lunes, 30 de mayo de 2016

IMÁGENES
         
 Esta secuencia de imágenes para mí es maravillosa. Cuando estoy viendo esto de verdad, me parece estar en otro mundo.


            ¿Qué sentís cuando veis a vuestra esposa abierta de piernas y con un pequeño tanga tapando su coño? ¿No se os pone la polla como la del macho que va a gozar con ella?



            El macho le acaricia el coño, normalmente la parte del clítoris y la baba le sale e impregna su tanga. La polla del macho luce tiesa y poderosa, y ella que la ve siente más ganas de que se la meta. Mi polla siente admiración y envidia por la polla de ese macho.



            Admiración por lo tiesa y poderosa que la tiene y envidia porque la va a meter en el coño de mi mujercita  y yo ahora no puedo hacerlo. En estos momentos mi esposa prefiere esa polla a la mía.
Ya vale de juegos. Se quita el tanga. Mira por última vez la polla. Se abre más de piernas y…



…el macho se inclina sobre ella y la polla, que está aún más tiesa porque siente lo cerca que está el coño, se dirige hacia él.
            Y yo cuando veo esto me pregunto: ¿Acertará a la primera y le meterá la polla hasta los cojones?  ¿Tendrá que agarrarla ella y llevarla hasta la entrada?


            ¡Qué más da! ¡Qué deliciosa mezcla de angustia, celos y placer siento cuando la veo entrar hasta los huevos! ¿Qué cornudo no siente ésto?
¡Qué placeres más intensos sentimos los cornudos!

miércoles, 25 de mayo de 2016

¿POR QUÉ MI ESPOSA NO ME QUIERE PONER LOS CUERNOS?


 


A muchos hombres les gustaría ser un cornudo pero por desgracia, las cosas que más vale la pena tener o disfrutar en la vida rara vez se obtienen fácilmente.

Este tema es muy complejo y voy a intentar exponer las razones más comunes que dan  las esposas para negarse a  tratar y discutir la idea de ser compartida con otros hombres.

Como premisa hay que suponer que el marido aspirante a cornudo tiene una relación de confianza y amor con su esposa y que al menos han hablado y fantaseado juntos sobre este tema. Para que el proceso de los cuernos llegue a buen fin es necesario que el matrimonio o pareja estén habituados a hablar abiertamente sobre temas sexuales. ¿Por qué una esposa o novia dice que no aunque la idea tenga cierto atractivo para ella?
Las esposas casi siempre asumen que el marido quiere o espera tener la misma libertad que se le está ofreciendo, es decir, que el marido también va a querer joder con otras mujeres.  Esto significa que desde el principio debe quedar muy claro que usted siempre será fiel a ella, especialmente si ella fuera a tener un amante o jodiera con otros hombres. La esposa o novia debe estar cada vez más segura de que para usted es una fuente de placer verla jodiendo con otros y que solo lo puede disfrutar a través de ella.
 Muchas esposas también se preguntan si estas sugerencias son simplemente una prueba de su fidelidad.  Si ella admite que tiene pensamientos o fantasías con otros hombres, posiblemente ella y su  marido van a tener serios problemas pues él se sentirá engañado o con muchas posibilidades de que le engañe.
 
¿No es esta charla simplemente de almohada? Realmente él no querría que yo haga esto, ¿verdad? Si el único lugar en el que se habla de estas ideas es en la cama, ella es probable que piense que es sólo hablar. Este proceso tiene que continuar  fuera de la habitación, tanto en conversación como en acción. ¿Cómo se hace eso? Cuando se está en público juntos, preguntar a ella en secreto que, ¿entre los hombres que hay cual tendría como amante si tuviera que elegir uno? Hacerle notar como cierto hombre u hombres la miran bastante, etc. 
Esto nos lleva al siguiente punto: confianza en uno mismo. El primer objetivo del marido será  tomar medidas para hacer que su esposa se sienta atractiva y deseada por otros hombres.

"Joder con otros hombres es peligroso desde el punto de vista sanitario." Sí, el sexo seguro es importante, para eso están los condones. Una manera segura es echarse un amante casado que solo joda con su esposa.
Para muchas mujeres irse con otro es estar engañando a su marido. Hay en casi todos estos casos una idea de tipo religioso o social que procede de la educación que han recibido y en el ambiente en que se han criado. Realmente si ella se va con otros hombres y su marido lo sabe y lo ve, no le está engañando pero esa idea de engaño, y de fidelidad,  puede ser tan fuerte que impida que la esposa se quiera ir con otro hombre.

