martes, 29 de noviembre de 2016

JUEGOS PREVIOS – MIRADAS PREVIAS

           Como buen cornudo mirón que soy, siempre tengo el deseo de ver a mi esposa jodiendo con otro. Ver como folla es la culminación de mis fantasías y sacrificios. Pero no solamente me gusta el momento en que se la meten o la tiene metida, hay muchos momentos previos que me gusta mucho ver.
 
Me gusta mucho ver como se abraza y se besa con el macho con el que va a joder. Cuando está vestida del todo porque me imagino las ganas que debe tener que se la metan… 
 
… y cuando está medio desnuda en como aguanta la tía morreándose y sobándose y como tendrá el coño de baboso. Si el macho la aprieta del culo contra él imagino la polla dando en el coño y como ambos se restriegan más o menos suavemente.
 
         No soy homosexual ni me gustan los hombres, pero siento curiosidad por ver lo que cuelga de las piernas del macho que la va a joder.  Me excita ver una buena polla bien tiesa y bien dura y cuanto más tiesa y más dura más tengo la sensación de lo buenos y hermosos que  van a ser los cuernos que me van a poner en esta ocasión y de lo que tiene que gozar mi esposa con esa polla dentro. La polla del macho la suelo ver cuando mi esposa termina de desnudarle. Es una costumbre que tiene. Le gusta descubrir lo que se va a meter y en qué condiciones está. Casi siempre que lo hace me mira con ojos picarones y burlones y con esa mirada dice todo. 

         ¡Y cómo disfruto viendo los juegos de los dos cuando están desnudos! Normalmente juegan mucho después de que se han corrido la primera vez, antes de la segunda o de la tercera. Son juegos largos en que se besan y se tocan por todas partes.
         Y en estos momentos estoy mirando y pensando: él, todavía no la tiene bien tiesa; ella no se abre bien de piernas; ahora parece que ya se están poniendo en condiciones; seguro que se la mete enseguida…
         Y en todo este proceso a mi esposa le gusta que yo también me quede desnudo para así poder ver ella las reacciones de mi polla. Yo creo que lo que quiere es comprobar que disfruto con lo que estoy viendo.  
 
         Cuando estoy viendo esto me gusta correrme solo, sin tocarme. Me corro por el puro placer de ver a mi mujer disfrutar con otro hombre. Lo mío son orgasmos visuales. Soy un cornudo mirón puro.
 
          Una vez mi esposa me dijo: me gusta verte la polla cuando te estoy poniendo los cuernos para seguirme convenciendo de que esto lo hacemos porque queremos, no porque lo necesite. Viéndote la polla en esos momentos me digo que eres un buen macho que me da buen placer cuando me la metes y que yo te doy a ti un gran placer cuando me la mete otro.

viernes, 25 de noviembre de 2016

APRENDIENDO A MIRAR Y A SER MIRADO
Casi todos los cornudos lo que deseamos es ver a nuestra esposa jodiendo con otro. Pero las cosas no son tan simples como puede parecer a simple vista sobre todo al principio. ¿Qué dificultades hay y cómo resolverlas?  

        

LA ESPOSA

 

            No es raro que en un principio la esposa sea reacia a  que el marido la vea mientras folla con otro, aunque esté plenamente decidida a hacerlo. Ella tiene ansiedad por la nueva situación y que a menudo es debida a la culpa subconsciente que siente porque sabe que va a disfrutar de esta experiencia más de lo que su marido supone y / o porque se comporta y hace cosas con su   amante que no hace con su marido y  siente la necesidad de protegerlo de ver eso. Esta protección y este ocultamiento no es lo que necesitan los cornudos; no ver ni saber los detalles duele mucho y esto puede llevar a la duda y al miedo a la ruptura del matrimonio.

EL MACHO O AMANTE CON EL QUE JODE LA ESPOSA.

Aquí hay que distinguir entre el macho que es un ligue ocasional de la esposa y el profesional. El ocasional suele estar incómodo porque teme que el marido reaccione mal cuando vea jodiendo a su mujer o porque esta situación sea nueva para él; el profesional ya sabe en el terreno que se mueve y no le importa que el marido esté mirando. Cuando la esposa tiene un amante fijo normalmente no hay problema para que el esposo esté presente.

