. Ella puede follar con otros hombres cuando quiera, donde quiera y como quiera.


El estilo de vida cornudo ha crecido muchísimo en la sociedad actual. En Estados Unidos, país donde surgió de una manera potente, hay toda una infraestructura alrededor de este fenómeno. Clubs, lugares de encuentro, machos profesionales, etc. Estados Unidos es hoy por hoy el paraíso de las parejas cornudas.
Simplificando mucho las cosas se puede decir que hay tres tipos de hombres cornudos: los sumisos, los bisexuales y los mirones.
Al cornudo sumiso le gusta ver lo mucho mejor que él es el macho que está jodiendo a su mujer. Incluso puede disfrutar de utilizar un dispositivo de castidad en el pene para que no se le ponga tiesa mientras su mujer jode con otro.
El cornudo bisexual disfruta porque satisface sus deseos homosexuales viendo a otro hombre desnudo, tocándole, chupándole la polla e incluso manteniendo relaciones sexuales con él.


 Es el marido al que le encanta que el macho que ha jodido a su esposa le dé por culo a él.



El mirón se lo pasa magníficamente viendo a su mujer con otro. Su disfrute es tanto que en muchas ocasiones se corre sin necesidad de tocarse mientras su mujer folla delante de él.



Cualquiera de estos tres tipos de hombres son candidatos ideales para ser unos buenos cornudos y para que esa relación cornuda sea altamente satisfactoria.
El hombre celoso no puede ser un buen cornudo. Los cuernos están basados en una relación de confianza amorosa, donde el marido no sólo tiene que aceptar que su esposa folle con otros hombres, sino que también debe desear que lo haga y verlo él.
Los cuernos son una magnífica manera de animar y revivir la vida sexual de la pareja. Hay mujeres que tienen una libido muy alta y el marido no es capaz de satisfacerla. Con los cuernos eso ya no ocurre, además para la mujer es muy gratificante sentirse deseada sexualmente.


 La edad ideal para los cuernos está en los 50 años y más. Cuando una mujer de esa edad comprueba como otros hombres disfrutan con ella y ella con ellos su autoconcepto aumenta y su placer también. En ciertos momentos es sentir como si no pasasen los años.
Hay parejas a los que los cuernos no les van. Las parejas muy religiosas que consideran el vínculo matrimonial como algo sagrado son incompatibles con los cuernos. Muchos hombres no son capaces de superar sus ideas aunque sepan que si su esposa folla con otro eso es solamente por sexo. Para estos hombres la vagina de su esposa es algo solo para él, por allí han salido sus hijos y eso no puede ser compartido con otro hombre. Hay mujeres que se sienten incómodas compartiendo su cuerpo con otro hombre, incluso si su marido lo alienta. Muchas parejas se dan cuenta que una cosa es tener fantasías sexuales y otra muy diferente que esa fantasía se haga realidad.


Que una esposa susurre a su marido que quiere joder con el hombre que está sentado enfrente en el restaurante y seguir comiendo es una cosa, y empezar a desnudarse y besarse, para terminar  jodiendo con ese hombre delante del marido es otra muy distinta. Toda pareja que esté interesada en experimentar una relación cornuda tiene que discutir a fondo todos los detalles de antemano y las emociones que posiblemente surjan.
¿Le compensará al marido el placer y la excitación que va a sentir al ver como otro hombre toca a su esposa o los celos no van a compensar esa experiencia?
¿Qué les parece a cada miembro de la pareja la idea de que la esposa tenga un orgasmo con otro hombre?
¿Qué sienten ante la idea de compartir la cama matrimonial con un hombre que no es el marido?
¿Está la esposa segura de su imagen corporal para estar desnuda delante de otro hombre?
¿Quieren llevar una vida cornuda alguna que otra vez de una manera ocasional o quieren que sea un estilo de vida sexual permanente?
Estas y muchísimas más cuestiones tienen que hablarse entre la pareja. No son desdeñables todas las cuestiones relacionadas con el macho.
¿Cómo y dónde le escogerán?
¿Se va a quedar una vez que termine el acto sexual o va a llegar, joder y marcharse?
¿Usará siempre preservativo o no?
Y así se pueden hacer preguntas y preguntas. Lo importante es que la pareja vaya hablando todo según vaya surgiendo y no se quede nada sin hablar por miedo, vergüenza, etc.