Muchas mujeres no conciben que su marido desee que ella folle con otros. Eso es señal de que ya no la quiere. Hay muchas esposas para las que el matrimonio es algo sagrado y cerrado donde no tienen cabida ninguna otra persona. Eso pondría en peligro a toda la familia.
Como telón de fondo en estos inicios, y siempre, tiene que estar la comunicación, el diálogo, la sinceridad y el respeto a las ideas del otro. Si faltan estas cosas ningún avance es posible.
Si la esposa empieza a considerar como posible la idea de joder con otros hombres, hay que continuar animándola:
-         Hablando sobre el tema fuera de la habitación.
-         Animándola a vestirse sexy y procurando que se sienta atractiva tanto para sí misma como para otros hombres.

-         Garantizar que ella tiene la oportunidad de establecer relaciones sociales con otros hombres fomentando la asistencia a eventos sociales con amigos o compañeros de trabajo y que así pueda comenzar a apreciar la sensación de estar casada, aunque ligeramente disponible.
-         Y siempre importante, seguir hablando y comunicándose de una manera clara y sincera.
Por último quiero insistir en la importancia de las ideas. Si una esposa o novia rechaza totalmente la idea de ir con otros hombres porque eso afecta a su idea de fidelidad, de estructura familiar, de dignidad personal, etc. no hay nada que hacer. No hay que insistir. Ese tipo de mujeres no creo que lo hagan nunca. Podrán tener un amante secreto, podrán tener una aventura puntual, pero será un “desliz” que encaja perfectamente dentro de sus ideas. Puede parecer paradójico pero así es. Lo que estas mujeres no aceptan es que su marido sepa y dé su conformidad a que ella se acueste con otros hombres solo por placer. Algunas de estas mujeres podrían aceptar acostarse con otro hombre para obtener un importante beneficio económico o de otro tipo para su marido o su familia, pero no para que su marido disfrute.
 
Esto de los cuernos es un tema entre personas y las personas somos muy complejas, de ahí que los motivos para actuar o no actuar también sean muy complejos y varían de unas personas a otras.



viernes, 20 de mayo de 2016

ETAPAS EN LAS RELACIONES CORNUDAS

En este mundo de los cuernos todos los cornudos y todas las parejas no somos iguales. Hay diferencias entre unos y otros, tanto en la forma de entender los cuernos como en la intensidad de las relaciones cornudas.


Hay un primer nivel que podemos llamar el de la FANTASÍA. El marido disfruta pensando en la posibilidad de que su mujer esté con otros hombres o imaginando dicha situación. En muchos casos esta fantasía se habla con la esposa mientras están en la cama pero como la esposa lo rechaza cuando no están en la cama, solamente se habla de ello mientras el matrimonio está follando.



Un segundo nivel sería el SIMULACRO DE INCIO de relaciones cornudas por parte de la esposa. Ella puede salir con amigas por la noche y al regreso a casa puede contar al marido fantasías sobre que se ha estado besando y abrazando con otros hombres. Hay mujeres que muy hábilmente se quedan en esta fase y periódicamente salen con las amigas a “poner los cuernos a su marido”



El siguiente estadio sería el INICIO REAL por parte de la esposa de la situación anterior. Ella va a clubs con amigas y allí disfruta más o menos  con hombres. A la vuelta a casa cuenta a su marido lo que sentía al tener por su cuerpo las manos de otro hombre. En esta fase de INICIO REAL el marido puede estar presente como observador alejado. Esta situación está muy bien para que la pareja se afirme en su deseo de proseguir o no en el mundo de los cuernos; hasta este momento no ha pasado nada irremediable y se puede detener el proceso sin que ninguno de los dos miembros de la pareja pueda reprocharle nada al otro.


Seguiría LA PUESTA DE CUERNOS, en la que la esposa se abre de piernas y otro macho se la mete. El marido puede o no estar presente pero siempre debe saber que es un autentico cornudo.
En todas estas fases la esposa puede humillar más o menos al marido, depende de lo que ambos demanden. Pero hasta el momento en que ella está con otro las humillaciones normalmente serán verbales y por parte de la esposa, aunque si el marido está presente en locales donde la esposa baila, se  toca y se besa con otro, entonces este hombre también puede participar en la burla al marido.


La puesta de cuernos va a más cuando la esposa lleva a su amante a su casa y jode delante del marido con o sin participación de éste. La esposa también puede quedar con el amante en un hotel o apartamento.  Esta es la fase máxima del cornudo mirón. El cornudo al que lo que le gusta es ver como su mujer jode con otro hombre.



Una derivación de esta fase se produce cuando el marido cornudo desea y acepta ser humillado. A partir de este momento la burla y la humillación pueden ser cada vez mayores: reírse de él y del tamaño de su pene; enjaularle la polla; obligarle a chupar la polla del macho antes de que este joda a la esposa; que la chupe después; darle por culo cuando la pareja ha terminado y todo tipo de sadismo.


