lunes, 29 de agosto de 2016

COMO IR VESTIDA
        Hay maridos cornudos que opinan que su esposa debe ir vestida con la menor ropa posible y de una forma reveladora de su condición, pues ella es el orgullo y el trofeo de su cornudo.


Cualquier cornudo, de esta opinión, considera que es un orgullo ver a su esposa  con un aspecto de ser una mujer caliente y segura de sí misma.
            Son los maridos que animan a sus mujeres o novias a vestirse con ropa claramente provocativa, sobre todo en fiestas, discotecas, etc.


            Ellos normalmente miran de lejos como liga su esposa. Son hombres que viven en ciudades grandes o se van a ciudades grandes, donde nadie les conoce, o si se quedan en su barrio o ciudad no les importan los comentarios de conocidos y vecinos. Es más, muchas veces buscan provocar esos comentarios.


            Luego están las parejas cornudas en las que la esposa viste  de forma algo atrevida pero con discreción. Es la mujer que usa transparencias sobre todo en el pecho, pero son transparencias discretas y si se la dice algo siempre puede alegar que no se había dado cuenta de que esa ropa se transparentaba.


            Son también las mujeres que saben que su ropa se  transparenta al contraluz, y saben ponerse muy adecuadamente de forma que su silueta resalte de forma aparentemente casual. Mi mujer es una maestra en este aspecto.

 
            Esta vestimenta “más discreta” corresponde a parejas a las que no les gusta que se  sepa su condición de cornudos. Son parejas que suelen vivir en ciudades pequeñas, que tienen trabajos con jefes que consideran la moralidad muy importante, etc. En definitiva son parejas que tienen que estar disimulando sus gustos. También puede ocurrir que a la esposa no le guste vestir de manera provocativa ni luciendo su cuerpo.
            Mi esposa y yo estamos en esta situación. Aprovechamos nuestras vacaciones más o menos largas para dar rienda suelta a nuestras apetencias.



            Cuando estamos fuera de nuestra ciudad mi esposa luce generosamente sus tetas y sus piernas y yo me siento orgulloso de ella.
            En los clubs y discotecas no tiene que envidiar a ninguna otra mujer. Ella se pone lo que quiere y yo le animo a que se ponga de la ropa más atrevida que le guste. Donde la gente no nos conoce, donde no pueden decir nada a nuestros hijos, entonces nos comportamos como una autentica pareja cornuda.


  
            Este actuar un poco a escondidas es el tributo que tenemos que pagar por tener unos gustos sexuales que no están bien vistos por la sociedad. Son gustos bastante comunes, pero nadie o casi nadie lo dice abiertamente.
            No nos preocupa nada encontrarnos en estas circunstancias con otra pareja conocida. Las dos parejas alegaremos lo mismo: ¡Huy, que casualidad! ¡Nosotros hemos venido por curiosidad, por ver realmente lo que es esto! ¡Pero nada más! Las dos parejas no comentaremos nada con nadie pues las dos sabemos a lo que hemos venido, y eso es algo que queremos ocultar.
            ¿No os pasa a muchos de vosotros lo mismo?

jueves, 25 de agosto de 2016

¿ESTÁS MIRANDO FIJAMENTE LA POLLA?

 
¿Te excitas cuando ves que el macho que se la ve a meter a tu mujer la tiene bien tiesa? Si es que sí eso no significa que eres gay o bisexual. Hay muchos  hombres bisexuales por el mundo  y ciertamente algunos hombres casados ​​lo son y con mucho gusto se esconden detrás de su papel de cornudos para favorecer sus deseos homosexuales, pero para los que obviamente son  heterosexuales en sus deseos, esta reacción frente a la excitación de  otros machos se explica fácilmente.


Para los que nos excitamos cuando vemos que el macho que va a joder a nuestra esposa y la está abrazando tiene la polla tiesa; cuando nuestra polla está a reventar por ver la polla del otro a punto de meterse dentro de ella eso no quiere decir nada de tendencias homosexuales sino que se trata de nuestra reacción normal como cornudos que somos.


La polla y los cojones son el símbolo de la virilidad y el símbolo de los cuernos del marido. Esto es particularmente cierto cuando la polla encarna características o cualidades superiores o más deseables para la esposa que la polla del marido.
La polla de otro hombre, del que va a joder con mi mujer, es una fuente de placer. A mí lo que me gusta es ver como otra polla entra en su coño, como otro macho disfruta de ella. Cuando lo veo siento envidia de esa polla que ahora va a disfrutar del coño de mi esposa.



