viernes, 29 de enero de 2016

 AYUDANDO AL MARIDO A SER UN BUEN CORNUDO (2)

2ª parte de este excelente artículo, escrito por una mujer, en el que se refleja muy bien la corriente que hay en Estados Unidos que incide mucho en la humillación del marido.

                Estos son algunos consejos para las esposas que quieren conseguir que su marido sea un buen cornudo.
                 1) Aprender a tomar el control. Esto puede llevar tiempo, pero cuanto más lo haces, más fácil será. Con el tiempo se convertirá en algo normal que será agradable para la pareja.


 2) Al contrario de lo que se puede leer, el sexo con su cornudo está perfectamente bien en momentos en que usted no está viendo a otros hombres. Sin embargo, el sexo con su cornudo debe disminuir cuando se está viendo activamente a otros hombres (o un hombre). Para asegurar el impacto psicológico de la condición de cornudo del marido, es importante considerarle como un proveedor sexual secundario cuando estás viendo otros, ya que ellos deben ser la fuente principal de su satisfacción sexual. La participación de su cornudo debe ocurrir sobre todo después de sus encuentros con otros hombres. Al tener relaciones sexuales con su marido cornudo después de con otro hombre, es importante hablarle, recordándole que usted prefiere al otro hombre, porque él no la satisface por cualquier razón (pequeña polla, se corre enseguida, poco fogoso, etc.).

                3) El sexo con su marido cornudo debe tenerlo raramente. Con ello demuestra que usted es la  fuente de su placer y puede decidir en cualquier momento prescindir de ese placer. Lo que debe hacer con más frecuencia debe ser hacerle pajas, lamerle la polla, que le lama él, etc. Debe follar solo en ocasiones especiales y como una recompensa. Es importante diferentes cosas en diferentes momentos y que él nunca sepa lo que va a ocurrir ni cuándo va a ocurrir.


 4) Búrlese de su marido frecuentemente. Es muy útil dejar que su cornudo marido la vea desnuda con frecuencia y que le recuerde que a otros hombres les gusta su culo, sus tetas, su coño, etc.  Esto le recordará su condición y como usted disfruta con otros hombres y otros hombres disfrutan con usted.


 5) De vez en cuando roce o de una palmada suave a la polla de su marido, y haga comentarios sobre su tamaño. Diga en voz alta cómo usted necesita hombres con otras más grandes o que nunca será feliz con eso. Que sea claro para él que es inadecuada y no podría satisfacer sus exigencias. Compárelo con la polla de sus amantes.

 6) Cuando vaya a tener una próxima cita, asegúrese de recordárselo a su cornudo marido burlándose de él con comentarios sugestivos para hacerle saber que está excitada, pero no tenga sexo con él.  Recuérdele que se está reservando  para su amante.

 7) El día de la fecha, llame a su cornudo al dormitorio para que la ayude a desnudarse y luego a vestirse para el encuentro. A él le encantará hacer esto. Recuérdele constantemente de su entusiasmo. Si usted se afeita el coño pídale a su cornudo que lo haga él. Pídale que le deje bien suave para que su amante disfrute y para que él pueda limpiarlo mejor cuando esté lleno de semen.


 8) Haga que su marido seque su cuerpo después del baño o ducha, le eche perfume e incluso le pinte las uñas de los pies. Recuérdele que todo es para complacer a su amante.


                9) Haga que le ayude a seleccionar la ropa y que le ayude a vestirse.  Seleccione ropa interior sexy. Vístase con ropa que normalmente no usaría para su marido. Considere la posibilidad de ir sin bragas, diciéndole que estas son las cosas que  su amante quiere que usted use, y que te lo estás poniendo para él!


                 10) Si su cornudo marido está presente en la cena que tenga antes de una cita, asegúrese de sentarse al lado de su amante y al otro lado de la mesa de su cornudo. Toque por debajo de la mesa a su amante y no se corte en hacer lo que le apetezca. Con esto conseguirá que la imaginación de su marido entre en acción y él ya empiece a disfrutar comprobando su condición de cornudo.