¿A qué fase debe llegar cada pareja cornuda? La respuesta es obvia: aquella en la que se encuentre a gusto y disfrute. 

domingo, 15 de mayo de 2016

POLLA ENJAULADA
(Visión del macho corneador)


            Muchas mujeres son reacias a burlarse abiertamente de su cornudo marido, física, verbal o emocionalmente. Sin embargo, para un cornudo, esto es sin duda un aspecto vital de la experiencia de ser un cornudo. Para muchos cornudos es importante sentir las burlas.



En la imagen de arriba, se puede ver una mujer a caballo sobre  su marido, rozando su coño contra sus huevos y su polla,  polla que está metida en un dispositivo de castidad, y en estos momentos totalmente hinchada, alcanzando la máxima expansión que permite la jaulita.


Hay muchos cornudos que a pesar de tener puesto un dispositivo se corren por la gran excitación que tienen de ver a su mujer jodiendo y por verse a sí mismos en la situación en que están


Este dispositivo es un regalo de la esposa y sirve para humillar al marido. A mí como macho me gusta participar en estas burlas, ya que añade un significado nuevo tanto para el marido como para la mujer cuando es el macho el que se añade al juego de burlas entre la esposa y el marido.


Tener la polla y los huevos confinados en un dispositivo mientras la esposa y yo jodemos delante de él  es también  una expresión abierta de sumisión hacia mí.
Lo que suelo hacer en estos casos es:
Burla verbal mientras estoy jodiendo a la esposa: ¡Mira como se la meto a tu mujercita! ¡Qué rico tiene el coño! ¡Menudo disfrute tienes tú de polla!, etc.


Liberarle del dispositivo pero sin permitir que toque a su mujer. Nos burlamos de cómo se corre mientras nosotros, su mujer y yo, nos corremos mientras jodemos.
Liberarle y a los pocos momentos volverle a enjaular. Si la polla la tiene muy tiesa se la rodeamos de hielo hasta que se le baje y pueda entrar en su jaulita.
Montarla por atrás y metérsela, mientras la esposa restriega el clítoris y la parte delantera de la vagina contra los huevos del cornudo.


Sí, sé que esto está mal, ¡pero es tan agradable! Y además al cornudo le gusta y disfruta con ello.

lunes, 9 de mayo de 2016

EL DETECTOR DE LA VERDAD EN ACCIÓN


            La polla de un cornudo, independientemente de su tamaño,  es una autentica fuente de comunicación de los deseos y satisfacciones de él en relación a su matrimonio cornudo.
            En las diversas fotos vemos como la esposa está jodiendo con un macho que la está metiendo la polla hasta los cojones, y como ella agarra la polla de su cornudo marido con su pequeña mano. Esto le permite conectar al tiempo con los dos hombres y siente, a través de la polla de su marido, cómo éste disfruta de ver cómo ella está jodiendo con otro.


            Cuando ella responde físicamente al hecho de que su amante le meta la polla hasta los huevos el marido lo nota a través de las reacciones de su mano que están  agarrando  su polla. Cuando él se va a correr, la esposa sentirá en su mano las contracciones de placer de la polla de su marido.
            Compartir las experiencias en las puestas de cuernos es la piedra angular del éxito de las parejas cornudas en este estilo de vida. El macho también tiene que ser consciente de ello y permitir de un modo total que el marido esté presente si la pareja es lo que desea.


¡Ay la polla! ¡Cuántos placeres proporciona! ¡Tanto la nuestra como la de otro!

viernes, 6 de mayo de 2016

CON EL PRIMER HOMBRE DE COLOR

            Mi esposa y yo hemos pasado unos días en EEUU y hemos aprovechado la ocasión de estar en el país donde más se ponen los cuernos para que mi mujer me los pusiera con un hombre de raza negra.


                No hay que buscar mucho. Enseguida se encuentran auténticos profesionales dispuestos a joder a una mujer delante del marido.  



Era nuestra primera puesta de cuernos en EEUU, con un buen macho de color,  y mi esposa se quiso vestir con ropa interior de novia con todo lo que eso significa.


            Mi mujercita se quedó como hipnotizada al ver la polla que se iba a meter y rápido fue a probarla con lo que menos tardaba en hacerlo: con la boca.


            El macho no la dejó probarla durante mucho tiempo, él quería probar sus morros, abrazar su cuerpo y sentir su polla contra su coño.


                A ella también le debía apetecer. Ella también se abrazó a él y estuvo probando sus morros y el contacto con su cuerpo. Estaba tan entusiasmada que no me miró ni una sola vez.