 Me gusta ver como él disfruta de todo el cuerpo de mi mujer, de sus tetas, de su boca, de su culo, etc. y siento envidia y celos de no poder hacerlo yo, pero de lo que más envidia tengo es de su polla, sobre todo cuando se la mete hasta los cojones y le echa una buena lechada.

            ¡Qué gusto me da ver como la tiesa polla se dirige derechita hacia la raja de mi mujer, que la espera con las piernas bien abiertas, y se mete solita hasta dentro! Cuando veo eso siento un escalofrío que recorre todo mi cuerpo y termina en mi polla haciendo que salga un poquito de leche.

             La polla grande, hermosa y tiesa de otro macho que va a entrar dentro de nuestra mujercita nos reafirma en nuestra condición de cornudos. A algunos les muestra la superioridad del otro macho y el porqué la esposa disfruta con esa polla y a todos nos anticipa un enorme disfrute: la inminente puesta de cuernos que esa polla está anunciando.   
       

martes, 23 de agosto de 2016

CONSULTA
Un seguidor del blog me hace la siguiente consulta:
        A mi esposa le encanta hablar sobre estar con otros hombres cuando estamos follando. Cada vez que lo hacemos hablamos de ponerme los cuernos. Ella es una mujer caliente que vacila y tontea con los maridos de las parejas amigas cuando salimos por la noche. Sin embargo, cuando le pido que de verdad folle con otros hombres ella se bloquea o se molesta. Me dice que no está interesada en otros hombres. En alguna ocasión  me ha dicho que tal vez si le gustase un hombre follaría con él.
        Lo que quiero preguntar es:
1.- ¿Este comportamiento es normal en una mujer que nunca ha follado con otros hombres fuera del matrimonio?
2.- ¿Qué opinas que significa ese TAL VEZ?
3.- ¿Qué debo hacer para animarla a que me ponga los cuernos?

        Hola. Voy a tratar de responder a sus preguntas lo más clara y sinceramente posible.
        El comportamiento de su esposa es perfectamente normal. Los cuernos son un territorio desconocido para ella. Jugar en la cama y decir lo que usted quiere oír es fácil para ella, pero pasar de la fantasía a la realidad es un gran paso, y ella no está lista, no se siente segura. Acostarse y joder con otros hombres cambiará su percepción de sí misma y de su relación con usted, y esto lo tiene que hacer ella, y nadie más puede hacerlo por ella.

        Tal vez significa que tal vez. A veces piensa que la idea no está mal y que podría hacerlo y otras no está segura de que sea capaz de hacerlo. Cuando dice eso es porque ella está interesada en la idea, pero hay cuestiones que tiene que superar para que los cuernos se hagan realidad ¿Qué cuáles son esas cuestiones? Eso solo lo sabe ella.

        A ella le gusta coquetear con otros hombres. Ya tiene usted mucho conseguido. Anímela a que coquetee más, a que se deje tocar un poquito como si fuese algo fortuito y que ella también toque. Cuando hablen de eso en la cama explíquele como usted disfruta con el hecho de que otros hombres la deseen (ella también disfruta con eso). Ella necesita sentirse segura y aceptada para explorar esa nueva zona de su vida. Hable con ella de esas experiencias y cuando ella entienda y compruebe lo mucho que te excita viendo cómo se te pone la polla cuando te lo cuenta y con qué ganas follas con ella, entonces se irá abriendo más a esa idea. Cuando ella se sienta cómoda y segura en el ligar y tontear con otros hombres de forma activa, y compartir la experiencia con usted, entonces puede irla animando a ampliar los límites un poco más. 

lunes, 15 de agosto de 2016

testigo de sus cuernos


un seguidor del blog nos muestra una serie de fotografías de  su esposa con un amigo. Nuestro seguidor desea que la primera foto que veamos sea la culminación de sus cuernos. Y aquí cumplimos su deseo. Parece que le están poniendo unos buenos cuernos ¡qué suerte tiene el cabrón de ver cómo se los ponen!

Pero empecemos por el principio y veamos la secuencia completa.

 

         ¡Qué buenas tetas tiene la esposa y qué cojonuda está! El amigo no se aguanta y enseguida quiere ver que tal tiene el coño. Ella instintivamente le levanta para facilitarle el acceso.


