sábado, 30 de abril de 2016

REFLEXIONES DE UN CORNUDO


A veces los cornudos pensamos y reflexionamos si todo lo que hacemos merece la pena. El placer que obtenemos ¿compensa la humillación a que estamos sometidos? ¿Compensa las mentiras que tenemos que contar a familiares, compañeros y amigos?


Cuando nuestra mujer ha salido con amigas, los cornudos también nos preguntamos ¿Ella acaba de ligar? ¿Se quedará a dormir con él? ¿Le dirá que está casada y que ella y su marido son una pareja cornuda?
Y también el cornudo piensa: ¿Me contará todo lo que ha pasado? ¿Alguna vez me ocultará que ha conocido a un determinado hombre?


Estos son solo algunos de los pensamientos que pasan por la mente de un cornudo.
Hay un montón de hombres que son aspirantes a cornudos y que en la mayoría de los casos nunca llegarán a ser cornudos porque tienen un defecto: miedo. Tienen miedo de decírselo a su esposa o novia y explorar su lado sumiso, no saben hasta donde van a poder llegar. No se atreven a ser abiertos y honestos. La mayoría de estos hombres van a vivir su fantasía en chats y blogs, pero nunca se van a atrever a hablar con la persona que puede hacer que suceda: su esposa o novia.


Muchos aspirantes a cornudos piensan en lo bien que se lo pasarían viendo a su mujer jodiendo con otro mientras se hacen una paja o están jodiendo con ella, pero cuando ya se han corrido y se han tranquilizado vuelven a pensar en lo mismo y no les acaba de gustar. Y entonces ellos se preguntan si hay una salida si comprueban que el mundo de los cuernos no les gusta.



El camino de los cuernos es un camino peligroso con una pendiente muy resbaladiza. Hay que caminar por una línea muy fina. No hay certezas con los cuernos. Hay parejas cornudas a las que admiro y hay otras que no me gustan nada. Hay hombres a los que les gustaría ser cornudos y en realidad lo son pero ellos no lo saben.



Todos los cornudos siempre tenemos una ligera duda de si nuestra relación va por buen camino, si en este juego del ratón y el gato ella está diciendo siempre la verdad o tiene sus secretos. Como he dicho muchas veces la honestidad, la sinceridad y la comunicación son la clave en el mundo de los cuernos. Si empieza  haber pequeñas mentiras, estas van creciendo y luego es muy difícil retomar una senda sincera.

martes, 26 de abril de 2016

PUESTA DE CUERNOS



Un amigo del blog nos manda estas fotos de su esposa en una espléndida puesta de cuernos. Así de entrada ¿a que la esposa de nuestro amigo está cojonuda?



Como ya sabe a lo que va, y sabe lo que quiere, el macho no se anda con rodeos ni con chiquitas. Rápido le mete la mano en la entrepierna, a ver cómo anda de jugoso el coño. Y le debe gustar lo que  toca, pero no se conforma solo con eso, también quiere apreciar como sabe ese coño.



La esposa se lo facilita, se tumba y se abre de piernas. El macho ladea las braguitas y allí aparece la gran joya: el coño empapado de la esposa. Lo saborea un poco pero no mucho, pues la polla se pone celosa y dice que ella también quiere ver cómo está ese coño de baboso. La polla de nuestro amigo cornudo también quiere probarla pero ahora no le toca.  



Y la punta de la polla del macho juguetea por la entrada del coño de la esposa de nuestro amigo. Nuestro amigo está impaciente ¿Se la meterá ahora? ¿Se la meterá entera? ¿Se la meterá solo la puntita? Nuestro amigo no sabe lo que quiere, el quiere cualquier cosa, el quiere ver como esa polla disfruta del magnífico coño de su mujercita. Lo mismo le da que le meta solo la punta o que se la meta hasta los huevos. El quiere ver como otro macho disfruta de su mujer.



