sábado, 29 de abril de 2017

DECIRLO O NO DECIRLO
       En el mundo de los cuernos hay engaños, ocultamientos y mentiras, pero esto ocurre en casi todas las facetas de la vida.
       En Estados Unidos es donde se da con más vigor y fuerza el fenómeno de las parejas cornudas, y dado el número de clubs cornudos, de blogs y de estudios y encuestas que hay, es de donde podemos conocer algo de lo que ocurre realmente en este mundo.
       En una de las encuestas realizadas se ha obtenido el resultado de que el 20% de los que se consideran cornudos declaran que se masturban pensando en que su mujer está con otro, pero su mujer no sabe nada porque no le gustan estas cosas.


       Un 25% de “cornudos” hablan de ello con su mujer en la cama mientras follan. Fuera de la cama no se habla de ese tema.

       Un 4% de las parejas son “cornudas” en línea con amantes virtuales de la esposa. Ambos se masturban frente al ordenador.

       Y solamente un 51% declara ser una pareja cornuda real, en la que la esposa practica el sexo con otros hombres. Y en practicar el sexo se incluyen las parejas que solo van a clubs donde la esposa se morrea y se arrima bien a otros hombres, aquellas en las que la esposa solo hace una paja o mama la polla de otro y aquellas en que la esposa folla con otros. Es decir, hay parejas que se consideran cornudas pero a la esposa no le mete la polla ningún otro hombre.
       Lógicamente solo ese 51% de parejas en las que realmente la esposa practica el sexo con otros hombres son las que pueden plantearse si les importa o no decirlo. (Nos seguimos refiriendo a datos obtenidos en Estados Unidos)
       A un 6% no le importa que se sepa, aunque tampoco lo van pregonando.  Suelen ser parejas que viven en grandes ciudades y se desenvuelven en ambientes muy liberales y permisivos sexualmente. Suelen tener negocios propios y sus ingresos no dependen de nadie.
       Un 44% se lo han dicho a muy pocas personas (2 ó 3)  muy cercanas a ellas. Y se lo han dicho porque ha venido a cuento, porque han coincidido en lugares de ambiente cornudo o de intercambio de parejas o porque son familiares que han sospechado algo y ante malos entendidos prefieren aclarárselo. Mi esposa se lo dijo a su hermana porque ella nos pilló en dos o tres situaciones bastante sospechosas en casa y se lo explicó claramente (¡luego resultó que ella y su marido hacían intercambios de pareja!).
       Un 50% de las parejas cornudas lo mantienen en total secreto, incluso para amigos muy íntimos y familiares muy cercanos. Son parejas que tendrían un gran rechazo social y posiblemente perderían sus puestos de trabajo. A las familias y a los amigos muy íntimos no se les dice porque el que ellos lo sepan no contribuye a nada, no mejora lo más mínimo la situación. Es más, hay padres que son muy religiosos y con unas ideas morales muy rígidas sobre el sexo, que considerarían gravísimo que su hijo o hija hiciesen lo que hacemos las parejas cornudas.
       Pero bueno, nosotros buscamos la manera de seguir disfrutando sin que nadie se entere, persiguiendo sobre todo el disfrute. ¿No os parece que es lo que hay que hacer?


lunes, 24 de abril de 2017

HACIENDO CRECER LOS CUERNOS
            Otro relato más de un amigo cornudo. Otro relato que nos hace revivir nuestros cuernos. Yo por lo menos sí que los revivo ¿No os ocurre eso a vosotros?
 
         Es mi mujer y me va a poner los cuernos una vez más. Ya ha buscado un macho que le gusta y no pierde mucho el tiempo.
         Sabe que me gusta verla besarse y verla con ropa atrevida. Cuando cruza las piernas me pongo a cien. Se pone así para que su tesoro esté cerquita de la mano del hombre con el que está.
 
         Y en cuanto la andan por ahí abajo no se hace de rogar. Se abre de piernas y deja que prueben lo jugoso que tiene ya el coño y como a medida que andan en él se pone más jugoso todavía.
 
         Ya he dicho que no le gusta perder el tiempo. Ya la han sobado bien y el macho tiene la polla en condiciones. Pero para dejársela perfecta le da una buena mamada. Una de las cosas que más le gusta es sentir como la polla engorda y se pone dura y tiesa en su boca.
 