Siempre se dice y se piensa que los cuernos son un gran disfrute para los hombres, pero olvidamos a las mujeres. Si una mujer acepta y continúa en el mundo de los cuernos es porque obtiene placer y disfruta con lo que hace. La mujer satisface plenamente su libido. Disfruta de otros hombres sin sentir que está engañando a su marido. En una relación cornuda la mujer es el centro de atención tanto por parte del marido como por parte del macho o machos que se la mente y su satisfacción personal y la imagen que ella recibe de sí misma es muy gratificante y satisfactoria.


Una buena relación cornuda puede ser muy emocionante y muy beneficiosa para una pareja. Pero para que lo sea la pareja tiene que confiar ciegamente el uno en el otro y no tener secretos. Hay que hablar todo para que todo esté muy claro.

Si todo esto se da en vuestra vida en pareja, seguro que disfrutaréis de vuestra relación cornuda. ¡Y eso no os pesará! ¡Os lo garantizo!

sábado, 19 de diciembre de 2015

¿POR QUÉ NOS GUSTA QUE NUESTRA ESPOSA JODA CON OTROS HOMBRES?

Esta es una pregunta que no tiene una única respuesta. Pueden ser muchos los motivos por los que a los cornudos nos gusta llevar unos buenos cuernos. Posiblemente el motivo no sea uno, sino que sea una mezcla de varios. Veamos qué es lo que se dice sobre este tema.

Muchos hombres sienten la necesidad de conquistar a una mujer. Pero una vez que están casados pierden la emoción de la conquista. Sabiendo que su mujer está con otro hombre sienten unos celos saludables que les hace sentir como que necesitan recuperar a su esposa o pareja y que les hace estar en una conquista permanente para con ella. Normalmente esto conlleva una revitalización de la vida en común de la pareja.


Estudios científicos sugieren que cuando una mujer tiene relaciones sexuales con varios hombres, ella emite diferentes feromonas que cuando ella solamente tiene relaciones sexuales con su marido. Estas feromonas están diseñadas para acelerar la libido de su pareja, para excitarla. El marido entra así en una competencia de su esperma con el de los otros machos que joden a su esposa, competencia que le resulta muy placentera y excitante sexualmente.



Muchos hombres son naturalmente sumisos o al menos adoptan papeles sumisos temporalmente. Para estos hombres las formas leves de humillación son un afrodisiaco, y por lo tanto se excitan mucho y disfrutan mucho cuando su esposa les humilla levemente con otros hombres. El elemento de fantasía para estos hombres es la envidia que sienten por los machos que joden a su esposa, la cual no les humilla nunca de una manera descarada, sino que lo hace sutilmente.



Otros hombres se emocionan con los cuernos porque valida a sus esposas o novias como mujeres sexualmente deseables. Son los hombres que piensan: ¡Qué buena está mi mujer o mi novia que todos los hombres la desean y no tiene problema en escoger a quien quiera para follar, pero en definitiva ella me prefiere a mí!


         Luego están los hombres para los que los cuernos es como tener su propia pornografía personal. Son los que quieren ver desde el armario, desde un rincón de la habitación o les gusta grabar a su mujer o escucharla por teléfono. Normalmente son hombres que en su adolescencia y primera juventud veían a su madre o a su hermana o a una tía hacerlo hacerlo con su padre, o su novio o un amante.


         También hay hombres que lo disfrutan porque sienten que les acerca a sus parejas. Los hombres no somos tontos. Sabemos que al igual que nosotros tenemos nuestros deseos y nuestras fantasías, las mujeres también las tienen, pero no las cuentan. Con el mundo de los cuernos la mujer también puede llevar a cabo sus deseos y fantasías con lo que aumenta el nivel de confianza y de comunicación en la pareja al tiempo que ambos se complacen mutuamente con experiencias sexuales que sino permanecerían ocultas.


