domingo, 30 de agosto de 2015

PLACER CORNUDO
             Mi esposa me mira fijamente mientras una polla empuja su coño desde atrás. Yo no puedo sentir lo que está haciendo, pero me lo puedo imaginar. Ella está experimentando algo impresionante en su coño  y ella sabe que yo no soy el hombre que le hace sentir de esta manera. Yo soy su amante esposo que me encargo de buscar hombres que vengan a nuestra casa para que la jodan delante de mí. Ella puede poner su coño ardiente y sentir la satisfacción de que le entre una gran polla y ella me puede mirar a la cara y yo sentir como con sus hermosos ojos me dice: “Te amo”. Esto es parte de nuestro amor como pareja cornuda.  Hay otros muchos hombres que hacen y sienten lo mismo por sus esposas. Somos muchos más de los que aparentemente hay. Somos la gran familia de los modernos cornudos, de los que tenemos cuernos porque nos gusta tenerlos y disfrutamos con ello.

jueves, 27 de agosto de 2015

 SALIR
         
        ¡Qué espectáculo más maravilloso cuando mi esposa aparece vestida con su ropa interior más sexy, perfectamente maquillada y arreglada! Ella es como una aparición y yo sé que va a salir. Me encanta cuando ella sale y odio cuando ella sale.
         Cuando mi esposa sale por la noche eso significa que va a saciar sus deseos carnales, es decir que va a ir a joder. Hay parejas cornudas en las que la mujer sale sin el marido, mientras que otras tienen una relación en la que el marido la acompaña. Yo pertenezco más al primer grupo y son muy pocas las veces que yo la acompaño y por eso sé lo que hablo cuando digo que me encanta y lo odio como marido cuando ella sale. Me encanta porque sé que ella se está vistiendo para su amante, me encanta porque  la veo caliente y sé que va a sacar durante su estancia con él sus más profundos deseos y sus fantasías más oscuras.
       
  Y odio que salga porque refuerza una vez más que soy un cobarde cornudo y que mi esposa se está preparando para salir con otro hombre; lo odio porque sé que va a estar disfrutando de su cuerpo; lo odio porque no voy  a estar allí para ayudar, ver y participar; lo odio porque en mí se despiertan la envidia, los celos, la lujuria, la ira, el erotismo.
         Cuando mi esposa sale refuerza una vez más que el control es de ella, que soy un cornudo por complacerla y que soy su sirviente y me aseguro que sus deseos se cumplen. Cuando estoy en casa anhelo una llamada telefónica, un mensaje, una fotografía, cualquier tipo de contacto con ella, que al menos me permita saber que todavía está pensando en mí.

 Pero muy en el fondo sé lo que está pasando, sé que está bebiendo, riendo, hablando posiblemente de mí, de lo cornudo que soy, de lo pequeña que es mi polla y de lo bien que trabaja mi lengua cuando lamo el esperma que le ha echado otro. Quizá esté hablando sobre las cosas humillantes que yo hago y contando al macho con el que jode lo que voy a hacer cuando ella vuelva a casa.
                Un cornudo tiene un millón de cosas que pasan por su mente cuando su esposa está fuera y la esposa tiene una sola: echar un buen polvo con esa polla grande y hermosa del macho que está sentado frente a ella.

sábado, 15 de agosto de 2015

IMÁGENES
 
Al amante le tiene que encantar ver como el delicioso culo de mi esposa va hacia él. Ya tiene la polla dura y tiesa preparada para metérsela por el coño, coño que también ansía esa polla. ¡Es una combinación perfecta!
Mi esposa se abre de piernas y le muestra el coño y el culo a su amante. Le dice que hoy solo podrá darla por culo porque está descansando de sus píldoras anticonceptivas. Esto es como pedirle que la viole su coño, y en realidad es lo que le está pidiendo.
 
Mi mujer está cogiendo algunas bebidas para llevarlas a la habitación con su amante. Voy a estar en la habitación y voy a ver todo. Los vecinos pensarán lo bien que nos lo estamos pasando mi esposa y yo. No se equivocan, pero nunca pesarían de qué manera lo hacemos.
 
¡Qué buen cornudo eres! ¡Hay que ver cómo te encanta que otro hombre me folle! ¡Qué dura se te pone la polla en cuanto me oyes hablar de ello!
 
 
Esta es una imagen que me excita mucho… ver a mi esposa jodiendo con otro hombre. Pero la parte más humillante para mí, como marido cornudo, es ver la polla de él mojada y brillante, señal de que el coño de mi esposa está totalmente mojado y que disfruta de la polla que tiene metida mucho más de lo que disfruta con la mía. .

 

 

 

domingo, 9 de agosto de 2015

CUANDO LA ESPOSA LLEGA A CASA
         ¿Qué hace tu mujer cuando vuelve a casa después de haber estado con su amante?

