domingo, 31 de julio de 2016

LA PRIMERA VEZ EN
UNA PLAYA NUDISTA
          
  Desde que la conozco, mi esposa ha sido muy  exhibicionista. Por ejemplo, siempre ha ido con generosos escotes y sin usar sujetador para que todo el mundo admirase sus pechos. Su lema fue: Los sostenes están reservados para los funerales y fiestas de cumpleaños infantiles. Así que no le llevó mucho tiempo sentirse totalmente cómoda estando desnuda en la playa.


Una cosa que me llamó la atención de las otras mujeres en la playa, era el hecho de que a pesar de que estaban desnudas,  mantenían  sus piernas juntas mientras estaban tomando el sol. Mi linda esposa no siguió este ejemplo, y aprovechó la oportunidad para mostrar coño afeitado a todos los transeúntes. Rápidamente nos dimos cuenta de que su coño atrajo a machos solitarios como una polilla a una llama. Muchos se sentaron en la franja de arena entre el océano y la entrepierna de mi esposa, de espaldas al océano.



Mi esposa se percató de la afluencia de público y cerró las piernas. No pasó mucho tiempo hasta que el público se dispersó. Cuando esto ocurrió ella volvió a dejar que su pequeña hendidura rosada consiguiese un poco de aire fresco. Siempre había algún curioso que se sentaba cerca pero bastaba con cerrar las piernas para que se fuese. Recuerdo que en un momento, al rodar hacia mí, su mano reposo indiferentemente en mi pene, su cara estaba lo suficientemente cerca como para poder susurrarme: “dios, esto me está poniendo  caliente".



                Estaba atardeciendo, ya iba quedando poca gente en la playa y fue entonces cuando me dí cuenta que había un chico  de rodillas frente a mi esposa y que se estaba acariciando su tiesa y dura polla. Le dije a ella que echase un vistazo y ella distraídamente se incorporó sobre los codos para presenciar como el chico se acariciaba la polla. Entonces sus ojos se encontraron. A ella le gustó lo que veía y sonrió.

            Enseguida el chico se acercó un poco más. Contactamos visualmente, él lo hizo con agresividad mientras acariciaba su arma y la ponía en dirección a mi esposa. Desvié la mirada y puse mi cabeza hacia abajo, al tiempo que mi polla empezaba a ponerse tiesa. Yo sabía que el significado de esto no pasaría desapercibido  al extraño. Esta toma de conciencia sólo actuó para aumentar mi excitación y mi pene se endureció rápidamente. El chico siguió avanzando. Susurré "vistazo" a mi esposa,  ella  levantó la cabeza el tiempo suficiente para hacer contacto visual con el espectáculo que se avecinaba por debajo de ella. Ella, obviamente, estaba enviando  su  aprobación tácita al chico, simplemente por el hecho de que ella se mantuvo abierta de piernas a su mirada.



Cuando miré otra vez al  chico, me di cuenta de que había abandonado su toalla y se movía  lentamente cada vez más cerca de mi mujer. El me miró y me dirigió una pequeña sonrisa de suficiencia. Mi polla estaba a reventar, tanto que hice un pequeño reguero de  líquido preseminal.
Los pezones de mi esposa estaban duros, sus pechos subían y bajaban rápidamente. Miré hacia abajo y vi su monte de Venus con un lento movimiento ondulante, casi imperceptible pero haciendo señas. También noté que sus piernas estaban más abiertas que en cualquier otro momento a lo largo del día.



Me pregunté si lo había hecho como una  inconfundible invitación a que ocupase su raja. Tanto mi esposa como yo estábamos total y completamente consumidos por el deseo. El chico seguía avanzando muy lentamente, ya estaba muy cerca de mi esposa, a menos de 50 cm. Mi polla latía anticipadamente, preguntándose si el chico querría joder a mi esposa aquí en la playa,  sabiendo que yo, ni mi mujer, haríamos nada para detenerle o disuadirle.



El chico siguió avanzando, avanzando hasta que tuvo que pararse porque su polla se metió en la raja de mi esposa, y de allí no pudo pasar. A los tres nos dio mucho gusto y este chico fue en los días sucesivos un magnífico animador de nuestras vacaciones en la playa nudista. 




jueves, 28 de julio de 2016

COQUETEANDO
¿A las mujeres les gusta coquetear? A veces. ¿A la esposa de una pareja cornuda le gusta coquetear? SIEMPRE. Una esposa que pone los cuernos a su marido casi siempre está por ahí coqueteando.
 