 11) Después de la cena que se marido conduzca el coche hasta el hotel o hasta casa, si ese es su plan.  Siéntese atrás con su amante y haga lo que tenga que hacer. Su marido se lo pasará estupendamente conduciendo lentamente y mirando como usted juguetea o jode con su amante.


                12) Cuando llegue a la habitación del hotel o a su dormitorio con su marido y su amante, haga que sea este el que la desnude. Debe quedar claro que el cornudo de su marido solo está allí para ver como “un hombre de verdad” jode a su mujer, y también como su marido es el niño de la limpieza.


                13) Cada vez que tu cornudo está mirando como jodes con alguien  procura ser extremadamente verbal. Deja que tu maridito sepa lo bueno y agradable que es sentir una «verdadera polla» dentro de ti, que esa polla te  gusta más que la suya, que es un gran placer joder con  alguien diferente, y asegúrese de que es evidente y obvio cuando te estás corriendo sin necesidad de fingir.



                14) Después de terminar de follar con otro hombre, que su cornudo marido la limpie de la manera que hayan convenido.  Pero es muy importante hablar con él mientras la está  limpiando, diciéndole cuán grande era la polla que le han metido, el gusto que le ha dado, como se la ha metido hasta los huevos, etc., y que este es su nuevo papel como  cornudo.

 15) Que tu cornudo tome fotos o videos. Estos se pueden utilizar después para verlos con tu marido recordando lo bien que te jodió ese macho, o lo grande que tenía la polla, o lo bien que empujaba, etc. mientras le haces una paja o el te come el coño.

sábado, 23 de enero de 2016

AYUDANDO AL MARIDO A SER UN BUEN CORNUDO (1)
            Este excelente artículo, escrito por una mujer, refleja muy bien la corriente que hay en Estados Unidos que incide mucho en la humillación del marido. No es la única corriente pero es de las más importantes, y me parece interesante darla a conocer con cierta profundidad.
                   Las parejas cornudas  es el estilo de vida alternativo de más rápido crecimiento en muchos países y sobre todo en Estados Unidos. Este tipo de vida está basado en aspectos enteramente psicológicos. Es la propia psicología la que hace que un marido sea un cornudo, más que la puesta de cuernos en sí misma.



                Los cornudos obtienen placer en la pérdida de control de la situación y en cierta medida de ser humillados por esa pérdida de control. Ellos quieren que se esposa asuma un papel más dominante y elija a un macho alfa  como compañero de cama para que dé mayor calidad a las experiencias sexuales de la esposa. Esas experiencias de mayor calidad revitalizan la libido de la esposa, aumentan su sentido de bienestar sexual y a menudo su autoestima personal.


            La puesta de cuernos suele incluir humillaciones basadas en la insuficiencia, incluso si no son reales. Estas deficiencias se centran en el tamaño del pene, la calidad de la erección, la cantidad de esperma expulsado, la eyaculación precoz, el tiempo que se está follando, el número de veces que puede correrse en una jornada, etc.
            En lugar de buscar solución para estas insuficiencias (que a menudo son falsas), el cornudo refuerza sus defectos y saca estimulación de ellos. Un ejemplo típico sería el de un marido con una gran polla que complace perfectamente a su esposa, pero que ella dice lo bien que se siente al tener relaciones sexuales con su “pequeña colita” o cualquier otra frase despectiva.



            Los hombres que disfrutan de los cuernos suelen ser muy inteligentes y requieren una mayor estimulación mental y visual.  Esto puede ser muy gratificante para la mujer ya que el cornudo marido va a hacer casi cualquier cosas para que ella satisfaga sus impulsos y, como consecuencia, los de él también.
            Debido a las raíces psicológicas que hay en las relaciones cornudas, es muy importante que la mujer hable mucho durante todo el proceso de puesta de cuernos. Las bromas verbales, junto con las imágenes mentales resultantes y las estimulaciones visuales, crean una papilla psicológica sobre la que se desarrolla el cornudo.