         La mujercita lo debe tener baboso y con ganas de polla. En este primer revolcón ella se abre de piernas y se coloca de forma que la polla de él le dé en su coño, aunque sólo sea por encima de los pantalones.
         Ya están desnudos. ¡Qué cojonuda está la esposa de nuestro amigo! ¡Qué buena curvatura tiene en la zona del coño! ¿Qué tal lo estaría pasando nuestro amigo en estos momentos? Estaba viendo como se besaban. Es un momento muy erótico pero a veces un poco duro, pues muestra que entre la esposa y el amigo no solo hay placer físico sino también una cierta relación afectiva.  Personalmente estos son momentos en que me entran celos y angustia, todo ello mezclado con grandes dosis de placer por lo que va a venir después.

        Nuestro amigo nos cuenta como esta situación jamás la ha vivido con su esposa. Esto es algo que ella guarda para su amante. Lamerle la polla y los cojones para que la tenga bien tiesa. Y nuestro amigo mira y mira y no sabemos si su polla está tiesa o tiene una jaulita como inequívoca señal de sumisión.
Y después de ponerle la polla bien tiesa a su amigo la esposa se va a encargar de arrugársela. Se abre bien de piernas y la polla le entra hasta los cojones que tanto ha lamido.

          ¡Qué bien se la tiene metida! ¡Qué bien acoplados están! ¿Qué sentirá nuestro amigo cornudo? ¿Se la meneará y se correrá? ¿O no le hará falta tocarse?
         Nuestro cornudo amigo es un cornudo con suerte. Su esposa y su amante son una pareja fogosa y caliente y con un solo polvo no tienen bastante. Continúan por un segundo y por un tercero. ¡Esto sí que es una buena puesta de cuernos!
  

Y entre polvo y polvo pues se echan sus descansos. Se quedan tumbados el uno junto al otro. Poco a poco se empieza a acariciar y cuando la polla se vuelve a poner tiesa vuelven a joder.
 
Y nuestro amigo pasa un magnífico rato. ¿Qué como acaba esta puesta de cuernos para él? Pues no lo sabemos porque no nos lo cuenta. Cada uno de nosotros, como cornudos que somos también, pongámosle el final que más nos guste.
Pero una cosa hay que reconocer, que nuestro amigo tiene una esposa fantástica que le pone unos cuernos magníficos y que encima la puede ver perfectamente mientras se los está poniendo. 

miércoles, 10 de agosto de 2016

LA ESPOSA ES LA CLAVE DE LOS CUERNOS DE SU MARIDO
            Un macho corneador nos cuenta sus experiencias con las parejas con las que ha estado.
 

            Las parejas con las que he estado no son todas iguales. Unas son más pasivas, otras más activas, pero con las que siempre he disfrutado más han sido aquellas en que la esposa estaba más implicada en todos los aspectos de nuestro juego.


            Ha habido esposas que han sido casi tan pasivas como sus maridos. Se dejaban hacer y ellas no ponían casi nada de su parte. Tengo la impresión de que ese tipo de esposas follaban conmigo por dar gusto a sus maridos, pero no porque les apeteciera a ellas.


            Creo que para que una relación cornuda funcione es necesario que la esposa se implique en dicha relación y procure encender y excitar a su marido. Hay esposas que son reacias a decir cosas mientras están follando con otro, por temor a que ofendan a su marido. Normalmente los maridos cornudos quieren que su esposa se burle más o menos de ellos en aspectos relacionados con el sexo. El tipo de burlas y el motivo de burlas que más excita a los maridos varían de una pareja a otra, y la esposa lógicamente lo debe de saber.


            A continuación hay una lista de algunas de las cosas que a los maridos cornudos les suele gustar que les diga su esposa  mientras está jodiendo con su macho. Son frases que pueden parecer humillantes, y en realidad lo son, pero a la mayoría de los cornudos les encanta oírlas de boca de su mujer.


            Su polla es mucho más grande que la tuya. La prefiero sin dudar.
         Me pongo más cachonda y más caliente cuando sé que voy a joder con él que cuando voy a joder contigo.


         Esto fue idea tuya, pero ahora no pienso parar.
         Este hombre me puede joder siempre que quiera. ¡Qué maravilla!
         Lo siento si quieres que me quede, pero esta noche me voy de nuevo a su casa.
         Yo te amo a ti, pero él me da mucho más placer.


