domingo, 27 de septiembre de 2015

CON LO QUE MI ESPOSA ME HACE DISFRUTAR

Las mujeres tienen un gran poder sobre los hombres. Ese poder consiste en saber usar la llave de nuestra mente para el sexo. El 90% del sexo está en nuestra mente y cualquier cosa nos da pie para que imaginemos cosas atractivas, más atractivas de lo que son en realidad. Todo lo que una mujer necesita es saber entrar en la mente del hombre con el que está.
Los cornudos tenemos unos puntos débiles que hacen volar nuestra imaginación y nos hacen disfrutar imaginando lo que puede suceder o lo que creemos que ha sucedido. Cada uno tenemos unos puntos débiles específicos, particulares, y si nuestra esposa o novia los descubre tenemos garantizado un gran disfrute.
Aquí están algunas de las cosas con las que mi esposa  entra en mi mente y me hace disfrutar muchísimo de mi condición de cornudo.


Cuando vamos a salir a una fiesta o cuando ella va a salir con algunas amistades se viste con ropa muy sexy. Verla así, tan buena,  me hace desear que otros hombres la jodan, a la vez que esa ropa me incita a pensar que ella también desea que otros hombres se la metan.



         En las fiestas o reuniones con conocidos con los que ya tenemos cierta confianza ella coquetea con los hombres de una manera un tanto especial: habla en voz baja, se pone en una posición tal que luzca bien las tetas, se susurran cosas al oído y se ríe con una risa burlona y excitante. ¿Estarán quedando para joder? ¿Habrá jodido ya con este hombre otra vez? ¿Qué hago si desaparece un rato y no me llama ni me dice a donde va?


Me gusta mucho que mi esposa sea coqueta y se luzca con poses “naturales y atrevidas”. Cuando la veo así de cojonuda siempre pienso en las ganas que tendrán otros hombres de follar con ella, hasta a mí me dan ganas de joderla en ese momento.


            Después de haber estado fuera con amigos siempre llega a casa algo despeinada, con el maquillaje ligeramente estropeado y sin bragas. Y lo de sin bragas lo sé porque siempre se desnuda delante de mí, de forma que lo veo. No me cuenta nada, no me dice nada, lo que hace es meterse desnuda en la cama y jugueteamos y jodemos.
         ¿Realmente ha estado antes con otro? ¿Por qué tiene todavía tantas ganas de  seguir jodiendo? ¿Por qué siempre se desnuda de forma que yo vea que viene sin bragas? ¿Porque sabe que me gusta y me excita?


         Hay ocasiones en que me envía o me enseña alguna foto suya vestida muy sexy en un club y en una situación “atrevida”. ¿Estará lo bastante arrimada como para  sentir la polla de él en su coño? ¿Le dará gusto sentirla? ¿Quedará todo en un buen calentón? ¿O probará la polla más directamente? ¿Solo bailará con este o lo hará con más hombres?
Estoy convencido que la comunicación y la sinceridad  son la clave para que se mantenga una buena relación cornuda.  Alguien me dirá que mi mujer me está engañando. Yo no lo considero así; en estos casos ella no me miente, lo único que hace es dejar que imagine y fantasee sobre a dónde va, lo que va a hacer o lo que ha estado haciendo.


Ser un buen cornudo tiene mucho que ver con la mente, con lo que se piensa y mis pensamientos no tienen límites cuando mi esposa hace algo de lo anterior, y no sé si me está creciendo la cornamenta. ¡Además, me encanta!

miércoles, 23 de septiembre de 2015

FOTOS COMENTADAS


Me encanta ese momento cuando mi esposa está a punto de salir de la polla de su amante después de que él se corriera dentro de ella. Su leche es abundante y espesa y ya sé que va a escurrir del coño de mi esposa  abundante y lentamente, pero siempre que lo veo siento un gran estremecimiento por todo mi cuerpo, especialmente por mi polla y mis cojones.


Cuando es nuestro aniversario de bodas mi esposa y yo lo celebramos a lo grande. Buscamos un buen macho con una buena polla que hace de novio, ella se viste de novia y yo hago de camarero, cubriendo las necesidades y deseos de ambos, la mayoría de las veces sin que tengan que pedirlo. Todos los años hay un gran postre: lo que sale del coño de mi esposa está delicioso.


 Me excita mucho ver a mi esposa caminando desnuda hacia su amante que la espera en nuestra cama. Lamentablemente a veces quieren privacidad, cierran la puerta y yo me tengo que ir a dormir al sofá del salón. Los oigo y no me cuesta nada imaginar lo que están haciendo, lo que sí que me cuesta es dormir cuando mi polla está tan tiesa y tan dura que parece que va a reventar.