         Ya está cachondísima y la polla ya está bien tiesa. Ya no hay que esperar más. Se coloca y ofrece su coño. ¡Qué bien mira el macho ese coño! ¡Cómo se pone mi polla de verle! ¡Mira que falta poco, pero se me hace eterna la llegada del momento en que la polla del macho se mete por él!
 
         Y el macho coloca la polla a la entrada de la raja. La mueve hacia arriba y hacia abajo. Le pasa la punta por el culo. Vuelve a la raja.  Ella se cierra de piernas para sentirla mejor.

 
         Y el macho aprieta poco a poco y la polla va desapareciendo. Y cada vez que veo esto siento una sensación por el interior de mi cuerpo como si me la estuvieran metiendo a mí.
 
 Ya la conozco y noto como en cuanto se la empieza a meter relaja los músculos, abre un poco las piernas y deja que se la meta hasta los cojones.
 
         ¡Y qué bien la jode este macho! Ella se relaja y se concentra en sentir como le entra y le sale un poco la polla, ¡y le vuelve a entrar y a salir y así tiempo y tiempo!
 
Y llega el momento en que se corre y jadea y chilla. Y en esos momentos yo me corro también pero casi sin necesidad de tocarme.
 
         ¡Qué enorme placer y satisfacción siento cuando veo joder a mi esposa! ¡Nunca me canso de verlo ni me acostumbro a verlo! Cada vez que la veo es casi como la primera vez. Siento excitación, celos, angustia… ¡es el precio y la recompensa de los cuernos!


jueves, 20 de abril de 2017

GUIANDO LA POLLA AL COÑO DE MI ESPOSA
 
Mi esposa y su amante van a follar. Ya se han besado, acariciado y otros preliminares durante varios minutos.  Ella se ha tumbado boca arriba y está con las piernas abiertas esperando que le entre la polla. Yo estoy allí mirando.
 
Él me dice: ¿Qué tal si guías mi polla hasta el coño de tu mujer? Vacilo un momento, me acerco y le agarro su polla. Es la primera vez que toco una polla que no es la mía. Cuando la agarro me doy cuenta de sus dimensiones, es más gorda y más larga que la mía.
 
Él está ya junto a mi esposa y se inclina hacia delante cuando empiezo a colocar su polla en el coño de mi mujercita. Lentamente empuja la cabeza de su pene entre los pliegues del coño de mi mujer. Ella está ansiosa esperando la sensación de la nueva polla entrando en ella.
 
Mi esposa me mira y dice: “Gracias por hacer esto. Ahora mira” Y miro como lentamente se mete dentro de ella. Veo como ella jadea mientras la polla le llena el interior de su coño.
Mi trabajo ya está hecho. Además, he colaborado activamente en el crecimiento de mis cuernos.