Pero la mujercita también tiene ganas. Rápido se quita las bragas y su coño se ofrece para que la tiesa polla se calme. La polla no le hace ascos a tan hermoso coño y se va hacia él.

  
Pero la esposa la coge y la dirige directamente a la entrada. Así no tiene que andar buscando ningún camino. Y la polla se mete y se mete hasta que ya no puede más.
Y nuestro amigo siente un escalofrío ante tal espectáculo y también siente  una hermosa sensación: cómo hoy es un poquito más cornudo y sus cuernos un poquito más grandes. 

domingo, 24 de abril de 2016

IMÁGENES


No hay nada más excitante y más caliente que cuando llega a casa después de estar con él y debo limpiarla. Su coño está ahí, en mi cara, chorreando sus jugos y restos de la leche que le ha echado. Mi condición de cornudo se refuerza. Limpiarle su coño me encanta. Si soy un buen chico y hago un buen trabajo podría conseguir que me hiciese una buena paja  como una "recompensa" por hacer tan bien mis deberes de cornudo.




Me encanta el momento en que la excitación y el deseo de polla que siente mi esposa  en su coño la consumen. Me encanta ese momento en que ella se coloca adecuadamente y hace que esa polla que ha estado chupando hasta ahora se meta en su raja y desaparezca totalmente dentro de ella. Y me encanta que todos esos momentos se repitan una y otra vez. Hasta ahora no me he cansado de verlo.




       Hay ocasiones en que mi esposa cierra la puerta del dormitorio y yo me tengo que quedar fuera. Solo me toca oír. Oigo a mi esposa gemir cuando la dura polla del macho con el que está entra en su caliente coño. La oigo jadear. Mi polla se pone tiesa y dura a reventar. A veces el placer es tan intenso que en ocasiones me corro solo. Espero a que todo termine y a que llegue mi turno. Mi polla vuelve a estar tiesa. Ahora me toca metérsela en su coño baboso y lleno de leche. ¡Uno de los mayores placeres de un cornudo!





En muchas ocasiones mi esposa me dice que la bese en la boca mientras otro se la está metiendo. La sensación es realmente increíble. Los labios de mi esposa se estrellan contra los míos y ella no puede evitarlo porque el que la jode se la ha metido hasta los huevos y empuja con fuerza. Esto es muy excitante, es de las cosas más excitantes que he sentido como cornudo. Con estas experiencias ¿cómo vamos a abandonar el mundo de los cuernos? ¡Es tan excitante y tan gozoso llevarlos!




Vas hacia tu casa y desde el jardín ves por una ventana como tu esposa está chupando la polla a otro hombre. ¿Qué haces? ¿Entras y les dices algo? ¿Te enfadas? ¿O te quedas mirando sin que te vean hasta que todo termina?

miércoles, 20 de abril de 2016

LA MALDICIÓN DEL CORNUDO



La mayoría de los hombres cornudos admiten dos cosas, una que son sumisos y otra que tienen la polla pequeña. Pero el problema está para el hombre que quiere ser un cornudo y tiene una polla de notables dimensiones. Los problemas que se enfrenta un hombre así son difíciles de resolver. Un cornudo de polla pequeña tiene más fácil convencer a su mujer para que busque un amante bien dotado, pero el cornudo de gran polla que está casado con una mujer que está plenamente satisfecha con él ¿Cómo la anima a buscar una polla más grande?


Esta es verdaderamente la maldición del cornudo. Un hombre con el que hablé, y que tenía este problema, me contó que para ellos (la pareja) fue difícil encontrar hombres que quisieran participar pues cuando veían su polla a muchos se les arrugaba o decían que no porque se consideraban un poco ridículos.


¿Cómo lo solucionó? Una manera, no mostrando la polla y no estando presente cuando su mujer follaba, pero se perdía el ver lo que tanto le gustaba. La otra manera fue gracias a su esposa que encontró una idea que incluía tanto los cuernos como la sumisión, la dominación y la humillación.


