lunes, 27 de junio de 2016

TAMBIÉN LE GUSTA POR EL CULO



A mi esposa le gusta que la den por culo, al macho que la jode también.



A veces él toro va directamente a por su culo.



                A ella no le importa. Ella se abre todo lo que puede para facilitar el que se la meta.



                En algunos momentos puede parecer que la cara que pone es de dolor, pero no es así.



Es placer, puro placer. Ella se echa unas corridas increíbles. 


Pero a pesar de disfrutar del culo, el macho nunca olvida su coño.  Por cada vez que la da por culo él se la mete en el coño otras 3 ó 4 veces. Cuando terminan ella está totalmente agotada y apenas puede moverse.
Este es el inconveniente de que la esposa folle con un macho potente. Solo me tengo que conformar con mirar y como mucho más con lamer. 

sábado, 25 de junio de 2016

¿DEJÁNDOLA EMBARAZADA?
           
                Un interesante artículo escrito por un macho profesional. Da una visión de un aspecto que a mí no se me había ocurrido nunca.

            Cuando un hombre jode con una mujer no es imposible que ella se quede embarazada. En las relaciones cornudas es responsabilidad de la pareja cornuda el control de la natalidad. Pero hay parejas que juegan con esa fantasía: la de que el macho deje preñada a la esposa.


 Es una fantasía sobre algo que podría suceder. Fantasear sobre el embarazo puede ser excitante ¿por qué no? Hacer bebés es lo que tiene que ver con el sexo. Para algunas personas, tanto esposas como maridos, la posibilidad de quedarse embarazada puede ser intensamente excitante.
Desde el punto de vista de la mujer su marido se ha vuelto menos interesante en la cama. Ahora ha vuelto a despertar sexualmente por un hombre atractivo y está dispuesta a hacer casi cualquier cosa para complacerlo. Ella está teniendo pensamientos sexuales que no tenía desde hace mucho tiempo, casi desde el primer o primeros años de casada. Entre estos pensamientos sexuales se incluye follar durante los días en que está ovulando y que le echen la leche dentro.
El marido lo ve de una forma parecida. Ha visto el despertar sexual de su esposa por otro hombre. Él ha visto como ha ido a más y más con este hombre y eso le excita. También reconoce que su mujer podría dejar que este hombre le llene el coño de leche, como cuando se hace un bebé, es más, fantasea con que le haga un bebé. Esto no es una fantasía tan rara; es más común que lo que se puede creer.


Para el macho esta fantasía tiene un poderoso atractivo. Le da oportunidad de ejercer control sobre la mujer y la fantasía de dejarla embarazada le llena de satisfacción y aumenta su hombría.
El riesgo de enfermedades de trasmisión sexual es igual de alto para la esposa como para el macho con el que jode. La única garantía es utilizar un condón. Pero si el matrimonio fantasea delante del macho con la posibilidad de que ella se quede preñada, es el macho el que tiene que hacer todo lo posible porque esa fantasía pueda tener una “posibilidad de ser real” ¿Cómo? Llenando el coño de la esposa con su leche. 


En el encuentro con la esposa procurar que tome una bebida. Esto la pondrá más caliente. Antes de empezar todo debe estar igual: el preservativo encima de la mesilla. El macho empieza a jugar con ella en la cama. Abre los muslos de ella y se arrodilla entre ellos. Se inclina y chupa sus pechos. Poco a poco, deliberadamente deja que la punta de la polla se coloque a la entrada del coño. Empezar a moverse hacia arriba y hacia abajo a lo largo de su raja húmeda… lentamente… rítmicamente…


En algún momento ella va a levantar y mover sus caderas de forma que la polla entre en su coño. No hay que hablar. Hay que disfrutar del placer del momento metiéndole la polla hasta el fondo y  que sean los cuerpos de los dos los que marquen el ritmo.


Cuando se acerca el orgasmo preguntarle si quiere que se lo eche dentro. Ella dirá que sí. Siempre dicen sí. (Así después se le puede decir que ha sido ella la que lo ha pedido).