            Las mujeres pueden tener dificultades para contar cosas al marido que ellas consideran tradicionalmente humillantes, especialmente temas como el tamaño del pene o la competencia sexual. Se piensa que esto puede herir sus sentimientos, pero es importante entender que esto es exactamente con lo que el marido cornudo se excita y que le predispone para ser un mejor amante y disfrutar más sexualmente.
            Muchas parejas comprueban que el amante de la esposa está igualmente dotado que el marido cornudo. Sin embargo, como la imagen que se hacen es casi totalmente mental, la pareja suele asignar un apodo un poco despectivo al cornudo y a su pene: la colita, la cosita, mi bebé, etc.



            Durante las relaciones sexuales con el marido la esposa debe hablar bastante, y con frecuencia plantear cuestiones tales como su deseo de tener mejores amantes, hombres con una polla más grande, etc. Si lo hace correctamente, la esposa tendrá a un marido cornudo comiendo de su mano pues le proporciona los estímulos que él ansía.
            No hay dos parejas cornudas iguales. La esposa debe conocer a su marido y moldear su relación de la forma que mejor convenga a los dos. Puede tener un amante regular o ver a diferentes hombres. Ella puede estar sola con sus amantes o dejar que su marido participe en los encuentros. Puede dejar que su marido mantenga relaciones sexuales con ella cuando él quiera o una vez al mes. Puede ponerle una jaula de castidad o no. Muchas parejas disfrutan del sexo interracial y los amantes de la esposa siempre son negros. La pareja debe elegir aquello con lo que más disfruta.
   


(continuará)

lunes, 18 de enero de 2016

AMOR Y CUERNOS


Hay gente que piensa que no pueden existir juntos el amor y los cuernos. Sí que pueden convivir si se hace bien. Muchísimas mujeres, y también bastantes hombres, creen que para tener relaciones sexuales con otra persona, de una manera estable, debe haber amor entre ellos. De ahí la dificultad para convencer a muchas mujeres para que pongan los cuernos a sus maridos.
Hay muchas parejas que sí consiguen unas buenas puestas de cuernos y se quieren entre ellos. Muchas parejas saben que es solo sexo y la esposa no tiene ningún deseo de enamorarse de algún macho con el que joda, ni quedarse embarazada de él, ni irse juntos de vacaciones o que él se venga a vivir a la casa familiar o cualquiera de tantas historias y fantasías que se leen por ahí.


Cuando entre una pareja hay una fuerte relación basada en el amor, en un amor verdadero y profundo, y  a esa pareja les atrae mucho el sexo y la experimentación y todo lo que eso conlleva, y cuando se considera  al macho que se invita un maniquí o muñeco del sexo no hay problema en buscar un hombre adecuado para jugar un par de horas, después de las cuales cada uno se marcha tan contento a su casa.

El amor y la puesta de cuernos pueden coexistir pacíficamente pero tiene que haber una comunicación honesta entre el marido y la mujer. Cuando a los dos les gusta el sexo y cuando los dos se respetan mutuamente y se comunican abiertamente no hay peligro de que se hagan daño, que es lo más importante. Cuando conviven el amor y los cuernos el resultado es muy emocionante y añade sabor a la vida de la pareja.



jueves, 14 de enero de 2016

¿QUÉ LES GUSTA A LOS MACHOS DE NUESTRAS ESPOSAS?

            Siempre pensé que follar a una mujer de aspecto agradable y buen cuerpo es algo que cualquier hombre desea. Pero no basta con ese deseo. Algunos hombres tienen deseos más profundos. Como además de cornudo soy curioso, e indagado en los motivos por los que “los machos” joden a nuestras esposas. He buscado en Internet y he hablado con los que he podido sobre este tema.
            Hay hombres que joden por dinero. Son “machos” profesionales”. Pero también estos profesionales tienen otras motivaciones, otros deseos, otros gustos. Estas son algunas de las cosas que los hombres dicen que les gusta sobre las mujeres casadas con las que joden.