Pero coqueteo no significa que tiene que actuar o vestirse como una puta como se representa en la mayoría de los sitios web de los cuernos. No,  puede significar cosas muy sutiles, como cepillar algo inexistente del  brazo de un hombre, tocar  su bíceps, colocar su mano en su rodilla. Todos  estos gestos tan sencillos realizados con hombres son indicio de coqueteo, son indicio de que ese hombre le gusta.


Pero no solo tienen que ser gestos o acciones, el coqueteo también pueden ser palabras, frases o expresiones que se dicen en una conversación, como que le gustan los “grandes hombres” pero que su marido es pequeño; pero la palabra grande tiene aquí un doble sentido.


 Las mujeres coquetas se mueven en un terreno insinuante y erótico. Las mujeres coquetas son ideales como esposas en una pareja cornuda. A los maridos nos la ponen tiesa con una facilidad pasmosa.


           
     ¿No estáis encantados con los coqueteos e insinuaciones de vuestra esposa?

lunes, 25 de julio de 2016

EMOCIONES DE UN CORNUDO
UN ENCUENTRO DE MI ESPOSA
Mi esposa y yo llevamos unos  años siendo una pareja cornuda. De vez en cuando, cuando ve a un hombre que le resulta atractivo intenta irse a la cama con él. Ya la he visto varias veces y en esos momentos siento un cúmulo de emociones que a veces son contradictorias.


 Nos encontramos a un chico en un evento social que le gustó. Nos acercamos a él juntos y le propusimos que follase a mi mujer pero estando yo presente. Le gustó la idea. Mi esposa estuvo de acuerdo en reunirse con él el siguiente viernes por la noche, pero conmigo allí también.
Llegó esa noche. Ella y él se sentaron juntos y yo enfrente. Ella dijo que este encuentro era solo para ver si había química entre ambos. Bebían vino y hablaban, ella estaba muy relajada y estaba disfrutando.


 Sus cabezas estaban cada vez más cerca. Yo empecé a sentir ansiedad, ansiedad que me comía en forma de celos. Mi esposa y su amigo me ignoraban completamente. A pesar de mi ansiedad mi polla se puso tiesa. Por un segundo mi esposa me miró. Era como si ella tuviese que saber que yo quería que hiciese lo que ella tenía que hacer. Vi como sus manos se agarraban. Estaban hablando y disfrutando el uno del otro. Estaba avergonzado, pero me dije a mí mismo que yo había querido que esto sucediera. Yo quería llorar mientras tenía una gran erección, mi polla estaba tiesa y dura como nunca lo había estado.


Mi esposa y su amigo, de repente se besaron. Se besaron profundamente. Mi polla quería explotar. Mi esposa dejó de besar, me miró y dijo: ¿Puede venir a casa el miércoles por la noche? Le dije que sí.
 Cuando llegamos a casa empezamos a follar mientras ella hablaba. Me dijo que le gustaba este hombre y que estaba muy bien dotado. Todo ello me excitaba, ella lo notó y me dijo que esta situación prometía.
El martes por la noche él llamó. Hablaron durante más de una hora. ¡Me sentía tan celoso!
Llegó el miércoles y ella me preguntó si estaba bien. Le dije que sí. De repente me preguntó cómo era capaza de sentarme en un bar y poder estar mirando como ella se besaba con otra persona. Su tono no era agresivo ni de enfado. Me dio vergüenza. Le dije que me gustaba, que sentía verdadero placer.



Se empezó a preparar para el nuevo macho. Me preguntó por qué la miro como se arregla para otro hombre. Mi respuesta es inmediata: porque me gusta y me proporciona mucho placer. ¿No te enfadarás ni pondrás mala cara cuando esté con este hombre? me preguntó. Yo le prometí que no ocurriría nada de eso en absoluto. Le recordé que mi propósito es que yo quiero que ella tenga placer. Pero por dentro estaba llorando, aunque mi polla estaba para reventar y no sabía nada de mi tristeza.
Llegó el macho, le saludé y nos dimos la mano. Se sentó en el salón y yo no sabía que decir. De repente se me ocurrió decirle que entendiese que yo quiero mucho a mi mujer y que lo que pretendo con este encuentro es que obtenga más placer del que obtiene conmigo. Le pedí que fuese delicado con ella. Por alguna razón dije Nuestra cama es muy cómoda. Inmediatamente me sentí muy poca cosa, me sentí muy humilde y como humillado por mí mismo.



Salió mi esposa. Se sentó a su lado y se empezaron a besar. Mi ansiedad no importaba. Se fueron al dormitorio, dejaron la puerta abierta y se pusieron a joder. Ya era un cornudo y lo he sido de nuevo.



 Mientras veo como jode mi esposa y como disfruta, me doy cuenta de que mi mayor ansiedad proviene de pensar que ella no esté satisfecha conmigo, hasta el punto de no tener un orgasmo durante nuestras relaciones sexuales.


