sábado, 13 de junio de 2015

viernes, 12 de junio de 2015

miércoles, 10 de junio de 2015

PREPARÁNDOLA

        Los cornudos no solo disfrutamos cuando nuestra esposa está jodiendo con otro hombre, también disfrutamos en numerosos momentos.
        Para mí, y para la gran mayoría de cornudos, uno de esos momentos es cuando ayudo a mi mujercita a arreglarse para su macho.


        Estoy junto a ella mientras se baña y entre risas me habla de cómo se me pone la polla, y para que sufra un poco me pone una jaulita que no permite que se me ponga bien tiesa. Es un juego y una pequeña humillación que deja claro que la que manda ahora es ella.


        Y una vez que se ha bañado empiezo a vestirla. Le pongo unas deliciosas braguitas; le pongo las medias y el sujetador; un sujetador que hará las  delicias de mi corneador. Y mientras se lo pongo pienso en cómo se le va a poner la polla al macho cuando se lo quite y mi polla no se puede poner como la del macho porque sigue sufriendo en la jaulita.


        Y así sigo y sigo. Y mientras lo hago y acaricio su cuerpo, sigo pensando y poniéndome en el lugar del macho  para el que se está preparando y en lo que va a disfruta  ella misma. Y estos pensamientos a mí me  hacen disfrutar muchísimo.


         Y para los dos es un momento muy grato. Ella se excita, y se excita pensando en lo bien que se lo va a pasar. Para ella es gratificante ver como disfruto haciendo lo que hago y como mi polla no miente.



         Y estos momentos son unos momentos de sinceridad, en la que nos comportamos y expresamos nuestros sentimientos sin tapujos ni mentiras. Son momentos de disfrute,  de cariño y amor del uno hacia el otro.


         Ya está lista. Se va con su macho. Yo me quedo en casa pensando en lo que está haciendo, y en el disfrute de su amante cuando le quite la falda,  cuando vea su sujetador,  cuando vea sus braguitas y meta la mano por debajo de ellas para acariciar su coño y su culito. Y ahora mi polla si que se pone bien dura y bien tiesa. Cuando se ha ido me ha quitado la jaulita.
         Y luego estará su regreso a casa. Me contará lo que ha pasado, lo que han gozado. Nos besaremos, mi polla entrará en su coño todavía impregnado de la leche de su amigo, haremos el amor y el disfrute que comenzó vistiéndola terminará. Es un disfrute largo e intenso.  Todos los cornudos estarán de acuerdo en que así es. 

sábado, 6 de junio de 2015

ESPECTÁCULO

Todos los cornudos, antes o después, hemos fantaseado con ver a otro hombre echar la leche dentro de nuestra esposa. Por desgracia los condones son una necesidad en la mayoría de los casos, pero estoy seguro que la mayoría de los cornudos (si no todos) daríamos cualquier cosa por ver como otro macho vacía la leche de sus cojones en el coño de nuestra mujercita.


 He tenido la enorme suerte de poder ver este espectáculo y, créanme, pocas cosas hay mejores para un cornudo. Cuando lo he visto mi polla se ha puesto tiesa y dura como pocas veces lo ha estado; la leche me ha salido a borbotones sin necesidad de tocarme y mi placer no ha sido inferior al del macho que la jodía.