miércoles, 18 de octubre de 2017


CON UN DESCONOCIDO
 
Estábamos de fin de semana en otra ciudad. Decidimos  ver si podíamos conocer a alguien en el bar del hotel.  Entablamos conversación con un tipo sentado solo. Estaba visitando la zona por alguna razón u otra y estaba feliz de tener compañía.  Teníamos habitación, mi esposa estaba caliente y con aspecto promiscuo y el hombre era atractivo. ¿Por qué no intentarlo?

Los tres charlamos y pedimos más bebidas. Ella juguetona coqueteó con él y poco a poco nuestra conversación se hizo más sugerente, salpicada de insinuaciones. Poco a poco nuestra conversación se volvió abiertamente sexual. ¿Qué tipo de cosas nos gustaban en la cama, cómo era de grande su polla, si era recortada o afeitada, alguna vez había hecho esto o aquello? y así sucesivamente. Luego le lancé la frase definitiva: "Somos una pareja cornuda, amigo. Nos gusta que mi mujer joda con otros hombres delante de mí”. Incluso a mi esposa le cogió desprevenida mi frase.  Miró la bebida que estaba removiendo, sin duda consciente de que se ruborizaba. Él la miró, tratando de averiguar si estaba bromeando o si esto era real. Cuando levantó la vista sonrió, rió tímidamente y asintió con la cabeza.
 
Ese asentimiento fue la señal de partida. Nos cambiamos a un rincón del bar y empezaron a sobarse mutuamente con relativa discreción. Me aparté un poco para que sobre todo él no se sintiera violento. Después de un rato  subieron a la habitación mientras yo me quedaba para pagar la consumición. No tenía prisa. Cuando abrí la puerta de la habitación ninguno de los dos me prestó atención.
 
Entre besos y abrazos estaban desnudándose mutuamente. La parte superior de su vestido estaba desabrochada y separada y sus tetas ahora estaban colgando sobre su bustier. Se terminó de quitar el vestido, deslizó sus bragas hacia abajo y se las quitó. Cogió un condón de la mesita de noche que yo había puesto previamente y se subió a la cama con él.

 
Él folló a mi esposa en silencio disfrutando al máximo su cuerpo: azotando suavemente sus nalgas, torciendo y chupando sus pezones, sobando sus tetas… Mi esposa cambió de posición con demasiada frecuencia al principio, deseosa de probar todo lo que su cuerpo tenía que ofrecer, hasta que finalmente se acomodó en él, como se ve en estas fotos.

 
Aunque mi esposa prefiere tener relaciones continuas con los hombres que folla, algunas veces ha tenido magníficos encuentros de una sola noche. El de esta noche fue espontáneo,  casual y anónimo. Esta noche mi mujercita tenía una picazón que necesitaba ser tratada y aliviada  y tuvo la suerte de estar en el lugar correcto en el momento adecuado. Aquí estaba un tipo desconocido con su polla dentro de mi esposa. Y aquí estaba ella en una habitación de hotel débilmente iluminada, montada sobre la polla de un extraño moviéndose y gruñendo como una perra en celo.

 
Él se corrió antes que ella. Después de que le echó la leche, se levantó y se vistió. Se fue amistosa pero abruptamente. Ella todavía estaba acostada en la cama, sudorosa y desnuda de la cintura para abajo, cuando me estrechó la mano, besó a mi esposa y salió por la puerta.

 
Mi esposa se apoyó en una almohada, abrió las piernas y se echó hacia atrás expectante. Me arrastré entre sus piernas, saboreando su fresca humedad. Un rato más tarde, mi esposa gimió su propio orgasmo, golpeando sus caderas contra mi cara.

Nunca le volvimos a ver. Ninguno de nosotros recuerda su nombre. Él es sólo un tipo con el que jodió mi esposa en una cama de un hotel anónimo, mientras que yo, el marido estaba en una esquina y tomaba fotos.

sábado, 14 de octubre de 2017

OPINIÓN DE UN MACHO CORNEADOR: Unos cuernos prolongados hacen al marido psicológicamente más fuerte.
 
Una escena como ésta en la que la esposa le da una gran mamada al macho que la va a montar, provocará una gran inseguridad en el marido, especialmente porque su esposa nunca le ha chupado la polla con tanto entusiasmo, ni se la ha tragado toda entera y ni es probable que nunca le haya permitido que se corra en su cara.    
 