Cuando mi esposa y yo nos quedamos solos ella me hace una gran paja mientras me cuenta sus sensaciones. Me dice lo bien que se siente y como le gusta joder con buenos machos. Yo me siento satisfecho de saber que ella disfruta, y la verdad, también disfruto de ver como la joden.

viernes, 22 de julio de 2016

IMÁGENES
 Esposa en playa nudista

Estamos en verano. Buena época de cuernos. Un marido cornudo ha puesto en la red esta magnífica secuencia de cuernos de su esposa.


La esposa está sola en una playa nudista, las ideales para los cuernos. Su marido está un poco retirado observando lo que ocurre. Un chico se coloca a su lado. Aparentemente no pasa nada…


…hasta que el chico se da la vuelta y la esposa ve una cosa larga, tiesa y que debe estar dura.
        Se sienta para observar bien lo que tiene tan cerca


        No sé si lo que le gusta es la polla, el chico, o ambas cosas, el caso es que se pone a hablar con él. No sé de qué hablarán pero el caso es que la polla del muchacho, lejos de arrugarse, se pone aún más tiesa.


        El chico la empieza a acariciar la espalda, un costado, y cada vez su mano sube más hacia la teta… …y mientras tanto hablan y se ríen y la polla del muchacho no se encoge ni un milímetro.


  
…y la esposa, que no se corta ni acobarda un pelo se decide a agarrarle la polla para ver como está, para poder decirle que cómo es que la tiene tan tiesa y tan dura.



No sabemos lo que siguen hablando, pero se ríen y se lo pasan de puta madre entre toqueteo y toqueteo.


      
  El sol calienta mucho, hace calor y la esposa y su reciente amigo se van a refrescar al agua. El marido no pone ninguna foto de los dos en el agua ni nos cuenta lo que vio. A lo mejor estaba muy lejos y no pudo apreciar nada en particular.


        Lo que si pone es este gesto que le hace su esposa cuando regresa del agua. ¿Qué quiere decir? ¿Qué le ha puesto los cuernos en el agua? ¿Qué se los va a poner bien puestos en el hotel o en casa?


        Signifique lo que signifique nuestro amigo tiene que estar contento: los cuernos le están creciendo e imagino que le seguirán creciendo en los próximos días. No me extraña nada con la esposa tan cojonuda que tiene.

miércoles, 20 de julio de 2016

TIEMPO DE VERANO SIGNIFICA MENOS ROPA Y MÁS PIEL
Me encantan los meses de verano, ya que es la época perfecta del año en el que puedo usar menos ropa y mostrar más de mi cuerpo con el aspecto de mujer calentorra y fogosa que algunos saben que soy, pero que tengo que admitir que la mayor parte del año mantengo escondida. En verano nos vamos de vacaciones a la playa  y no precisamente a playas familiares
  


Hay ventajas en tener pechos turgentes, sobre todo cuando se tienen tan increíblemente sensibles  como son los míos, porque todo lo que necesitan es una ligera brisa o un poco de aire  para que mi blusa roce contra mis pezones  y 2 segundos más tarde mis pezones están muy duros e imposibles de ocultar (no es que yo  trate de ocultarles), y me he vuelto tan adicta a la captura de los 



hombres  mirando mis pezones duros que en realidad muchas veces voy  a lugares concurridos  sólo para este propósito.
         Hoy he hecho este viaje.  Me he sentado en un bar a tomar un refresco y se hizo evidente que al marido de una pareja sentada cerca le gustaban mis piernas. Me sentía traviesa y decidí sentarme para comer cerca de ellos ya que me encanta excitar a los hombres cuando están con la novia o la esposa porque sé que no es probable que se acerquen  a mí. Así que me senté frente al marido con la parte posterior de su mujer frente a mí. 
  


Coloqué mi silla perfectamente en su línea de visión y comencé a cruzar y descruzar las piernas mientras miraba a través del menú. También ponía ambos pies juntos  en el suelo, pero a escondidas miraba por encima de la parte superior de mi menú y cuando veía que el marido estaba mirando, me cruzaba las piernas pero de una manera lenta para que pudiese recorrer visualmente todo el camino por mis piernas hasta mi ropa interior.


         
Después de hacer esto durante bastante tiempo, he terminado el almuerzo y he vuelto ansiosamente a casa para masturbarme intensamente, ya que  entrepierna de las bragas estaba empapada de mis babas y  mi clítoris me dolía por la enorme excitación.
         ¡Satisfacciones del verano y de las vacaciones!

lunes, 18 de julio de 2016

INICIOS CORNUDOS EN LA PLAYA y...no tan inicios
La playa es un lugar ideal para iniciarse en el mundo de los cuernos puesto que sabéis que nadie os conoce y podéis hacer cosas que no haríais en vuestra ciudad, a la vez que vais  avanzando poco a poco y  cada uno según sus gustos. 