En muchas ocasiones mi esposa y su amante, aunque están en el dormitorio, no siempre utilizan la cama. Se han acostumbrado tanto a joder en el sofá del salón que parece que disfrutan más en él que en la cama. Es muy agradable ver a mi esposa totalmente abierta de piernas tirando de él hacia ella y a él empujando profunda y brevemente, como si quisiera meterle también los cojones. (No me cabe la menor duda de que si pudiese seguro que se los metería)
  


         Sí, mi marido sabe lo que estoy haciendo, sé que parece extraño, pero… bueno… le gusta compartirme y yo anhelo esa emoción. Yo soy una madre normal y una buena esposa que me relaciono con amigos, familiares y vecinos. Pero tenemos un lado malo… quiero decir un lado muy travieso. Esta noche te voy a enseñar todo lo travieso que puede ser. 

sábado, 19 de septiembre de 2015

EL COMIENZO NO ES TAN FÁCIL
         Muchos hombres desean ser cornudos. Les gustaría mucho que su mujer les pusiera los cuernos, les gustaría mucho ver a su mujer jodiendo con otros.  Cuando lo piensan se excitan mucho. Si lo hablan con su esposa mientras están jodiendo disfrutan más, y creen, con buena lógica, que si realmente lo vieran el disfrute sería aún mayor.
         Pero… a veces las cosas no son tan sencillas. Una cosa es lo que piensas que te gustaría ver y otra cosa es lo que realmente se siente cuando de verdad se ve.
         Lo mejor es comprobarlo. Yo siempre animo a los aspirantes a cornudos que se vayan con su mujer o su novia a un club o discoteca y que allí su novia o mujer se dé un buen sobo con algún hombre.

Muchas veces los hombres olvidamos que esto de los cuernos es cosa de dos: el que los lleva y la que los pone. Hay mujeres que a la hora de la verdad no se atreven a pasar de cierto punto; algunas aceptan llevar vestidos muy provocativos pero nada más; otras aceptan bailar y darse un buen lote con algún hombre, pero nada más; otras aceptan llegar a chupársela a otro y que se corra encima de ella, pero de metérsela nada; y por fin hay otras que aceptan todo. Y a los hombres nos ocurre lo mismo.
Al principio del camino que recorrimos mi mujer y yo todo fue muy divertido, pues eran toqueteos y juegos excitantes pero que solo eran juegos. Pero cuando empezaron los sobos de verdad sentía una gran excitación y a la vez rabia mezclada con celos de que otro la sobase pero bien, y sobre todo que ella se dejase.
Pero el placer compensaba la rabia y los celos, así que los sobos siguieron adelante y el coño fue lo siguiente.  
         No fue fácil para mí asimilar que le tocasen bien el coño. Yo consideraba el coño como cosa mía y no me convencía demasiado que otros lo utilizasen aunque no fuese plenamente. Pero la excitación y el placer que sentía cuando jodía con ella y pensaba como la habían tocado me ayudo a aceptarlo y verlo como algo normal en nuestro deseo de ser una pareja cornuda.
 

         Y los sobos fueron a más y al final pasó lo que era lógico que pasase y lo que los dos, mi esposa y yo, íbamos buscando: ser una pareja cornuda en la que yo llevo los cuernos y en la que ella me los pone y los hace crecer.
         Pero no hay porqué llegar al final. Cada pareja debe quedarse en hacer aquello que les satisface y les da placer, que es de lo que se trata. ¿Que una pareja se lo pasa de puta madre hablando de ponerse los cuernos mientras están jodiendo pero que cuando terminan no se vuelve a hablar del tema? Pues no pasa nada. Si ellos disfrutan así no tienen porqué hacer nada más. 

viernes, 18 de septiembre de 2015

INCERTIDUMBRE
La incertidumbre es el cebo que nos impulsa como locos a los cornudos.

Todos hemos estado en alguna ocasión en un bar o en una fiesta y ella está hablando con alguien demasiado cerca y se ríe. Pero ¿de qué se ríe? ¿de qué estaban hablando?


        A todos nos ha ocurrido, ella está hablando bajito por teléfono con alguien y al entrar nosotros en la habitación ella se va, y hay un poco de rubor en sus mejillas. Pero ¿con quien hablaba? ¿por qué se marcha?


        La hemos visto en esa fiesta bailando arrimadita con ese compañero de trabajo, mientras él dice cosas en tono muy bajo y apoya su mano en la parte baja de la espalda. Pero ¿qué le está diciendo? ¿por qué se arrima tanto?