Hasta aquí algunas de las teorías que intentan explicar “nuestra afición” Hay otras con un carácter pretendidamente más científico, pero en realidad todo son especulaciones. Lo importante es que disfrutemos llevando unos buenos cuernos, lo menos importante es por qué disfrutamos de llevarlos. ¿No os parece?

domingo, 13 de diciembre de 2015

MIS CUERNOS IDEALES


He escrito muchos artículos sobre el mundo de los cuernos. Es divertido imaginar y fingir que se está en el escenario del que estoy hablando y es algo que gusta a muchos lectores. Pero ¿qué pasa en la realidad? ¿Cómo llevamos mi mujer y yo los cuernos?
Lo primero es que los dos hemos hablado largo y tendido sobre los cuernos que ella me iba a poner o me estaba poniendo. Los dos teníamos muy claro que nuestro viaje por el mundo de los cuernos era algo en lo que ambos teníamos que estar totalmente de acuerdo y teníamos que dejar muy claro lo que podíamos y no podíamos hacer a fin de no poner en peligro nuestro matrimonio. La comunicación y la sinceridad son las claves para poder mantener una relación cornuda estable y satisfactoria.


Decidimos que tendría dos o tres machos con los que follar. Y pongo machos porque yo soy su marido y amante y los machos son solo eso, machos para joder y no debe amor entre ellos. Al ser dos o tres es más difícil que mi esposa se enamore de alguno. Sus primeros machos fueron aquellos con los que nos intercambiábamos; sus mujeres no lo sabían y aunque no nos parecía muy ético optamos por ellos porque eran personas que conocíamos bien, con las que nos entendíamos y desde el punto de vista sanitario eran fiables.


Los machos sabrían desde el primer momento que yo iba a estar presente y a participar más o menos. También quedaba muy claro que no habría ningún tipo de abuso físico o disciplina ni de humillación.
Pero mis cuernos ideales no incluían un estilo de vida cornudo solo con dos o tres machos fijos.


 Me gustaría mucho verla coquetear y seducir a otros hombres. Para nada me opondría a su coqueteo y que lo finalizase desahogándose bien.


Me encanta la idea de saber que hemos acordado que ella puede “escoger un pastel y comérselo”, y que si ella está fuera sin mí y ve un toro que le agrada tiene toda la libertad para seguir adelante, pero sin ocultármelo (la confianza y la sinceridad son esenciales).


Me gustan las situaciones en las que ella está fuera y me envía una imagen o un texto de ella y otro hombre en un bar o discoteca como una manera de decirme que viene a  casa con él y que esté preparado.
La participación más o menos activa es clave para mí. Quiero estar viendo y poder participar de diversas maneras.


 En muchas ocasiones ha habido hombres que han respondido a nuestro anuncio de búsqueda de macho diciendo: “voy a atarte a una silla mientras jodo a tu esposa” a lo que contesto, “no, gracias”.


 Estos tipos no tienen ni idea de lo que los cuernos son para nosotros. Los dos estamos de acuerdo en que mi participación es clave, porque al final somos ella y yo los que invitamos a otro hombre en nuestra relación y no son otro hombre y ella los que me invitan a mí.
Esta es, con bastante detalle, los puntos básicos de nuestra vida cornuda.

miércoles, 9 de diciembre de 2015

¿COMO EMPEZAMOS?
         La pregunta que más se repite es ¿Cómo empezamos? ¿Cómo animo a mi esposa a que me ponga los cuernos?
         La respuesta es dificilísima pues cada pareja es un mundo. La edad influye mucho: una pareja de 50 años ha vivido en un mundo con unas ideas sobre la familia, la fidelidad y el sexo totalmente diferentes a las que ha vivido una  de 25 años. Hay mujeres y hombres que han tenido muchas experiencias sexuales antes de casarse o de tener novio y otras han tenido poquísimas o ninguna. Otras son  mujeres ardientes a las que le va mucho “la marcha” y otras son más frías y el sexo no es uno de sus puntos débiles. Hay personas a las que les importa mucho el qué dirán, a otras no les importa nada. Y así podemos enumerar características que influyen en nuestras decisiones y que hacen que unos seamos diferentes a otros.
 
         Cuando una pareja se inicia en el mundo de los cuernos lo mejor es hacerlo poco a poco pues si se ve algo que no nos gusta se corta y se acabó. Mi mujer y yo empezamos con un intercambio de parejas con unos amigos. En principio éramos dos parejas, luego fuimos tres y los comienzos fueron poco a poco; empezamos con juegos, desnudándonos, tocándonos, follando unos delante de otros y por último intercambiándonos.
 
         El paso de aquí a ser una pareja cornuda, en la que mi esposa tiene 3, 4 amigos fijos con los que jode habitualmente, fue relativamente sencillo y fácil. Nosotros ya llevamos más de 8 años con este estilo de vida  y nos va estupendamente.
 