Ella necesita sentir la leche en su interior. Su cuerpo lo anhela. Su marido incluso quiere que lo haga. Así que hay que dejarse ir e inundar su coño de esperma.

miércoles, 22 de junio de 2016

EL CUMPLEAÑOS DE MI ESPOSA

          Es el cumpleaños de mi esposa. Vamos a cenar con dos amigas. Mi esposa va con un traje espectacular.  Se sienta frente a mí para que pueda verle bien las tetas y me haga una idea de lo que ven otros hombres y lo que disfrutan con esa visión.



Después de la cena tomamos unas copas y estamos un rato charlando. Es el momento de irnos. Pago el restaurante y nos marchamos.  


          Ya en la calle nos apartamos de los demás. Con una sonrisa picarona me susurra al oído: “Ahora nos vamos a bailar, a celebrar mi cumpleaños. Quiero que te vayas a casa y me esperes. Piensa en mí, en cómo voy vestida, y cómo los hombres me van a mirar mis tetas, mis piernas y mi culo. A lo mejor a alguno le entran ganas de tocarme. Tal vez deje que lo haga. Ve a casa y se un buen chico. Cuando llegue lo celebraremos tú y yo”


           No es una discusión, no es una petición. Es una orden. Una orden que tengo que seguir estrictamente. Me voy a casa y espero. Por la noche mando varios wassap pero no obtengo ninguna respuesta en toda la noche. Me voy a dormir sobre las 2 de la madrugada. Me despierto sobre las 9 pero ella todavía no está en casa.  A las 11 de la mañana me llega este wassap: “Estaré en casa dentro de poco. Tengo un postre para ti”
            ¿Qué será? ¿Los restos de la tarta de cumpleaños?
  

miércoles, 15 de junio de 2016

EL REGRESO A CASA
            El regreso a casa de una esposa después de haber estado con un amante es un momento importante en las relaciones de una pareja cornuda.


            Para la esposa, el momento del regreso a casa le sirve para asegurarse que el cornudo la está esperando en un estado de gran excitación, que puede ver fácilmente observando su polla. Una polla tiesa es la prueba irrefutable de la satisfacción del marido y de su deseo por ella. Viendo esto ella se asegura de que él no se ha arrepentido de su salida con otro hombre.
            El marido quiere saber qué ha pasado y está deseando un contacto físico con su esposa.


            Algunas parejas van directamente a la ducha juntas, donde empiezan a salir los primeros detalles de la salida de la esposa. Es muy importante para las mujeres superar el impulso de “proteger” los sentimientos del marido contando vagamente lo que ha pasado y ocultando lo bueno que ha sido su amante. Si el marido tiene la sensación de que se está contando todo de una manera muy light entonces esta experiencia comienza a ser algo que se interpone entre los dos,  en lugar de ser algo compartido.


            Las esposas suelen ser muy tímidas acerca de su cuerpo cuando regresan a casa. Su cuerpo puede contener restos del semen de su amante. El cuello, los pechos y los muslos pueden tener marcas de mordiscos  y chupetones. Su coño estará húmedo e hinchado, y todo ello constituye un espectáculo visual para el marido.
            Es importante que la esposa entienda que mientras ella estaba disfrutando con su amante, su marido ha estado ansioso y excitado durante horas y que necesita su atención.
            Lo que nunca debe ocurrir es que el marido se masturbe solo. La esposa debe participar en prestar a su cornudo la atención y el placer que se merece. Las maneras de prestar esa atención son muchas, depende de los gustos de cada pareja.


            Dado el grado de excitación del marido bastan unas pocas palabras y unas caricias a la polla y a los cojones para que todo termine por el momento, pero al día siguiente el disfrute del marido puede y debe continuar.