     
       Este macho sabía lo que se hacía. Después de un ratito la empujó suavemente  y la echó sobre la cama. Le quitó las bragas. Anticipándome  a lo que iba a ocurrir, vi su polla entrando en el coño de mi esposa; pero no, fue a probar que tal sabía su coño y lo más que le metió fue la lengua un poco.



                Pero no tardó mucho en meterle otra cosa. Se la colocó a la entrada y empezó a apretar y apretar…


… y la cara de mi mujer tomó otra expresión. Era una mezcla de placer y de dolor. Luego me dijo que no le dolió nada, que cuando más le dolió fue cuando se la sacó.



            Yo miraba y miraba como el culo de él ascendía y descendía. El tío se estaba moviendo de forma que no sacaba nada la polla del coño de mi mujer.


            Se estaba moviendo y estaba constantemente apretando. Mi mujer tenía una cara de estar en otro mundo. Ella lo único que hacía era abrir más o menos los muslos y subir más o menos las piernas para sentir mejor esa polla que tenía dentro.


            Mi esposa se corrió unas pocas veces. Ventajas de hacerlo con un profesional. El solo se corrió una. Él no sacó la polla ni una sola vez. Mi esposa lo agradeció enormemente. Cuando hablamos sobre lo ocurrido me contó el enorme placer que había sentido y como la gran polla de este hombre le había llenado el coño de una manera que tenía una gran sensación de plenitud, de que no le quedaba ni un hueco libre.

miércoles, 4 de mayo de 2016

ECHARLE DE LA HABITACIÓN
COSAS DE LA ESPOSA
   

      Cuando empezamos en este mundo de los cuernos a mi marido le gustaba verme con otro hombre y él interactuaba con los dos. Luego  pasó a una fase en la que principalmente se sentaba y miraba. Por probar nuevas sensaciones se empezó a quedar fuera y creo que escuchar detrás de la puerta es su actividad favorita.
         Que yo folle con otro hombre en nuestra casa implica varias cosas.
         El se excita mucho cuando invito a un hombre a nuestra casa.
         En casa follo con otro hombre en nuestra cama matrimonial. Hacerlo ahí es un juego cornudo bastante fuerte pues le estoy poniendo los cuernos en el lugar que teóricamente estaba reservado para nosotros dos solos. Es el lugar donde hicimos a nuestros hijos.


         Cuando le digo que se marche de la habitación le estoy diciendo que quiero estar con el otro hombre y no con él. En la mente de mi marido me convierto en la puta con la que fantasea. El ve que necesito otro macho y sabe que me voy a la cama a joder.


         Cuando escucha sabe que estoy jodiendo, pero no ve nada. El debe imaginar lo que está ocurriendo, debe imaginar en qué posición estoy, cómo está mi cara de excitada, cómo me meto la polla, él debe imaginar todo.


         Me encanta saber que mi marido está escuchando. Me encanta follar con su mente. Me encanta hablar en voz baja, apenas lo suficientemente alto para que sepa que estamos hablando pero sin que pueda entender el qué.  Me encanta gemir y correrme en voz alta. Me encanta estar a veces en silencio haciéndole preguntarse  qué puede estar ocurriendo. Puedo estar chupando la polla, o puedo tener la lengua de mi amante entre mis piernas. Él no lo sabe. Esa es la belleza de todo. Él sólo puede imaginar.


No tiene idea de cuánto tiempo vamos a estar. Podría ser una hora o dos o tres o más. Él no sabe si voy a salir después de que follemos para ver cómo está, y luego volver de nuevo a la habitación.  Él no sabe si le voy a ofrecer un alivio, o si simplemente lo voy a mostrar mi coño mojado y dilatado  y enseguida  volver con  mi amante. Él no sabe nada a ciencia cierta, mientras que yo tengo un amante en la cama.


Lo único de lo que puede estar seguro es que va a estar conmigo de nuevo después de que el macho se haya ido. Él vive para ese momento. Él espera toda la noche para que se abra la  puerta de la habitación por última vez y vea como mi amante sale.
A continuación, el reencuentro entre marido y mujer. Toda la noche se centra en este momento mágico cuando me puede tocar, abrazarme y besarme.


Nos vamos a la cama que todavía está caliente. Las manchas de humedad están allí. Me preguntará, querrá conocer los detalles y   yo le contestaré con la mayor picardía posible. Él quiere recuperarme y joderemos, tendremos orgasmos. Cuando terminemos agotados y rendidos nos dormiremos juntos, abrazados, tocándonos y ¡enamorados!
A mí también me gusta echarle de la habitación y que escuche.