sábado, 15 de abril de 2017

FISGONEAR. ¡CÓMO COMPLACER A TU MARIDO REALMENTE!
         Soy la esposa de un cornudo. Lo admito  y no me arrepiento. Originalmente tenía muchos problemas cuando he tratado de compaginar  los deseos de mi marido con mis votos matrimoniales. Tomé mis votos en serio. Fue una lucha para superar las ideas opuestas que había en mí. Yo había sido siempre fiel y no tenía ninguna intención de tener relaciones con otros hombres fuera de mi matrimonio.
         Cuando mi marido me puso de manifiesto por primera vez sus fantasías de que yo estuviese con otro hombre me quedé sorprendida. Pensé que no me quería o estaba buscando maneras de ver a otras mujeres. No sabía nada del estilo de vida cornudo y no había sido educada para ello.  
         Empecé a pensar detenidamente lo que mi  marido quería y cómo afectaría a nuestro matrimonio y a mí. Después de hablar mucho con él  me di cuenta de que no estaba interesado en otras mujeres o poner fin a nuestro matrimonio. Me informé acerca de la forma de vida cornuda y al final me incliné a aceptar ese tipo de vida.
         Que los dos esposos estén sexualmente satisfechos  es parte de un matrimonio exitoso. Si echar un polvo más de lo que necesito es el precio a pagar por un matrimonio feliz,  yo estaba dispuesta a pagar ese precio.
         Cada hombre es diferente, como ya saben. Lo que importa es su marido y lo que necesita. Esta es la parte donde tiene que ser  detective. Esto es lo que hice y ha sido mi pequeño secreto. .
         Sí, fisgonear, curiosear.  Cogí  el ordenador de mi marido y empecé a husmear.  Yo confiaba y confío en mi marido. No estaba fisgoneando para averiguar si él tenía alguna relación ilícita. Estaba curioseando para ver lo que le gustaba. En su ordenador pude enterarme de todo lo que leía. Todo lo que él enviaba. Todos los sitios web que visitaba. Cada correo electrónico. Cada imagen.
         Husmear en el ordenador de mi marido fue muy interesante porque me enteré de cosas de las que no me había hablado. Cosas que le gustaban y le excitaban.  Lo hice para averiguar lo que le gustaba y así saber de qué  forma podría complacerle.
         ¡Me quedé sorprendida! Resultó que mi marido visitaba muchos de los sitios web de cornudos. Me llevó horas navegar por ellos y en leer su contenido. Sabía que quería que tuviese relaciones sexuales con otros hombres, pero yo no podía creer lo mucho que estaba metido  en esta fantasía.
         La sexualidad humana es compleja e inexplicable. No hay que cuestionarlo. En su lugar, hay que buscar la manera de trabajar con lo que encuentre para mejorar las cosas en el dormitorio. Gané visión muy valiosa de mi marido, y fui capaz de utilizar eso para mejorar nuestro matrimonio.
 
         A modo de ejemplo, mi marido había descargado fotos de modelos vestidas como colegialas con coletas, vestidos con faldas a cuadros, con altos calcetines de la rodilla y blusas blancas. Es una fantasía que muchos hombres tienen. Unas semanas más tarde, cuando volvió del trabajo, me encontró vestida de esa manera. Tuvimos relaciones sexuales cinco veces esa noche y fue una sesión de las más apasionadas que hemos tenido en muchos meses.
         También supe exactamente lo que mi marido deseaba en una esposa que pone los cuernos. Me pregunté si yo era capaz de hacer ese tipo de cosas. Con el tiempo yo estuve contenta y satisfecha, pero no fue sin dudar.
         Elegí usar mi visión de mi marido como una manera de crear un mejor matrimonio. Aprendí todo lo que pude sobre sus fantasías. He leído y aprendido a entender lo que motivó a mi marido a hacer eso.  Mientras lo hacía, ¿saben qué? Me encontré muy interesada  y excitada por gran parte de lo que estaba leyendo. Al tratar de ayudarlo, terminé ayudándome a mí misma.
         Poco a poco empecé a introducir cosas que yo sabía que le gustaban y le excitaban. Me hice sugerente. Bromeé. Me vestí como a él le gustaba pero sin que me lo dijera.  He cambiado poco a poco en la mujer que en secreto fantaseaba. No me tuvo que decir lo que yo tenía que hacer o como tenía que ir. Yo ya estaba allí, anticipándome a sus deseos. 
         El me dijo claramente  que quería que durmiera con otro hombre. Pero yo sabía más de lo que pensaba que sabía. Después de mi primer amante le confesé  a mi marido que ya no podía ser monógama con solo él, y que iba a tener que encontrar otros hombres. Así que le dije que un amante podría no ser suficiente para mí. ¡Se volvió loco de deseo hacia mí!
         Entonces lo hice realidad. Salí con hombres. Traje los hombres a casa. Le dejé ver. Todo eran sugerencias mías porque yo sabía lo que él quería, aunque  él no sabía que yo  sabía sus gustos y preferencias.
         He encontrado una gran cantidad de películas de sexo en grupo y gang bang en su ordenador, así que sabía que él en secreto fantaseaba sobre mí con múltiples parejas. Bromeé acerca de ello un día. Le dije que quería organizar un encuentro de sexo en grupo y a él le gustó muchísimo la idea.
         Mi marido y yo ya no discutimos sobre el sexo. Ya no peleamos por nuestras diferencias en el dormitorio. Ahora tenemos una maravillosa y excitante vida sexual, porque  hice un poco de espionaje, que he utilizado para mejorar mi matrimonio y he hecho el esfuerzo para mejorar las cosas.
         Es todo acerca de conseguir que mi hombre sea feliz y de mantenernos felices los dos.


lunes, 10 de abril de 2017

EL ANILLO DE CASADA
 
         He leído un foro  en el que se hablaba si en las parejas cornudas la esposa se quita o se debe quitar el anillo de casada cuando va a follar con otros hombres.
        En general, la casi totalidad de los maridos cornudos pensamos que nuestra esposa no se los debe quitar. Las razones son muy variopintas y algunas curiosas.
 