            Me gusta metérsela a una mujer delante de su marido y decirle el buen culo que tiene o lo bien que se siente mi polla dentro de su coño.
 Me gusta la primera vez que una mujer casada ve mi polla y me dice que la tengo más grande que su marido.


 Me gusta correrme en la cara de una mujer casada, sabiendo que tiene que limpiarse antes de que ella vaya a su casa, y correrme en su boca sabiendo que su marido va a besarla después.
            Yo no tengo que lidiar con sus cosas, los niños o los problemas familiares. Yo solo disfruto de su cuerpo y si se queda embarazada yo no tengo ninguna responsabilidad porque ella va a decir a su marido que es suyo.
            Me encanta follar una esposa en su cama de matrimonio.
 Me gusta escuchar a una esposa que me dé las gracias después de joder con ella; todavía me gusta más que su marido me dé las gracias sobre todo si ha estado mirando como follamos.


 Me gusta que mande a su marido a por una cerveza o algo para beber mientras ella chupa mi polla.
Cuando estoy jodiendo con una mujer me gusta decirle a su marido que el coño de su esposa es mío en estos momentos.
            Me gusta llamar a un marido por teléfono y decirle que he terminado de follar  con su esposa y que puede venir a recogerla.
Me gusta mucho ir con una mujer casada a la farmacia y comprar con ella una caja de condones para nosotros.  
            Me gusta correrme en el coño de una mujer mientras su marido nos está mirando y espera su turno para meterla o para lamer el coño de su esposa.


 Me gusta que la mujer le diga a su marido que mi polla es más grande que la suya y que la siente muy bien dentro de ella.
            Las mujeres casadas no te llaman todo el día o aparecen en tu puerta llorando por lo de anoche.
Me gusta escuchar de una mujer casada que acaba de echar el mejor polvo de su vida, especialmente si lo hace delante de su marido.


            Me gusta que el marido vaya conduciendo mientras su esposa y yo jodemos en la parte trasera del coche o que esté vigilando mientras lo hacemos en un aparcamiento.
            Las mujeres casadas están muy excitadas y muy  cachondas cuando vienen a mí. El sexo es siempre una cosa segura y por lo general muy satisfactorio y gratificante.
 Me gusta presentar a la esposa de alguien a mis amigos, diciéndoles que ella es mi novia.


             Me gusta ver como  su marido se la mete después de que la he llenado el coño con mi leche.
Ellas mantienen la boca cerrada y nunca dicen  a nadie que les estás jodiendo.
Las mujeres casadas son más maduras. Saben a lo que van y no hay necesidad de mucho juego preparatorio.
Por todo lo dicho, se ve que los machos no joden solo por sexo ni solo por dinero, sino que también hay un componente muy fuerte de dominio y de sentirse superiores a los maridos. Como muchos maridos cornudos se sienten inferiores a los machos que follan con sus esposas, y como también les gusta sentirse más o menos humillados, la combinación y entendimiento implícito entre esposo y macho es perfecta y es por lo que suele dar tan buenos resultados y sin problemas.

 

sábado, 9 de enero de 2016

IMÁGENES

 A mi esposa le encanta ese empujón final, cuando su amante mete toda su polla en ella y ella siente como a él le sale el semen que golpea profundamente en su coño. A partir de ahí, ambos se quedan quietos y solo las contracciones residuales del coño harán que el placer del orgasmo de ambos vaya decreciendo poco a poco. Normalmente mi polla no aguanta tanto placer y mi leche sale sola, sin necesidad de tocarme.



El macho se ha corrido dentro de mi esposa inundándole el coño con su leche. Ella se echa encima y no se preocupa por el semen que rezuma de su coño. ¿Por qué me excita tanto, y a la vez me entran tantos celos, cuando la veo encima de él con la polla medio dura contra su cuerpo y esa sonrisa de felicidad en su cara? ¿Estará ella enamorada de él? Esta es una de las grandes angustias que pasamos los cornudos. Pero también pienso que mi esposa no es una máquina de joder y que tenga sentimientos de afecto y cierto cariño hacia él no es nada raro. Si ella es feliz y lo pasa bien, mejor para los dos.