Una de las primeras cosas que debe hacer la esposa o novia es ponerse en Top – less y usar bikinis y braguitas muy pequeñas y lo más transparentes posibles. El cornudo o aspirante a cornudo la debe dejar sola y  desde la distancia observar como otros hombres la miran con ojos de deseo en incluso inician un primer acercamiento.

Un segundo momento estaría en acudir a una playa nudista, donde los dos se quedan desnudos. Ella puede así comparar las pollas de otros hombres con la del marido.
  
El marido debe desaparecer y ver lo que pasa. Esto es importante porque así comprueba lo que siente cuando ve a su mujer desnuda y que empieza a ser abordada por otros hombres.

Un paso más es que la esposa adopta poses provocativas, mostrando bien su coño.
A partir de aquí lo que procedería sería añadir a una tercera persona a la pareja para hacer con ella juegos, sobos, besos o una pequeña masturbación. Desde luego que las posibilidades son muchas. He aquí algunas.
Que se acerque algún hombre junto a la esposa, para lo cual aparentemente ella debe estar sola. La pareja debe estar de acuerdo en que ella haga una seña si no está a gusto con el nuevo hombre, para que se acerque el marido y así poner fin al intento de ligar. Pero si a ella le agrada el chico que se ha acercado, el marido debe dejar un tiempo para que empiecen a tontear. Luego el puede acercarse, darse a conocer y alejarse un poco o volverse a marchar, para que el contacto entre ambos progrese: que el chico la de crema, que se vayan a bañar juntos y jugueteen un poco, etc. Solo tonteo y juegos eróticos sin proponer ni llegar a follar.
 Otra posibilidad es contactar con un corneador para mantener relaciones en las vacaciones.  Una vez en la playa este corneador deberá tener vía libre. El marido Deberá irte al bar, a dar una vuelta, al agua, hacerse el dormido. Quizás mientras no esté o mientras mira desde la distancia, se besarán o le pondrá crema y le tocará los pechos o el culo… depende del feeling que consiga tener el corneador con la esposa o novia.


El paso siguiente es evidente. Que tu esposa joda con el que ha conocido. Pero esto solo se puede y se debe hacer si las fases anteriores han salido bien. Si se van a joder al hotel o apartamento  el proceso ya ha terminado, pero puede ocurrir que la esposa y el nuevo conocido jodan en la playa y antes de hacerlo, o después, se den unos buenos sobos.
Si la chica es muy atrevida y exhibicionista, puede pasar que se pongan allí en las toallas a follar, esto puede ser muy morboso aunque un poco humillante para el marido pues, vendrán mirones, y todo el mundo estará viendo lo cornudo que es.
      Otra opción es que los tres vayáis a otro lugar, por ejemplo:
Al agua, allí debajo, solo se percatarán de que eres cornudo los que pasen cerca de vosotros o los que desde la orilla os estén mirando con atención, el problema es que no es muy cómodo para ellos, además de la dificultad para ponerse el preservativo.
Ir al coche del él o el vuestro, allí desde fuera del coche podrás vigilar que no venga nadie o si es un sitio muy apartado, podrás meterte en el coche para pajearte viendo cómo se follan a tu chica.
Muchas veces en la playa, detrás hay un bosque o alguna zona apartada donde se puedo follar tranquilamente, también podrías ir a un sitio así a que te acaben de poner esos bonitos cuernos.
 La última opción, y en la que tú como cornudo quedas en peor situación, pero que aunque no te guste la idea, deberás aceptarla por ser el promotor y el que ha iniciado ese juego. Es que ellos hayan compaginado muy bien y quieran irse a follar mientras tú vigilas las cosas en la playa (tallas, bolsos, ropa etc.).
  Por último, la peor cosa (o no) que podría pasar es que decidan irse de la playa juntos, que ella se suba a su coche y se vaya a casa de él o a un hotel y que te diga que estés atento al móvil porque te llamará para que la vayas a buscar. Puede ser que te llame de aquí a 3 horas o que hasta el día siguiente no sepas nada de ella. Es algo que quizás no te guste mucho pero jugando a estos juegos corres algunos riesgos como éste.

A partir de aquí tu chica se puede echar al nuevo conocido como un amante fijo mientras estáis en la playa.  Aquí  el cornudo deja de tener el control de la situación, tanto el amante como la esposa, harán lo que quieran y cuando quieran y el cornudo no sabrá nada hasta que después, ella llegue a casa y se lo cuente todo ¿todo? Todo lo que ella quiera.