 
        Si ella es la esposa de un cornudo eso significa que su marido sabe que jode con otros hombres.  ¿Por qué ella tiene que quitarse los anillos de boda en ese caso? No debe ser ningún secreto para el amante que ella está casada y su marido está de acuerdo. Solo es mi opinión
       
        Jill siempre tiene sus anillos, ella dice que le resulta más excitante. Ella se siente como una "chica mala", y eso me encanta.
 
 
        El anillo de casada supone un recordatorio a todos los involucrados que ella está jodiendo y está casada. Para el macho es muy excitante joder a la esposa sabiendo que su marido lo sabe y lo consiente. Para la esposa es un recordatorio de que su sexualidad es más importante que su matrimonio y que ella puede ser a la vez una esposa, así como un amante de  hombres que no sean su marido. Al marido se le recuerda que la mujer que se comprometió a amar es todavía capaz de follar a otros hombres... y su función es la aceptación de sus deseos. Los tres implicados: la esposa, su amante y su marido juegan cada uno su papel siempre que así lo desean.
 
 
        Cuando ella está con otro hombre lo principal que necesita quitarse  son sus bragas. El anillo de casada puede permanecer en su dedo.
    
        El anillo de boda simboliza la naturaleza eterna de la relación entre ella y su marido. A mi esposa y a mí nos gusta tener el símbolo de nuestra relación duradera siempre presente. Algunos pueden optar por mover el anillo a la mano izquierda para simbolizar votos hechos que se rompen. Otros, pueden ver en el semen que gotea desde el anillo, ya que se encuentra en la mano derecha de la esposa, un símbolo de su malicia, que tanto seduce a su marido. Creo que quitarse el anillo  puede simbolizar su salida de su relación con su marido, aunque por corto tiempo.
 
 
          Mi mujer siempre lleva su anillo. Ella dice, en broma, que la única razón por la que se casó conmigo era tener un marido y poder joder con otros también. A ella le gustan mucho las fotografías en la que se vea su anillo con la mano envuelta alrededor de una polla. En las ocasiones en que no estoy presente es el tipo de mensaje que me envía.
 
        Un anillo de bodas en una mujer representa un reto que un amante potencial no puede ignorar fácilmente. Es más divertido, siempre,  seducir o ser seducido por una mujer que es de otro.
 
 
        El sexo es mejor cuando existe la emoción añadida de estar con una mujer que hace "trampa". El sexo es la lujuria y pasión, pero no vamos a ignorar la oleada de poder con la que  goza  un hombre cuando está follando a la mujer de otro hombre. Y creo que algunas mujeres casadas también consiguen más emoción al saber que están involucrados en una actividad con la que la sociedad frunce el ceño, algo traviesa y atrevida pero muy emocionante.
 
 
       Hay unas pocas parejas en las que la esposa se quita su anillo de casada.
      Siempre mi mujer ha fingido que ella hace trampa y para dar más verosimilitud se quita el anillo de casada aunque vaya a follar con un conocido que sabe perfectamente que está casada
 
 
        Hay algunos hombres que se asustan si saben que está casada y para evitar que no jodan con ella por estar casada se quita el anillo.
 
        Hemos conocido chicos que estaban muy interesados ​​en ella y ella también estaba caliente para irse con ellos también. Tan pronto como se enteraron de que era casada su interés se extinguió. Quitándose el anillo el problema se acabó.
 

        Lo mismo me da. Lo importante es su placer y todo lo que tenga que hacer para irse con un hombre a la cama bien hecho está. Si considera que en determinada circunstancia es mejor quitarse el anillo de casada que se lo quite. Toda lo que haga me parece bien.
 
  
        ¿Qué os parecen las opiniones tan variopintas? ¿A que hay gustos para todo? Pero todas son válidas y aceptables siempre y cuando la pareja disfrute y no se haga daño a nadie.