 ¿Qué por qué nos va estupendamente? Pues porque a los dos nos gusta este estilo de vida sexual, porque los cuernos nos han hecho ser más sinceros el uno con el otro y porque nos hemos dado cuenta que una cosa es el sexo y otra el cariño o el amor.
¿Qué hay peligros? Pues claro que sí. ¿Y no los hay en las parejas que no llevan este estilo de vida? Pues también, pero este es un tema que merece que se le dedique una atención exclusiva.

domingo, 6 de diciembre de 2015

IMÁGENES

       Le dije que podía coquetear y disfrutar con otros hombres mientras yo estaba ausente. Me dijo que iría a la playa porque allí sería fácil encontrar algo interesante. A mí me pareció muy bien, pero le hice una petición... que me enviara una foto si lo hacía. La primera con la que me encontré fue ésta.


Mi polla se pone tiesa y dura cuando estoy viendo a mi esposa en sus citas con otros hombres, pero ella me ignora en la mayoría de las ocasiones. Esto me hace más duro, más fuerte. Mi excitación se desencadena y aumenta cuando la veo excitada para otra persona.



         Mientras le limpio el coño a mi mujer me la estoy meneando. Los cornudos no la meneamos mucho ¿a que sí? Que mi esposa joda con otros hombres no quiere decir que yo joda más con ella. Lo que quiere decir es que yo disfruto mucho viendo lo que hace y jodiendo luego con ella, meneándomela o corriéndome sin necesidad de tocarme cuando la veo con otro. ¿A que son muchas maneras de disfrutar?


       El semen está empezando a escurrir. Para mí esto es un espectáculo hermoso  el momento en que empieza a gotear fuera de su coño. Ahora me toca lamérselo, no es que tenga obligación, es que me gusta mucho hacerlo.  Hacer esto supone para mí darle más placer a mi esposa y reconocer ante ella y ante el macho que la ha jodido que estoy muy satisfecho con lo que hacen.

jueves, 3 de diciembre de 2015

ERES UN BUEN CORNUDO SI…

       La última entrada sobre HUMILLACIONES ha tenido bastante aceptación. A continuación va otro escrito en la misma línea.

         En este mundo de los cuernos hay una tendencia en la que se considera que un buen cornudo tiene que ser una persona humillada y a la que le guste que le humillen. Yo no estoy de acuerdo con esa apreciación, pero para que sepáis por donde van estas ideas os muestro un escrito de una página estadounidense sobre este tema.
         Hay cosas muy curiosas y otras que me parecen hasta divertidas.

         Tú eres un buen cornudo si…
         Ves un nuevo restaurante u hotel y enseguida piensas que sería un lugar adecuado para que fuesen tu mujer y su amante.

         Te encanta el sabor del semen que sale de su coño.

         Pasas una cantidad excesiva de tiempo asegurándote que todo en casa está perfectamente  porque el amigo de tu esposa va a venir a hacer una visita. 
         Haces horas extras para que tu mujer pueda gastar el dinero que desee en estar atractiva y deseable.

Te sientas a orinar porque tu esposa te  dice que sólo los verdaderos hombres con pollas grandes pueden orinar de pie.

Usas ropa interior femenina: braguitas, ligueros…

Tienes todo el cuerpo afeitado

Tu esposa controla todo el dinero.

         Usas un dispositivo de castidad si tu esposa te dice que lo uses.

         Te gusta lamer el coño de tu mujer sobre todo cuando está chorreando el semen de otro hombre.

         Sientes unas sensaciones muy agradables cuando ves que tu esposa y su amigo se besan.

         Te excitas cuando oyes como ella cuenta a los amigos lo pequeña que es tu polla y lo sumiso y obediente que eres.
 

         Si cuando vas a un centro comercial y ves ropa con la que piensas que tu esposa estaría más deseable se lo sugieres, y se la compras si a ella también le parece adecuada.

          Te gusta que te humillen y especialmente tu esposa en cuestiones sexuales.
 

         Te gusta ser sumiso y servil con los amigos de  tu mujer.

         Te gusta que ella haga alarde de su estilo de vida delante de los demás.

         Prefieres lamer el semen de su coño en vez de follarla.

         Si eres un cornudo de raza, de los de verdad, y haces alguna cosa más que no está puesta aquí, por favor dínosla.