UN PROCESO PARA LA MAYORÍA

Al igual que con la mayoría de los aspectos del estilo de vida de las parejas cornudas, todo es más fácil cuando se van dando pasos progresivos. Algunas mujeres están deseosas de tener a su marido presente desde el principio, ya que les ayuda a sentirse seguras. En este caso la objeción es a menudo del amante y antes de que el cornudo esté presente mientras follan, el amante primero debe sentirse cómodo con el marido.
 Esa familiaridad se realiza mejor a través de pasar tiempo juntos como una pareja extendida, es decir, estar los tres juntos durante cierto tiempo. Esto se puede hacer en público como en privado y puede consistir en que el amante venga a cenar, ver películas juntos, salir a una discoteca o club, etc.
Es importante que la mujer tome la iniciativa en el establecimiento y en el ejercicio de la intimidad con su amante mientras su marido está presente. Ella tiene que tener confianza en tocar, besar y abrazar a su amante para reforzar que es un comportamiento aceptable y para demostrar que el marido sólo responde positivamente a tales exhibiciones de intimidad entre su esposa y su amante. Una vez que el amante esta cómoda iniciar tal intimidad por su cuenta, o mejor aún, disfruta explorando dicho juego, trabajando hacia delante acoplamiento del cornudo viene mucho más fácil. 

Uno de los mejores lugares es la casa del matrimonio. La esposa debe vestir muy incitante para su amante, lo que ya de por sí establece un tono o ambiente adecuado e indica que el marido acepta esta situación. Una vez más, la mujer debe iniciar caricias, besos, etc. para que el amante se dé cuenta de que el marido lo acepta y vaya cogiendo confianza. El marido cornudo debe irlos dejando solos mientras él hace cosas, para que el amante vaya apreciando que todo es perfectamente aceptable y que su presencia no debe ser obstáculo de nada.

En estas cenas en casa la desnudez puede llegar a ser la norma, y el cornudo puede ser testigo de cómo su esposa chupa la polla de su novio antes de llevarlo a la cama, una vez más para montarlo en privado. Pronto el amante se sentirá muy cómodo y en algún momento, la puerta de la habitación se puede dejar abierta como una invitación para que el marido vea y participe en el acto de joder de su esposa y su amante.
 

Cada pareja tendrá variaciones en este proceso, pero lo importante es tener un plan y trabajar de forma constante hasta la consecución del objetivo final: que el marido participe y/o vea como su esposa folla con su amante.

martes, 22 de noviembre de 2016

CORNUDOS EN LOUISIANA


Siento una cierta admiración por el valor que muestran ciertas parejas cornudas al mostrarse en público como tales. Aquí tenemos a esta joven pareja de Louisiana.


¡Qué buena foto le ha hecho el marido a su esposa mientras dormía! (No sabemos si después de una puesta de cuernos o en cualquier otro momento) ¡Qué buenas tetas  tiene! ¡Desde luego que no debe tener dificultad en encontrar un buen macho que la monte!


  
En Louisiana hay buenas pollas negras, y nuestra pareja tiene preferencia por ellas y además tiene donde elegir. Los machos no tardan en disfrutar de los morritos y de las tetas de nuestra amiga. ¡Qué buena está!


Y si ella tiene como atractivo sus magníficas tetas, ella se siente atraída por las magníficas pollas de Louisiana. Las coge con la mano, las prueba con la boca, las pone tiesas tanto de una manera como de otra y…


…deja que su marido disfrute viendo como le meten esa buena polla en diversas posiciones. Nos confiesa que a su marido le da lo mismo que se la metan por atrás, por encima, o por donde sea,


…el caso es que se la metan.

Y después de disfrutar los tres un montón, su marido y ella se suelen ir a un restaurante a celebrar lo bien que les ha ido en este disfrute.




sábado, 19 de noviembre de 2016

EL PLACER EMPIEZA VIENDOLA

 

        Al menos una vez, pero a veces en dos ocasiones durante la semana, ella viste  de forma diferente. Lo que se pone puede variar, pero siempre va a llevar medias y su parte inferior está siempre desnuda, no lleva ni bragas, ni tanga, ni nada. Cuando veo  esto, ya sé  que está planeando pasar la tarde con su amigo.


 

            Ella se arregla con toda la calma del mundo y me observa. Observa como mi polla se pone tiesa y se mantiene tiempo y tiempo, mientras me mira con una mirada entre burlona y cómplice.