Su esposa le humillaba delante de otros hombres que tenían una polla más pequeña diciendo cosas como: “Bueno, tú tienes una gran polla, pero eres un poco inútil y no sabes cómo usarla” “Este me da más placer con una polla más pequeña que la tuya”


Y gracias a estrategias como ésta, nuestro hombre disfruta de sus cuernos y de la humillación a que le somete su esposa, pues él es un cornudo sumiso.


Cuando hay voluntad no hay impedimentos insalvables para entrar en el mundo de los cuernos. 

domingo, 17 de abril de 2016

¿Por qué ser un Macho? ¿Qué hay de satisfactorio para mí?
            Encontré este artículo en una página de Estados Unidos. Me pareció muy interesante pues creo que refleja bastante bien la mentalidad de un macho corneador.


            A veces me preguntan por qué me gusta ser un macho con las parejas cornudas. No es una pregunta fácil de responder, pero lo intentaré.
            Soy una persona dominante y siempre lo he sido. Me gusta ser el superior, el que manda y consiguientemente me encuentro a mi mismo cuando estoy en la parte superior de cualquier situación.
            Cuando estoy con una pareja cornuda hay varios elementos que me atraen y que hacen que la relación sea más atractiva que con una novia tradicional.


            En primer lugar una mujer casada está buscando sexo. Sus motivos no son diferentes a los nuestros (los hombres). Ella no está buscando una relación (ya tiene una). Ella no me va a acosar o molestar como algunas mujeres solteras. Con una mujer casada se tiene sobre todo sexo. Cuando me reúno con ellas no hay muchas charlas ni andamos perdiendo el tiempo en otras cosas. El sexo está en su mente y ese es el objetivo de nuestro encuentro. Una vez que sus deseos sexuales están satisfechos se vuelve a casa con su marido. Esta situación es perfecta para alguien que como a mí le gusta el sexo intenso y explosivo y encuentra a alguien que está más que dispuesto a proporcionarlo. Así que el primer elemento que me atrae es sexo, sexo y más sexo.


            Pero hay otras cosas que también me atraen. Me gusta ayudar a las parejas en sus relaciones. Sé de machos que solo están interesados en sí mismos y en obtener placer y beneficio, pero eso no es lo general. Yo, y otros como yo, disfruto de la relación con otras personas (en este caso parejas) ayudándoles a reavivar su llama en el dormitorio.


            Ya he dicho que soy dominante y me gusta el tema de la dominación. Es muy satisfactorio poder tener una mujer casada que se ofrece a sí misma, sobre todo cuando se trata de una hermosa mujer, y que estaría fuera del alcance de nadie excepto de su marido.
            Es muy excitante y muy gratificante meter mi polla en un coño que se prometió a otra persona. Y sobre todo el coño de una mujer de la que nadie pensaría que folla con otro hombre delante de su marido.
            Por último me encanta ser el macho dominante de una pareja en presencia del marido. Hay algo profundamente satisfactorio cuando veo a un marido en silencio mirando como estoy disfrutando con su esposa, y sabiendo que él también disfruta del espectáculo pero solo mirando.


            La mayoría de los maridos que conozco son sumisos y están tremendamente pasivos mientras jodo con su mujer en su presencia. Están como hipnotizados y esto es muy atractivo para mí. Pero también me gusta mucho la reacción de la mujer; cuanto más pasivo es el marido la esposa es más activa sexualmente y esto conlleva un sexo con mucho disfrute.


            Cuando se ha construido una buena relación con una pareja cornuda el disfrute en los encuentros puede llegar a ser intenso, pleno y casi adictivo.
            ¿Qué hombre no querría eso?

miércoles, 13 de abril de 2016

LO QUE PODRÍA PASAR
Mi esposa me comenta que tiene que ir dentro de un par de semanas a un curso que se celebrará en otra ciudad durante varios días. Ella me empieza a explicar cosas del viaje, y mi mente de cornudo se pone a trabajar a toda marcha.
Yo suelo viajar por negocios y sé lo fácil que es jugar mientras estás fuera. Estas muy lejos de casa, con un grupo de gente, algunos de los cuales son muy atractivos, sin cónyuges, y que si ocurre algo nadie lo va a saber.



