jueves, 15 de septiembre de 2016

LO QUE ES PARA NOSOTROS SER UNA PAREJA CORNUDA. Visión de mi esposa.
           


            Para nosotros ser una pareja cornuda supone que yo, la esposa, mantengo relaciones sexuales con otros hombres, además de con mi marido, y que él disfruta y me anima a que las mantenga.


Para muchas personas ser una pareja cornuda supone que hay un nivel de humillación (destinado a ser negativo) dirigida al marido, ya sea a través de la mujer, de su pareja sexual o de ambos. La humillación a menudo se centra en la falta de potencia sexual del marido, en el tamaño de su polla, en su incapacidad para controlar el sexo de su esposa y/o en la elección de las parejas sexuales para ella. Nosotros no participamos de esta idea y no obtenemos placer con este tipo de actividades.


         A los dos nos encantan mis aventuras con otros hombres. Siempre tengo un par de novios para relaciones estables durante largos periodos de tiempo, pero también disfrutamos de citas o encuentros ocasionales o de corta duración con hombres que he conocido en una discoteca o club, en viajes, en vacaciones, salidas con otras parejas de ideas afines, etc.


         Lo que más nos gusta es compartir mis aventuras después, más tarde, cuando estamos solos. Y esto ocurre días, semanas o incluso meses después. Esto no quiere decir que no disfrutemos la aventura que está sucediendo tanto física como emocionalmente para cada uno de nosotros (también el chico con el que estoy).


         Pero más tarde, cuando mi marido y yo estamos juntos en la cama nos abrazamos el uno al otro, nos acariciamos, hablamos y volvemos a vivir la aventura a través de nuestro propio punto de vista: nuestros recuerdos y nuestras emociones. En esos momentos nos abrimos el uno al otro y la honestidad, la sinceridad y el amor dominan la situación.


         Con el sexo me lo paso magníficamente, pero estos momentos en que estamos solos son lo mejor. Me gusta muchísimo cuando me está acariciando y besando mientras le cuento con cierto tono burlón lo que ha ocurrido últimamente y noto como le gotea la polla sin necesidad de que se la toque y en ocasiones como le sale un buen chorro de leche. En esos momentos soy a la vez esposa, puta, amante y mujer. No cambio esos momentos por nada del mundo.

viernes, 9 de septiembre de 2016

EL ORIGEN DE MIS CUERNOS
                No sé porqué soy un cornudo. Quizá lo he heredado, quizá lo he aprendido, quizá sea una mezcla de las dos cosas y de alguna más que no llego a comprender. MI tendencia a ser un cornudo, a disfrutar de ver a mi esposa jodiendo con otros, quizá venga de mi adolescencia, de mi despertar sexual.


            En bastantes ocasiones veía a mi madre bastante ligera de ropa en casa, con generosos escotes y en combinación que se clareaba totalmente y permitía vislumbrar su coño y el vello que a veces sobresalía entre las bragas. No tardando mucho comprobé que estas ocasiones en que iba tan ligera de ropa eran el preludio de joder con mi padre. Oía sus risitas, sus cuchicheos, sus jadeos y suspiros. Y con todo ello me excitaba muchísimo y esas escenas eran el telón de fondo de mis masturbaciones. En un par de ocasiones pude verla jodiendo encima de la cama, con las piernas abiertas y esas dos escenas no se me han borrado de la mente.


            Algo que me parece importante es que a pesar de que la viera jodiendo con otro ella siempre me seguía queriendo y yo seguía siendo objeto de sus atenciones y cuidados. Quizá esto se quedó grabado en mí y por eso nunca he tenido miedo de que mi esposa, aunque joda con otros, me deje de querer.
            Antes he hablado de que quizá lo he heredado. Cuando he sido mayor y he empezado a tener cuernos me he dado cuenta de que mis padres eran una pareja cornuda.



 Ahora he comprendido las confianzas de un amigo de mi padre para con mi madre, de cómo ella se levantaba de sus rodillas cuando yo entraba; de cómo me mandaban fuera cuando él iba a casa; de lo revuelto de su pelo cuando llegaba yo a casa por la noche y el amigo todavía no se había ido o se acababa de ir; de cómo en una ocasión me encontré la puerta cerrada sin que pudiese abrirla desde fuera y me  dijeron que esperase  y cuando la abrieron estaban dentro los tres, etc.