Viendo como el macho alfa, que va a meter su polla dentro de la esposa, toma lo que quiere de ella, y viendo como la esposa se lo da de tan buena gana, el marido cornudo se sentirá inseguro de sí mismo y de su capacidad sexual.
Todas las situaciones como estas son momentos difíciles, pero a largo plazo supone un entrenamiento y un mejoramiento psicológico. Esto tiene un cierto parecido con el levantamiento de pesas: levantando poco a poco y de forma progresiva más, uno se vuelve más fuerte.
 
Sin embargo, siempre se puede añadir más peso, al igual que siempre se puede provocar una nueva humillación y una inseguridad más profunda en un marido cornudo.
Y de esta manera el marido cada día es más fuerte, las humillaciones cada vez le afectan menos y sobre todo empieza a disfrutar con ellas.


miércoles, 11 de octubre de 2017


¿ES DIFICIL QUE LE PONGA UNOS BUENOS CUERNOS?
         Después de las últimas fotos publicadas son varios los maridos y novios que se han animado a enviarnos fotos de sus chicas. Por lo que parece, este verano ha sido pródigo en buenas vistas.

               A este chico le gusta que su chica se luzca y a ella parece que también le gusta que la vean y la miren. ¡Vamos, que están hechos el uno para el otro! Y ella, para que su novio esté contento, se ha puesto este bikini azul que deja ver mucho, muchísimo, de su anatomía. ¡Qué buenas tetas tiene! ¡Qué buena vista tienen sobre todo de perfil!

         Quizás lo que desmerezca un poco es la braga del bikini que es un poco grande, y para que no lo parezca, ella se la ha bajado un trozo por debajo del ombligo.

         Lo malo que tiene el hacer esto, es que se tiene que depilar porque si no los pelitos del coño hacen un poco feo. Pero una vez depilada la chica se ha puesto este otro bikini bastante más discreto.

           ¿No os parece?

         Y a este amigo, como a los anteriores, le gustaría que le saliesen unos buenos cuernos. ¿Creéis que lo tiene muy difícil? Yo pienso que no. A lo mejor su novia se hace un poco de rogar, pero cuando se decida va a tener fácil encontrar un buen macho y hasta va a poder tener donde escoger.

         ¿No os parece?  

domingo, 8 de octubre de 2017

OTRA ESPOSA CALIENTE
          Otro seguidor del blog nos manda esta foto de su esposa, que todavía no ha culminado de ponerle los cuernos.
          El desea con anhelo que se los ponga, y cuanto más grandes mejor,  y desde aquí le decimos que no se desanime, que si a su esposa le gusta pasear con esos bikinis por la playa para que los hombres la admiren y la deseen (y estoy seguro que con lo buenísima que está todos los hombres la admirarán y la desearán) los cuernos no tardarán mucho en llegar. Con poquito que la anime verá su deseo cumplido, y seguro que lo verá cumplido ampliamente pues ¿Quién se va a conformar con meterle la polla un poquito o una sola vez a una mujer tan deliciosa? 
 

jueves, 5 de octubre de 2017


ESPOSA CALIENTE MEXICANA

          Un seguidor mexicano me ha enviado unas fotos de su esposa. El quiere ser claramente un cornudo pero su mujer todavía no ha metido la polla de otro hombre en su coño.

         Según me indica todo va por muy buen camino. En el artículo anterior indicaba como hay todo un proceso hasta llegar a ser un cornudo total y que hay muchas situaciones intermedias.
             Esta mujer está buenísima, a la vista está, y si encima se pone ropa muy atrevida y provocativa ya tiene asegurada la atención y el deseo de los hombres que la rodean. A su marido le gusta mucho exhibirla y por lo que me cuenta está plenamente satisfecho con los resultados que va consiguiendo hasta ahora. Yo me imagino que ella cada día se animará a ir un poco más provocativa y le gustará y se excitará al verse y saberse deseada.
          Nuestro amigo quiere que las cosas vayan más deprisa, pero yo le diría que tenga un poquito de paciencia, pero que no le va a hacer falta mucha. ¿Cómo le va a hacer falta mucha paciencia si ya van a clubs swingers? No me cuenta con detalle lo que hacen dentro: ¿Sólo miran? ¿Ella baila con otros hombres? ¿Follan los dos en un lugar no muy a la vista de los demás? ¿Follan al lado de otros? ¿Ella se deja tocar suavemente por otros hombres?