            Si la esposa y su amante han estado en la cama matrimonial, donde el cornudo ha visto como follaban, o al menos lo ha oído, el “regreso a casa” es diferente. Hay poco de lo que hablar.  La mujer pasa de ser la amante de su amante a la esposa de su cornudo. Aquí caben un sinfín de variaciones pero la conclusión es que la pareja deben actuar y trabajar juntos para asegurar que los momentos de la puesta de cuernos sean unos momentos memorables y muy gratificantes para ambos. 



viernes, 10 de junio de 2016

LO QUE HAGO A MI MARIDO CUANDO ESTOY CON OTRO

         Me gusta dominar y controlar sexualmente a mi marido y también me gusta que disfrute al tiempo que disfruto yo con otros hombres. Me gusta mucho sentirme deseada por otros hombres pero también me gusta que mi marido arda en deseo por mí. Somos una pareja cornuda desde hace algunos años y ambos disfrutamos mucho. He aquí algunas de las cosas que hago cuando estoy con otro para agradar a mi marido a la vez que consigo que él me desee más y más y que cada vez esté más contento y satisfecho con su condición de cornudo.

Mi marido me está mirando cuando estoy con otro hombre.

         Miradas.
 Nada va a excitar tanto a un marido y nada le va a humillar más que mirarle a los ojos.

 Con mis ojos le estoy diciendo ¡Mírame! Y cuando lo hace no puede ignorar lo que está pasando. El contacto con los ojos puede ser suave o duro, dependiendo del estilo de la persona, del momento y de lo que se le está queriendo decir.



 Mi mirada es más suave y picarona cuando voy a empezar a desnudarme o al principio de follar pues con ella le quiero decir “¡Qué bien me lo voy a pasar!”



Sin embargo, cuando me estoy corriendo o cuando me han metido una polla de considerable tamaño, entonces mi mirada es más dura y agresiva pues mis ojos están diciendo ¡Anda cabrón, mira que polla me están metiendo! ¡Qué cuernazos tienes cabronazo!

            Sonrisa.

 Sonreír es    a la vez una tomadura de pelo y una afirmación de que todo va bien. Con una sonrisa estoy diciendo “Fíjate lo bien que me lo estoy pasando” y “Todo está perfecto”.

 Me encanta sonreír cuando estoy montando a mi amante a estilo vaquera.

            Decir algo.
 Cuando se está jodiendo no es el mejor momento para estar manteniendo una larga conversación, pero es divertido decir cosas de vez en cuando dirigidas bien al marido, bien al amante o como expresiones de placer: ¡Qué polla más rica! ¿Te gusta lo que ves cariñito? ¡Apriétame más y métemela hasta los huevos!.
            Pero no solo se puede decir algo con palabras, los gemidos, los gritos, las risitas, etc. son cosas que se pueden hacer también y que en ocasiones son tan efectivas como cualquier frase.



            Otra cosa que suele gustar mucho a los maridos cornudos es que cuando estamos follando o besándonos con otro hombre les llamemos con expresiones cariñosas como cariño, bebé, chatito, etc. por lo que supone de humillación.

            La ropa.
            A mi marido le encanta escoger la ropa que me voy a poner cuando voy a  estar con otro hombre. Yo creo que a todos los maridos cornudos también les encanta.


          Con mi ropa y mi apariencia yo le estoy diciendo en esos momentos: “Fíjate cómo va a disfrutar conmigo con lo buena que estoy” o “Fíjate como me estoy preparando para que otro me la meta hasta los huevos de lo cojonuda que estoy”

Mi marido está escuchando desde otra habitación.

            Ruidos.
            Grito, gimo, hablo bastante alto pidiendo a mi amante que me la meta más adentro, le digo lo gorda que la tiene, etc. Todos estos ruidos traspasan la puerta y llegan al oído de mi marido y le vuelven loco de deseo y de celos  a la vez.



            Salir de la habitación.
            Después de correrme salgo de la habitación y paso por donde está mi marido. Salgo desnuda, con el pelo revuelto, etc. Voy al servicio o a tomar algo, saludo a mi marido, le digo lo bien que me lo estoy pasando y vuelvo a la habitación cerrando la puerta.

    


Mi marido no está en casa o está en otra ciudad.