            ¿Que qué ha influido más? Pues no lo sé ni tampoco importa mucho. La verdad es que no me importa nada. Soy un hombre que disfruto viendo a mi mujer ligera de ropa, que disfruto viéndola en brazos de otro, que disfruto viéndola como jode con otros o cuando me lo cuenta. Soy un hombre que disfruto de tener cuernos y de que mi esposa me los siga poniendo. 

domingo, 4 de septiembre de 2016

UN CORNUDO DE RAZA
Cuando se es un cornudo genuino, un cornudo de raza, se está permanentemente entregado a los pensamientos cornudos. Es como una adicción y solo tu esposa te puede dar lo que estás buscando.
Todos los días pienso en otros hombres jodiendo con mi mujer… pienso en ello con ganas y con satisfacción… tengo constantes deseo de ello.

  
Incluso cuando mi polla está dentro de ella y tengo su húmedo coño caliente todo para mí, la animo a que me hable de otros hombres con pollas más grandes que la mía y cómo disfruta de ellos. Fantaseo con otros hombres follando con mi esposa incluso cuando yo estoy jodiendo con ella.


Ella no solo me susurra acerca de los hombres  con los que quiere joder o con los que ya ha jodido, sino que mientras se la estoy metiendo y empujo con todas mis ganas, cada vez más cerca del orgasmo, ella me habla del hombre con el que más prefiere joder.



 Ella me dice que quiere estar con su macho alfa. Ella me promete que en cuanto terminemos ella le llamara y quedará con él en la habitación de un hotel… y eso siempre me hace estallar. Siempre hace que me corra.
Estas son las ventajas, y los inconvenientes, de ser un cornudo de raza. 

jueves, 1 de septiembre de 2016

IMÁGENES


Esa sonrisa no es una burla que hace al marido, es una sonrisa de satisfacción. Es la sonrisa de una esposa que ha jodido bien  y que le da las gracias a su marido por sentarse  y ver como otro hombre disfruta de su cuerpo y como ella disfruta del de él.
Su gesto y su cara dicen que le gusta joder con este hombre, pero su sonrisa dice que le gusta estar con su marido.



A casi todos los cornudos nos gusta ver como jode nuestra esposa.  Pero la realidad es que esto no siempre es posible por una variedad de razones.
Sin embargo, la obligación moral de una esposa de una pareja cornuda es asegurarse que su cornudo marido se sienta involucrado. Hay poca excusa para que una esposa no lo consiga. Un método simple es mandarle fotos de su disfrute sexual.



                La joven pareja está esperando al amante de la esposa.  El cornudo marido ha bañado a su esposa, le ha afeitado el coño y le ha comprado el camisón que luce, camisón que no tardará mucho en ver tirado por los suelos. Viéndola se siente orgulloso de su obra, su polla se pone tiesa y dura. Piensa en su baboso coño y en sus suaves tetas, pero no piensa en lo bien que estaría su polla en ese coño, ni sus manos y su boca sobre las tetas. Piensa en la polla que le va a entrar, polla que no será la suya, y como otro macho va a disfrutar de todo su cuerpo. El cornudo marido piensa y disfruta de la crecida de cuernos que va a tener dentro de poco, de muy poco,  y eso hace que su polla se ponga tiesa.



            Esta mujer acaba de joder con su amante y ahora tiene entre sus manos la polla de su marido, polla que está totalmente  tiesa y con la que la mayoría de las mujeres podría disfrutar de ella en su interior. Pero esta mujer no parece que esté admirando ahora esta polla, sus ojos parecen decir otra cosa.
            Esta polla dura y tiesa dice claramente lo mucho que desearía estar dentro del coño. Pero la cabeza de la polla, brillante y firme, indica que está cerca del orgasmo, que está cerca de correrse. Si se la mete todo terminará demasiado pronto. La sonrisa de la esposa dice que no tiene intención de metérsela, y en su lugar va a estar jugando con ella durante todo el tiempo que pueda antes de que llegue el orgasmo.


Una esposa muestra orgullosa la polla de su amante a  su marido. Ella muestra esa polla como un trofeo del que ha estado disfrutando, pues la cama está deshecha
No estaría nada mal que este cornudo pusiese la  foto en un marco junto a la cama, dado el evidente orgullo con el que la esposa muestra la polla de su amante. Esto es especialmente apropiado si se ha convertido en costumbre que la esposa guarde una fotografía de cada una de las pollas con las que ha gozado en la cama conyugal. Pero no hay por qué poner la foto en un marco, también se puede guardar en un álbum de recuerdos o de trofeos, todo depende de quién lo mire.