         Y cuando en esa fiesta hemos visto que ese chico con el que ha estado bastante tiempo le toca más o menos descaradamente una teta,  nos hemos preguntado ¿la va a tocar algo más? ¿se lo ha tocado ya? ¿le irá ese hombre y joderán no tardando mucho? 

        Estas incertidumbres, estas conversaciones en voz baja, esas miradas y esas risas con otros hombres son para nosotros, los cornudos, como la gasolina para los coches. Nos mantienen en marcha, nos impulsan, no queremos quedarnos sin ellas. 

martes, 15 de septiembre de 2015

¿QUÉ HAGO PARA QUE MI ESPOSA ME PONGA LOS CUERNOS?


         Esta es una pregunta que hacen muchos hombres y que tiene muchas respuestas, respuestas que depende de lo que se persigue con ser un cornudo, qué tipo de cornudo se quiere ser, cómo es la esposa, etc. La respuesta que está a continuación, y que me parece interesante,  es una de las muchas posibles; ya daremos otras pues este es el tema central del mundo de los cuernos.
         En primer lugar hay que compartir algunas cosas con la novia o esposa y ser capaz de admitir algunas cosas sobre uno mismo. La mayoría de los cornudos son sumisos por naturaleza pero la mayoría de los hombres  One of the most common questions I'm asked by guys reading this forum is, how do I get my wife into cuckoldsienten que no pueden expresar su lado sumiso a su esposa porque ella va a pensar que es un hombre de poca categoría ya que la sociedad nos ha conformado para  pensar que el hombre debe tener un cierto dominio.
 
         Así que el primer trabajo es disipar ese mito. Dile a tu esposa que te gusta ser sumiso, pero eso no tiene que ser sólo en el dormitorio. Comienza por hacer cosas en la casa, limpiar, lavar la ropa, los platos, déjame decir que no hay nada que influya más en el estado de ánimo de una mujer  que un hombre que atienden a todas sus necesidades y haga  las tareas diarias de la casa. Así que empieza fuera del dormitorio. Una vez que ella ve que a) no te importa hacer esas cosas, y b) que realmente disfrutad de servir y ser sumiso entonces puedes pasar al dormitorio. Así que una vez que te has convertido en sumiso fuera del dormitorio, le dices claramente  que te gusta servir y que harás todo lo que sea con tal de darle placer. Ahora es cuando se le puede hablar de tus deseos de que ella te ponga los cuernos pero lenta y cuidadosamente; explicando a qué tipo de cuernos te refieres. Se pueden visitar blogs adecuados para que ella vaya conociendo este mundo. 
Lo siguiente es aclarar que tu deseo de ser cornudo no significa que tú también te vas a ir con otras mujeres. Hay que explicar claramente que ella es libre de hacer lo que quiera con quien quiera, pero que en ti no verá un cambio, que por tu parte todo será igual. Algo muy importante que la mayoría de los hombres hacen es que quieren meter a sus esposas en el mundo de los cuernos pero sólo quieren que ella haga lo que el marido  quiere ver y experimentar. Esto es lo contrario de lo que hay que hacer, no se trata de decirle que en los cuernos todo depende de ella, hay que dejar muy claro es que es cosa de los dos. Cuando se ha conseguido esto se ha dado un gran paso.
Ya ha quedado claro que tú no eres como los demás hombres, y que tienes el deseo de ser sumiso y sumiso no significa débil. Has demostrado tu sumisión y voluntad de servir primero fuera de la habitación y luego dentro de la habitación. Le has explicado que esto de  los cuernos es un viaje que los dos tienen que hacer  juntos para recibir placer y satisfacción mutua. A continuación, se puede empezar a explorar los muchos niveles de cuernos. Hay muchos niveles. Puede ser que quieras que tu mujer sea una calienta pollas y vaya luciéndose delante de los hombres, o que ella tenga un amante y que tú mires o que tu esposa te humille  y no te deje que la toques o cualquiera de las muchas variantes que hay. ¿Qué quiere el marido  experimentar con los  cuernos y que quiere la esposa? Es importante que habléis de vuestra vida sexual fuera de los confines de las paredes del dormitorio. ¡Así que tomarlo con calma y disfrutad! 

martes, 8 de septiembre de 2015

NO ES FÁCIL
         En el mundo de los cuernos todo no es tan bueno como parece. Hay dos lados, el lado de la  fantasía y el lado de la realidad. El lado de la realidad es el lado peligroso. Es el lado que requiere comunicación entre todas las partes implicadas. La comunicación es la clave en cualquier relación sexual y en este tipo de relación más que en ninguna otra.  Si una pareja decide saltar a la piscina del mundo de los cuernos no se puede asegurar  que todo vaya a salir bien.