 

Mi erección le habla de mi excitación y de mi deseo y este deseo mío es tranquilizador para ella. Ella comprueba una vez más que mi disfrute es real. Ella me putea todo lo que puede.

 

            Antes de marcharse se sienta en el sofá para que la vea en todo su esplendor y para que recuerde la primera vez que se sentó allí con su amante y pude ver como disfrutaron el uno del otro.

 

Recuerdo que empezaron a besarse y como la mano de él empezó a deslizarse hacia arriba de sus muslos.

 

 Cambiaron ligeramente de posición y ella se puso de forma que facilitó que la mano de él se deslizara fácilmente hacia su coño.



            Se abrió bien de piernas y él pudo juguetear con su baboso y delicioso coño. Y así estuvieron un rato hasta que se fueron a terminar el juego a la cama.

            Estas imágenes no se me olvidan. Ella lo sabe y por eso cada vez que va a ponerme los cuernos se sienta durante unos instantes en ese lugar.

            Cuando llegue a casa yo estaré esperándole desnudo en la cama. Ella se meterá desnuda salvo por las medias que deslizó por sus piernas antes de salir.


 

            Ella se pondrá encima de mí. Se meterá mi tiesa polla pero yo no voy a durar dentro de ella tanto como su amante.



            Enseguida me correré y mi leche se mezclará con los restos del semen de su amante. Ella lleva de los dos, pero ahora es mía y solo mía. 

miércoles, 16 de noviembre de 2016

FLIRTEO VISUAL

          Al ver a una mujer vestida de esta manera se puede pensar que obviamente quiere ser follada ¿verdad? Tal vez sí, tal vez no. Lo que quiere es sentirse como una mujer, y una mujer deseada por los hombres.
 
         Pero el hecho de que una mujer parezca que quiere ser follada no significa que quiera ser follada por cualquier hombre que la vea. Lo que esa mujer y millones de mujeres hacemos todos los días es intentar ligar de una manera visual de forma que aumente la respuesta masculina hacia nosotras, permitiéndonos de ese modo hacer mejor nuestra propia elección para consumar ese flirteo o  para no consumarlo, disfrutando solamente de sentirnos deseadas. 
         Lo que ocurre es que este coqueteo visual está socialmente restringido y en cada lugar y en cada ocasión se permite una vestimenta para el flirteo visual. Uno de los medios más utilizados, porque socialmente está bastante tolerado, es el escote, las transparencias e ir marcando los pezones.
 
La mayoría de las mujeres no nos  avergonzamos de nuestros pezones y para nosotras es una de las formas más sencillas de añadir coqueteo visual a nuestro día a día. La elección de lucir los pezones, o simplemente no ocultarlos, conlleva en muchas ocasiones conflictos con los maridos que no desean compartir a su mujer.
           El flirteo visual es una necesidad básica para las esposas de las parejas cornudas. A causa de las inhibiciones impuestas al coqueteo de una mujer casada, ella tiene que tomar la iniciativa luciéndose generosamente, con lo que se afirma a sí misma en su matrimonio, tomando la iniciativa de un marido que desea o que ya goza de un papel de cornudo.
Una vez más conviene recordar que estas ropas no son una invitación al sexo, son coqueteo o flirteo visual.
  
         La esposa o la novia de una pareja cornuda con su flirteo o coqueteo visual hace una doble función: por un lado se está vistiendo así para agradar y excitar su amante (o para escoger un macho que le parezca adecuado) y para complacer a su marido que desea compartirla visual y carnalmente. Compartir visualmente a la esposa es el más común de los procesos de muchos maridos aspirantes a cornudos o que se inician en este mundo, ya que permiten que vean partes del cuerpo que normalmente no están visibles.
 
         Cuando las esposas nos vestimos de maneras más o menos atrevidas complacemos a nuestro marido, pero también complacemos al macho con el que vamos a joder, bien porque vamos como a él le gusta, bien porque con nuestra vestimenta reforzamos su autoridad sobre nuestro esposo.
         El flirteo visual es el medio más eficaz y natural para una mujer de establecer el cortejo con un macho deseado o de excitar a un macho ya escogido previamente. Para los maridos cornudos es una gran fuente de satisfacción y de placer.