            Llamarle.
Es divertido llamarle y dejar el teléfono conectado mientras yo estoy jodiendo. Así él puede escuchar lo que va ocurriendo. Si le quiero humillar más es mejor que el hombre con el que estoy le llame. También le mando fotos.



Dejar evidencias de lo que ha ocurrido.
Mi ropa interior tirada por la habitación, mi braga o mi tanga llenos de semen, un condón en la basura o en el suelo y todo aquello que le recuerde a mi marido lo que he estado haciendo en su ausencia.



            Hacer una película.
            Esto lo suelo hacer si estoy unos días fuera. Si van a ser varios días se la mando para que la vea, sino la vemos juntos como un regalo que le traigo.
           
           Y todos estos consejos pueden estar llenos de variantes según el gusto de cada pareja y según la imaginación de la esposa. Suerte y que lo paséis bien. 

lunes, 6 de junio de 2016

SIMBOLISMO FÁLICO AL REVÉS


Un seguidor del blog: Jesús, me ha pedido que publique lo contrario al anterior artículo de El simbolismo fálico.
            Es un tema sobre el que no tengo casi experiencia. No conozco a fondo a ningún cornudo que siga esta tendencia de mantener permanentemente su polla hacia abajo en señal de sumisión, solo conozco muy de pasada a algún cornudo que lleva su sumisión a estos extremos.   

            Nuestro amigo nos manda unas fotos de su polla con su dispositivo que evita que se ponga tiesa hacia arriba. Su polla se pone tiesa pero el anillo que rodea el capullo forma un bloque con el cuerpo que se pone alrededor de los huevos y la polla no se puede poner hacia arriba, siempre está hacia abajo.
            A nuestro amigo le gusta esto. Imagino que no lo llevará siempre puesto, solamente lo hará en momentos en que va a ver a su mujer o que sabe que va a estar con otro. Y le gusta porque su polla se pone tiesa, aunque mirando hacia abajo, y cuando la excitación es muy alta le gotea semen, tal como nos enseña en esta otra foto suya.


            Este cornudo está haciendo un acto de sumisión total a su mujer y a los machos que la joden. Posiblemente el justifique sus cuernos porque su polla es indigna del coño de ella. Lógicamente su esposa tiene que buscar una polla de un macho de verdad que la satisfaga.
          Cuando una pareja se acopla en este papel de marido sumiso y humillado y esposa dominante que prefiere buenas pollas, la pareja puede encontrar una gran satisfacción. Cada uno está cumpliendo con su papel a la vez que da gusto al otro miembro de la pareja. Es una manera algo diferente de encontrar placer y de dárselo al otro, y de eso es de lo que se trata.



            Bueno Jesús, no sé si los comentarios son acertados o no. Te invito a que escribas en el blog más ampliamente sobre tu experiencia. 

sábado, 4 de junio de 2016

El simbolismo fálico



Una polla bien tiesa, un falo, es símbolo de virilidad, de fertilidad y de poder desde hace miles de años en muchas culturas. Este simbolismo es el que empuja a la mayoría de los cornudos a sentir fascinación por la polla del macho que jode a su mujer, y no ningún interés o tendencia homosexual. Cuando un marido cornudo chupa la polla del amante de su esposa lo que está haciendo es reconociendo la superioridad del mismo frente a él. Lo que hace es postrarse y humillarse ante algo que es muy superior a lo suyo.


A las mujeres les gusta lucir la gran polla de su marido o de su amante, pues es señal de que han elegido a un buen macho alfa.
Y el erotismo y el poder de una gran polla se hace aún mayor en el caso del amante en una pareja cornuda cuando al pene del marido se le niega la capacidad de ponerse tieso y duro al encerrarle en una jaulita.  Esto disminuye efectivamente la condición masculina del marido, ya que  sólo una polla bien tiesa es la que representa el poder de la virilidad, el poder del macho.


La esposa burlona que juega con la polla de su marido mientras está enjaulada y lo hace en presencia del macho con el que jode, lo que está haciendo es un reconocimiento de la superioridad sexual de su macho y una humillación de su marido, pues solo una polla bien tiesa representa el poder de la virilidad.