Mi mujer está disfrutando el fin de semana con su amante. Lástima que no pude ir, pero él es tan amable de mostrarme las imágenes que demuestran que ella lo pasa bien. Cuando está en otra ciudad donde nadie la conoce ella es más atrevida, pero aun así tengo que aplaudir al amante por hacer que mi tímida esposa luzca un bikini como el que lleva. ¡A que está buenísima! ¡Cuánto tienen que disfrutar los dos!


A veces mi mujer se frota la polla de su amante en su coño antes de meterla ¡Qué suave debe estar su coño completamente afeitado!. Mi polla ahora prueba un poco ese coño, ¡me corro tantas veces viéndola o recordando como jodía con otro!


Mi esposa está de acuerdo en que los vea follar y eso es lo que hago. Miro fijamente como la polla se le pone dura y tiesa y como la punta entra en el coño de mi mujer. En ese momento mi polla también se pone tiesa y dura como una piedra y al ver cómo le mete lentamente la polla hasta los cojones imagino el gustazo que le tiene que dar a mi mujer y el que le está dando a él, además de a mí. Esto es lo que nos gusta hacer a mi esposa y a mí. Este es el estilo de vida sexual que más nos satisface. Los que no lo han probado no saben el placer que supone.



Hay momentos en que mi esposa y yo estamos desnudos en la cama pero no follamos. Son momentos en que ella me cuenta lo que ha hecho con otro hombre o en lo que le gustaría que le hiciesen una próxima vez. Yo utilizo estos momentos para que planeemos como disfrutar más de mis cuernos, que cosas me gustaría que hiciese y cómo las hiciese. A veces terminamos jodiendo pero otras muchas más terminamos solos. Si me empieza a acariciar los huevos la leche me sale sola, y si no me los acaricia una buena paja es también un magnífico final. 

miércoles, 6 de enero de 2016

LO QUE TÚ QUERÍAS


En una relación cornuda que está comenzando llega un momento en que el cornudo se da cuenta de que  la puesta de cuernos va a consumarse. La esposa va a joder con otro hombre por primera vez. Una vez que el marido y la esposa están inmersos en el mundo de los cuernos es habitual que la esposa folle con otros, pero esa primera vez es muy especial. Es ese momento de la verdad en que una vez que la esposa se abre de piernas y otro se la mete ya no hay vuelta atrás. El cornudo y su mujer han decidió ir por un camino del cual no hay retorno.


Es algo con lo que se ha fantaseado, a veces durante muchos años, y ahora está aquí justo delante de la cara. Este es el momento que has estado esperando y esta es tu mayor fantasía, que ha llegado a buen puerto. Este momento en que ella decide dar su cuerpo a otro hombre se convierte en un vínculo que los dos compartirán siempre. Mientras que ella está dando su cuerpo a otro hombre su corazón todavía te pertenece.



¡Qué cúmulo de emociones siente el cornudo la primera vez! La primera vez que estuve con mi esposa y ella me puso los cuernos fue increíble. Su vista, los besos y abrazos con el otro, las miradas entre ella y yo, la visión de otra polla metiéndose en su coño fue algo increíble, entonces sentí algo que nunca más he sentido y que no sé explicar. Esa primera vez nos unió y nos acercó más de lo que nunca estuvimos.



Ya lo he dicho más veces, la clave de todo está en que la pareja se comunique, y que se comunique todo: lo que les gusta y lo que no les gusta. Los días siguientes a esa primera vez mi esposa y yo hablamos mucho de lo que habíamos sentido el uno y el otro y esa comunicación es la que nos ha permitido y permite continuar por el camino de los cuernos de una manera tranquila, relajada y disfrutando.


La primera puesta de cuernos es como el primer vuelo en un avión: da miedo, es divertido, emocionante, excitante, horripilante, todo en uno.