         Algunos de los peligros o problemas que puede haber son:
         Que la mujer se enamore de su amante.
         Que el amante se enamore de la esposa.
         Que empiece a crearse  un distanciamiento emocional entre la esposa y el cornudo. Esto ocurre normalmente si la mujer empieza a ver al amante con frecuencia fuera del dormitorio. Si esto ocurre es típico que ella comience a ver a su amante con otros ojos y así disminuye la conexión que estaba disfrutando con su marido.
         Que la puesta de cuernos se convierta sobre todo en una relación entre el amante y la esposa y NO entre la esposa y el marido cornudo. Después de todo la esposa y el cornudo son la pareja que está invitando a otro hombre a entrar en su santuario privado del sexo, por lo que si la relación cambia se crean graves problemas en el matrimonio.

         Que la relación entre la esposa y el amante se convierta en algo más que en sexo. La definición tradicional de un cornudo es “un hombre con una esposa infiel”, mientras que de lo que estamos hablando en este blog (y de un cornudo actual) es de SOLO SEXO entre su esposa y otros hombres en la que él también participa. Cuando la relación se convierte en algo más que sexo todo cambia drásticamente y el fracaso y ruptura de la pareja es evidente.
         Que la pareja se empiece a mentir. Si la esposa miente a su esposo, por ejemplo, acerca de algo que ella hizo o planeó con su amante a sus  espaldas, o viceversa, todo se desmorona, todo empieza a ir por una pendiente resbaladiza en la que cada vez es más difícil pararse. Las mentiras matan a la pareja.

         La parte más importante de los cuernos es LA COMUNICACIÓN.

sábado, 5 de septiembre de 2015

Una mancha en el sofá
         En muchas ocasiones mis ojos se posan en el sofá y en la mancha que una vez dejaron allí mi esposa y su amante. Recuerdo perfectamente aquella tarde que él vino a pasar con nosotros. Se le veía caliente y excitado y no perdió el tiempo. Rápido sus manos recorrían el cuerpo de mi esposa y sus grandes tetas. Sus manos no tardaron en encontrar el camino entre las piernas y en poco tiempo entre sus piernas no estaba solo la mano, también estaba la polla y la leche que le echó, de ahí la mancha.


         Siempre que la veo sonrío para mí con una sonrisa irónica. Es un testimonio de mis cuernos y eso me emociona. Todavía la polla se me pone dura cuando pienso en él entre sus piernas, en su coño escurriendo leche y en mí lamiéndole para dejarle lo más limpio posible.



         ¡Qué buenos cuernos me pusieron esa tarde!        

miércoles, 2 de septiembre de 2015

IMÁGENES CORNUDAS


Qué expectante está y que ansiedad tiene mi esposa cuando su amante se quita los pantalones. Cuando su polla está visible, ella ya no puede contenerse más y le echa las manos como para que no se le escape.



Me encanta ver cómo mi mujer adora la polla de su amante y lo amable que es con ella y las caricias que le  hace. Ella lame toda su polla mientras acaricia sus huevos y emite gemidos de satisfacción. A su amante le gusta mucho lo que le hace y me mira sonriendo.



         Me resulta muy excitante y muy agradable ese momento en que el amante de mi esposa se corre dentro de ella y continúa tumbado encima de su cuerpo. Ella siente todavía el palpitar de la polla dentro de su coño y como algunas gotas empiezan a escurrir por los bordes de la raja. Ella le acaricia ligeramente la cabeza satisfecha con el orgasmo que ha tenido con él. Los tres nos quedamos satisfechos: ellos dos por joder y yo por ver como joden.


          Como cornudo marido me gusta lo que está haciendo mi chica: levantar y abrir lo más posible las piernas a la vez que le agarra del culo y le aprieta contra ella para sentir la polla lo más dentro posible. Yo sé que esta postura no la adopta conmigo, solo lo hace con machos de buena polla. Y me estoy mirando y mirando hasta que noto como los cojones del macho empiezan a descargar leche en el coño de mi mujercita.



Esto es lo que yo, como marido, quería: que mi mujer jodiese con otros y así  llegar a  ser un buen cornudo. Miro como por fin otra polla entra en su  coño  y como así comienza un nuevo camino en el que el futuro es desconocido pero está lleno de ilusión.