         Siento no haber venido a casa anoche, pero él quería que me quedase con él. Hemos estado jodiendo toda la noche.
         He dejado de usar condones. ¿Te das cuenta que podía dejarme embarazada, verdad?
         Voy a pasar la noche con él, te guste o no.
         Yo soy tu esposa, pero ahora este es su coño.
         Me encanta su polla mucho más que la tuya.
         Este es el mejor polvo que he tenido.


Mi coño nunca se ha sentido tan bien.
¡Vaya cantidad de leche que me ha echado!
Ha durado diez veces más tiempo que tú.
Con este tipo de frases u otras similares la esposa mantiene el interés del cornudo de su marido y le predispone para que quiera más. La mayoría de los maridos aceptan y admiran que su esposa sea una puta para con su macho. Así mismo les parece bien que su esposa sienta admiración hacia el macho con el que jode y que puedan perder el control de su esposa.


En muchas ocasiones hablo de este tema con las esposas e intento que entiendan que su marido anhela este tipo de burlas y frases y que por ello su relación no tiene por qué deteriorarse. Todo lo que el marido desea escuchar son cosas relacionadas con su  fantasía, pero que no por eso dejan de tener un efecto real en él.

jueves, 4 de agosto de 2016

¿POR QUÉ DECIDÍ CORNEAR A MI MARIDO?

      Durante muchos años mi marido me comentaba con mucha frecuencia, cuando estábamos jodiendo, que le gustaría que follase  con otro y luego se lo contase. Otras veces me decía que le encantaría ver como otro hombre me metía la polla.  Yo no le daba mucha importancia a esos comentarios, los consideraba producto de su excitación sexual en esos momentos.

      Con el paso del tiempo esos comentarios ya no los hacía  solo cuando estábamos jodiendo, sino en otras ocasiones. Yo no contestaba o si lo hacía era diciendo que una cosa era decirlo y otra hacerlo.

        A mí la idea no me convencía. Yo pensaba que cuando una persona quiere a otra no la comparte con nadie. Eso iba en contra de mis ideas de lo que debe ser un matrimonio, y que acostarme con otro arruinaría nuestra vida como casados.

Yo soy muy celosa, y esa propuesta podría ser un pretexto para que mi marido tuviese la vía libre para follar con otras mujeres.

Yo había cumplido ampliamente los 40 años y no estaba segura de que los hombres me encontrasen suficientemente atractiva.   Temía muchísimo llevarme una decepción.

Pero ¿por qué dije que sí? El motivo fundamental por el que comencé fue satisfacer el deseo de mi marido. Yo no había tenido ninguna experiencia sexual fuera de mi matrimonio y sentía cierta curiosidad en saber qué es lo que había ahí afuera y si realmente era tan divertido y gratificante como se decía. 

      Tuve mucha suerte al comienzo. Todo empezó de casualidad. Viendo una película porno en casa de mi mejor amiga empezamos a follar unos delante de otros pero cada cual con su pareja. Nos gustó tanto que repetimos, y en el cuarto encuentro me abrí de piernas y dejé que el marido de mi amiga me la metiera.

         En esta situación comprobé que mi marido estaba más preocupado e interesado en mí que en mi amiga. Antes de los encuentros hablábamos de la ropa que yo iba a llevar, de las bragas, del sujetador, etc. y me sugería que me luciese bien y permaneciese desnuda todo el tiempo que pudiese.

         Yo dejé que me la metieran a cambio de que él también jodiese a mi amiga, así no me podría reprochar nada. 

A partir de entonces yo me sorprendía cada día más al comprobar cómo le gustaba que le contase lo que había sentido cuando me estaban jodiendo y que cuanto más le contaba más se excitaba. También me di cuenta de que cuando estaba jodiendo con mi amiga estaba más pendiente de cómo me jodían a mí. Ahí me di cuenta que verme joder era lo más importante para él.

         Y a partir de ese momento empezamos poco a poco a comportarnos como una pareja cornuda. Mis ideas fueron cambiando progresivamente. Yo ahora pienso que tengo a mi alcance pasteles riquísimos y que sería una tonta si no me los comiera. ¿Qué tiene de malo para mí joder con otros hombres si me he dado cuenta que mi marido disfruta muchísimo con ello?

         Además he sentido y siento una gran alegría y satisfacción cuando veo como hombres guapos e inteligentes se encienden al verme, y como su polla se pone tiesa y dura cuando me desnudo, me tocan y me besan. Es como volver a los 18 ó 20 años pero con la sabiduría sexual de un adulto. Para mi autoestima esto ha sido absolutamente fabuloso.