          Créeme, no vas a tardar mucho en ingresar con pleno derecho en el club de los cornudos totales. Ya estás disfrutando, pero entonces vas a disfrutar todavía más. Bueno, vais a disfrutar los dos todavía más, porque ella se va a seguir exhibiendo y va a saborear los rabos que levanta con ese cuerpazo.
            Nuestro amigo no busca corneadores, pues supongo que tendrá montones de pretendientes para joder con su esposa. Lo que sí le agradaría es establecer contacto con otros cornudos para charlar de nuestra afición. Aquí está su correo:  calienteafrodita@hotmail.com

lunes, 2 de octubre de 2017


LOS INCIERTOS COMIENZOS

         Llevamos varios años casados, tantos como 15. Nuestro matrimonio no iba mal, pero tampoco es que fuese de maravilla.  Y mi marido me empezó a decir en la cama, mientras follábamos, que le gustaría que me fuese con otros hombres para que él me viera o para que se lo contara después.

         A mi esa propuesta de entrada no me convenció. Pensé que me lo decía para tener una excusa y así tener sus propios ligues. También pensé que ya no me quería pues ¿cómo desear que esté con otros si realmente me quiere?

         La idea no me gustaba nada, pero accedí que me lo contara mientras follábamos. Enseguida me di cuenta de que se excitaba mucho y de que teníamos sexo con mayor frecuencia y con más intensidad.

         Me empecé a informar y supe que hay muchos hombres que se excitan viendo o pensando que su mujer está con otros y que no tienen ninguna intención de tener sus propias aventuras. Esto me tranquilizó.
 

         Tengo que decir que estas fantasías tan extrañas para mí, también me excitaban. Así que empecé a fantasear con él en la cama, mientras jodíamos. Y a partir de ahí hablamos de muchas más cosas: nuestros deseos, nuestras fantasías, etc. habíamos mejorado nuestra comunicación.

En la cama todo funcionaba muy bien, pero el problema era que él quería más y yo no me veía en la realidad teniendo sexo con otro hombre. Soy muy tradicional y nunca se me había ocurrido hacer eso como mujer casada. Además, ninguno de los demás hombres me parecía suficientemente atractivo como para planteármelo, y otra cosa era que no me veía acostándome con alguien quien acabase de conocer en la discoteca, por ejemplo.

Mi error estaba en que consideraba que ser una pareja cornuda significaba que me tenía que acostar con otro. Ser una pareja cornuda también significa que el marido disfruta con la idea de que su esposa se puede acostar con otro, o que le apetece hacerlo. El mayor órgano sexual está en el cerebro, en los pensamientos y en las ideas.
 
Después de mucho hablar me confesó que le gustaría muchísimo verme flirtear con otros hombres. Eso sí que me sentía capaz de hacerlo.

Desde que éramos jóvenes no habíamos salido de noche para pasar un rato y me pareció muy buena la idea de salir a bailar a las discotecas. El me pidió que me quedase sola mientras él observaba y que yo estuviera dispuesta a flirtear con los que se acercasen. Accedí a regañadientes, aunque en el fondo estaba deseosa de saber qué ocurriría.

Sabiendo que podía llegar hasta donde quisiera, coquetear y flirtear con los hombres adquirió una nueva dimensión. Saber que a lo mejor podía ocurrir algo más, aunque esa no fuese mi intención, lo hacía muy excitante y agradable para mí.
 
 Así estuvimos un tiempo mi marido y yo, y él se ponía excitadísimo cuando me veía tontear con otros hombres. Yo me quedé muy sorprendida al comprobar como una acción tan relativamente inocente había provocado una gran mejora en nuestra vida sexual y matrimonial. Y yo cada vez me sentía más a gusto con esta situación y disfrutaba realmente de ello.

Mi marido estaba encantado viéndome coquetear con otros hombres, sabiendo que si lo deseo puedo (y en muchas ocasiones ese fue el caso), ir más allá de meras palabras con ellos.

Aprovecho cualquier oportunidad para tontear y poner cachondos a otros hombres y sobre todo gozo haciéndolo delante de las narices de mi marido, porque sé que a él le pone eso mucho.  Con muchos hombres solo hay palabras, pero con bastantes paso a los roces, a los besos y los tocamientos.
 
A mi marido le excita mucho saber que puede verme besándome con otro tío y que este me puede tocar el culo, las tetas y si el tío me gusta, también mi coño y todo delante de sus narices.

A veces puedo estar en la discoteca en sus brazos y al mismo tiempo ligar con otros a través de gestos y miradas. Ellos se creen que mi marido no lo sabe, pero en realidad le cuento todo lo que hago y él siempre me anima a hacer más… siempre tiene alguna idea creativa.