 Por la noche, después de cenar, cuando se toman algunas bebidas es muy fácil susurrar ¿por qué no vienes a mi habitación? y comienza la diversión.
Enseguida tengo visiones de ella, ya sea con un vestido escotado mostrando sus magníficas tetas o con unos pantalones apretados mostrando su culo y sus muslos.



 A los hombres nos encanta ver a las mujeres con esos leggings con los que se acentúa su culo y siempre nos preguntamos si estará usando un tanga o irá sin ropa interior.
Inmediatamente también me imagino las fotos que ella me envía de su vestido para salir, o mejor aún, de ella con el grupo de compañeros con el que está y con los que puede coquetear, o los textos burlones que me escribe.


Y lo mejor es cuando ella aparece en mi Iphone y me habla, pero es obvio que alguien más está sosteniendo el teléfono, entonces le mueve y veo que ella está jugando con la polla de alguien. Entonces ella la empieza a chupar (algo que le encanta hacer) en una mamada prolongada que culmina con el amigo corriéndose en sus tetas desnudas.

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Hay un millón de imágenes que se agolpan en mi mente cornuda mientras ella me cuenta detalles del viaje, de quienes van a ir, de en lo que van a trabajar, etc.



 Y en respuesta a esos comentarios mi polla, que está tiesa y dura a reventar, gotea y gotea, en un anticipo de lo que puede disfrutar a consecuencia de  este viaje “del que no sé lo que podría pasar”.

jueves, 7 de abril de 2016

EQUILIBRIO EN LA PAREJA
Un seguidor del blog nos comenta lo siguiente. Soy un marido cornudo y me gusta que mi esposa me humille, pero también quiero participar; me gusta participar del disfrute de mi esposa y me gusta disfrutar de ella y con ella.
Mi esposa dejar hacer al novio con el que jode cosas que a  mí no me permite.



 El se corre en su boca y ella se traga el semen, cosa que conmigo no hace.
La da por culo y ella no dice nada, pero si yo lo intento me dice que no porque la duele cuando se la meto, y mi polla no es más gorda que la de su novio.



 Ella se tumba boca abajo, levanta el culo y él se la mete así, pero si yo lo intento me dice que no, que está incómoda.


Cuando empiezo a manifestar mi desagrado ella me calla diciéndome que a mí me ama y que lo que hace con su amante es sexo caliente. Me dice que conmigo hace el amor y que con el novio jode y disfruta solo del sexo. ¿Qué hago?

A nosotros no nos ocurre nada de eso. Yo sigo teniendo todo el sexo que quiero y ella consigue lo mío y lo que le dan otros amantes. Ella deja que otros le hagan otras cosas que conmigo no hace, pero eso a mí no me parece mal. En definitiva yo soy el hombre al que abraza cuando llega a casa. Yo no puedo pretender que solo haga lo que a mí me gusta, ella tiene sus deseos y sus fantasías y muchas de ellas solo son fantasías con otros hombres como por ejemplo que un tío con una polla larga la joda estando ella tumbada boca abajo y con las piernas abiertas.


 Otra cosa que hace es echarme de nuestra habitación y cerrar la puerta cuando jode con alguien en nuestra casa pues no le gusta que la vea con otro en nuestra cama; eso sí, habla y jadea más alto para que la pueda oír por detrás de la puerta.



Si estás realmente molesto con las cosas que hace con otros y que a ti no te deja hacer, díselo. Hazle saber que eso no te gusta. Un matrimonio cornudo es una vía en doble sentido y la comunicación debe ser constante y sincera. Llegar a acuerdos que satisfagan a ambos también es necesario. Hablad los dos y tú procura entenderla a ella y que ella procure entenderte a ti. Suerte.