         Cuando una esposa vuelve a casa su aspecto, sus gestos y sus palabras despiertan al máximo el interés de su cornudo marido y también despiertan su polla. Puede llegar a casa un poco borracha y actuar como si hubiese hecho una travesura.
 
 
Otras veces puede hacer un alarde de entusiasmo y explicarle al marido lo fogoso que ha sido su amante, lo grande que era su polla y el regalito que le trae en el coño.
 
 
Puede que en alguna ocasión no diga nada, sino que simplemente vuelva a casa como si hubiese estado de compras con las amigas.  Y cuando el marido le pregunta ¿Qué tal la cita? Ella solo responde “Bien” y si se sigue preguntando ella evade la respuesta sabiendo que al marido le excita mucho no saber nada.
          Gran parte de la vida de un cornudo trascurre esperando: esperando que la esposa vuelva a casa, a que le cuente lo que pasó, a que le diga cuándo va a salir, a la espera que la esposa le diga qué hacer y cómo hacerlo. La espera de un cornudo es un constante anhelo  de deseo erótico  que solo su esposa le puede dar.
 
 
         Ella dijo que estaría en casa a las 11 y son casi las dos. No se ha sabido nada de ella. No te atreves a marcar su teléfono ya que ella te advirtió que sólo ella puede hacer llamadas. Tu polla está goteando desde que tu esposa se fue a las siete y has querido masturbarte, pero como ella te dijo que la esperaras,  lo estás haciendo para ver lo que ella quiere.
         A las dos y media escuchas un coche que se detiene y tu esposa entra en casa. Inmediatamente notas que su pelo está despeinado y que no lleva sujetador. Ella lanza su bolso al suelo, se sirve un vaso de vino, te da un beso en los labios y pone la mano en tu polla.  Se deja caer en el sofá, sonríe, abre las piernas y apunta hacia su coño.
 
 
No hay más que decir, buceas entre sus muslos, lames, besas y chupas todo lo que ella tiene para ti y tú sabes que debes hacerlo con la esperanza de que ella comparta  toda o parte de su experiencia  de esta noche contigo.
 
 
          Hay muchas posibilidades cuando una esposa vuelve a casa después de haber estado con su amante.
-         Puede que  cuando se meta en la cama  diga que está agotada y que ahora solo quiere dormir.
-         Puede que se meta en la cama y medio burlándose  empiece a contar su noche mientras juega con la pequeña polla del esposo.
-         Puede que cuente todo con gran detalle o que no  cuente nada.
-         Puede que haya que esperar al día siguiente, u otro día, en que vayan solos en el coche para que ella cuente lo que pasó esa noche.
-         Puede que tenga que lamerle el coño y el semen que el amante le echó para que ella le cuente lo ocurrido.
-         Puede que solo  cuente sus aventuras cuando ella está con otro hombre y el marido está mirando.
 
 
         No importa lo que suceda, ya que cualquiera de las posibilidades son estimulantes para el marido cornudo. Todas estas posibilidades y la incertidumbre que conlleva la situación, son las que dan aliciente a la vida cornuda y las que alimentan el anhelo de seguir siendo cada vez más cornudo.
 
 


miércoles, 5 de agosto de 2015

IMAGENES
  
             Ya han terminado de joder, pero el contacto de sus cuerpos bajo  la ducha renueva las energías del amante. Y la ducha se convierte así en un breve descanso pues él ya tiene la polla lista para metérsela de nuevo y vaciar sus cojones otra vez  dentro de ella.


¡Qué gran momento es éste cuando mi esposa está muy lejos…!  Sus ojos no necesitan estar abiertos, lo único que necesita es el contacto con su amante. El calor de su cuerpo en su piel, la cabeza de su polla rozándola dentro de su coño y los cojones en el culo… todo colaborando para conseguir ese gran orgasmo que va creciendo dentro de ella y que al final explota en un placer inmenso. En ocasiones como ésta, mi polla también explota y la leche me sale solita, sin que me toque.


Es muy agradable ver de cerca la cara de mi esposa cuando su amante la está jodiendo a cuatro patas. Me encanta ver sus expresiones, sobre todo me gusta ver la cara que pone cuando siente la leche de su amante al correrse. Sus ojos se ensanchan y su boca se abre. A veces incluso aprieta mi mano y tengo dificultades para no correrme también sin necesidad de tocarme.    



Me gusta mucho ver las  expresiones de mi esposa cuando su amante la está acariciando el coño o se la está metiendo. Ella desconecta completamente de lo que la rodea y deja que olas de placer  la trasporten a otros lugares. Por estos viajes al mundo del placer  mi esposa me da las gracias a su manera.


Aunque no hay nada que mi esposa y su amante no harían frente a mí, de vez en cuando es agradable dejarlos solos y espiarlos sin que ellos lo sepan. Su coño me resulta mucho más atractivo y me da la sensación de que actúa más apasionadamente. Me parece que en esos momentos me pone los cuernos con más ganas, como que los cuernos son más cuernos. Me encanta verla así sin que ella lo sepa.