 
Como podéis ver, hay muchas cosas que se pueden hacer sin llegar al sexo.

El ligoteo, los roces y los besos era algo que estaba muy bien. Yo me sentía una mujer nueva: me sentía sexy y poderosa. Y al mismo tiempo la atención de mi marido había aumentado, y no solamente en la cama.

Pero todo esto no era suficiente, mi marido quería más, quería que me llevara a alguno de mis ligues a la cama. Y ya en esta fase, yo también quería más – había entrado de lleno en el juego y estaba disfrutando. En fin, si tu marido quiere y tú quieres, ¿por qué no?


 Una noche di el paso y me fui con uno de mis ligues a un hotel cercano. A esta primera vez sucedieron otras y todo resultó muy fácil. Y creo que esto fue así por el lento proceso que tuvimos en las discotecas que sirvió para comprobar como este nuevo estilo de vida iba mejorando nuestra vida matrimonial, y todo ello lo hicimos de forma paulatina y sin sobresaltos. De esta manera el paso final vino solo.

viernes, 29 de septiembre de 2017

¿CORNUDO Y PENE PEQUEÑO?
 
         Es un mito el de que los cornudos tienen penes pequeños y / o no son buenos en la cama. No hay ninguna correlación entre ser un dios en la cama o tener una enorme polla y ser un cornudo.
         Yo soy un cornudo y mi polla está bastante bien de tamaño (no es enorme pero tampoco es pequeña). Tampoco hago nada mal lo de joder a una mujer (¡que se lo pregunten a mi esposa y a las esposas de los amigos con los que hicimos intercambio!).
 
         Lo que me hace ser un cornudo es que me gusta mucho ver joder a mi esposa con otros hombres y que tiene mi aprobación para hacerlo cuando quiera y con quien quiera. Lo que me hace ser un cornudo es que disfruto y me excito muchísimo cuando la veo besándose con otro, cómo otro la toca, cómo le mete la polla, cómo le da por culo y cómo le llena el coño, las tetas o la cara de leche. 
 
         Y ella no jode con otros porque tengan la polla más grande que la mía o porque en la cama la jodan con más ganas o más entusiasmo que yo, no. Ella jode con otros hombres porque disfruta con la sensación de ligar con alguien nuevo, besándola por primera vez; con la sensación de su nudo en el estómago; con sentirse seductora sintiendo una nueva polla dura en su mano, en su boca y en su coño.
         Algunas mujeres quieren nuevos amigos porque es divertido, porque  les hace sentir bien, vivas, atractivas y porque les gusta la experiencia sensorial que proporciona. Es así de simple. Esto no tiene nada que ver con el tamaño de su pene, tío.


lunes, 25 de septiembre de 2017

TALKIES
 
 
 

 
 

 
 

 
 

 
 

 
 

 
 

 
 
 

 
 

 
 

 
 

 
 

 
 

 
 

 
 

 
 

 
 


jueves, 21 de septiembre de 2017


COSAS EXCITANTES PARA LOS CORNUDOS
         He aquí una lista de cosas que nos excitan mucho a la casi totalidad de los cornudos. Se pueden añadir más ¿por qué no nos ayudas a hacer esta lista más amplia?

 Meterle mi polla en su coño bien dilatado por la polla con la que acaba de joder y apenas sentir el contacto con  el interior del mismo.

La espera de noches en vela, tremendamente excitado, mientras ella está en la cama con otro, sabiendo que es una elección que hice, en oposición a una vida sexual “normal”.

Siempre habíamos sido cautelosos en el uso de condones, pero la excitación unida a la decisión de hacerlo a pelo con un hombre cuando no estaba tomando la píldora, fue impresionante. Me dejó sin habla pero muy, pero que muy excitado.

Cuando me encuentro en el cesto de la ropa para lavar unas bragas manchadas con sus jugos y con la leche de otro, o cuando me encuentro algún preservativo lleno dejado descuidadamente en el dormitorio sabiendo que tiene relaciones sexuales con otros hombres 3 ó 4 veces por semana.

El olor y el sabor del semen de otro hombre entre sus muslos.

Cuando burlonamente me pide permiso para verse con otro  y pasar un buen rato jodiendo.

No dejar que joda con ella porque dentro de dos o tres días va a verse con su amante y quiere ir con muchas ganas.

Cuando se pone ropa provocativa y me dice que si creo que a él le gustará.

         Meterle la polla cuando tiene el coño lleno de leche de otro. Es como meterla dentro de un maravilloso puding.