miércoles, 28 de junio de 2017

¿Qué hace que un hombre sea un buen macho corneador?
         Inmediatamente a cualquiera se le ocurre una respuesta obvia: ¡una gran polla! No voy a negar que ciertamente una gran polla ayuda, quiero decir que no se va a conseguir que una mujer esté húmeda entre las piernas viendo un pene que se parece más a algo que parece sacado de un paquete de salchichas que a algo que cuelga entre las patas traseras de un toro o un caballo.
 
 
 Pero, una polla grande no hace al macho corneador, de hecho, he conocido unos cuantos machos con pollas de tamaño bastante promedio. La cosa es, no se trata sólo de tamaño de la polla, que sin duda ayuda, pero ser un buen macho es más de una cosa mental que física. Uno puede tener una polla como un caballo, pero si no tiene la mentalidad adecuada, no vas a conseguir que una mujer sienta un hormigueo especial cuando está con él.
 
 Así que, ¿cuál es la mentalidad correcta que hay que tener? Bueno, todos los buenos machos que he conocido alguna vez han tenido una actitud especial, una ligera arrogancia que viene de ser un macho alfa, un líder de la manada. Eso es lo que las mujeres realmente quieren, alguien que las tome, que las follen con fuerza, que las usen para su placer.
         Un buen macho aprende a lo largo de los años lo que enciende a las mujeres, cómo hacerles cosquillas a esos puntos dulces, qué susurrar en sus oídos mientras las follan, pero eso no significa que cuando está con una mujer solo está para darle placer a ella. ¡No! ¡Está allí para obtener placer él!
 
 
 Esto puede parecer extraño, pero pensándolo por un momento, si un macho se acerca a una mujer con la intención de complacerla toda la noche, se está poniendo en una posición de servidumbre para ella, su único objetivo es hacerla feliz. Su único objetivo es pasar toda la noche reventándose sus bolas para que ella tenga un gran relleno de orgasmos. Y una vez que ha conseguido eso el macho se va, se le despide.
 
Cuando un macho está con una mujer, está con ella para él, para su placer, quiere oírla gritar su nombre, quiere que ella haga cosas por él que nunca haría por su marido, pero la única manera de que eso suceda es de que el macho vaya con la mentalidad de que eso es lo que él quiere. Siempre que un macho toma este enfoque, la mujer adopta una actitud más cachonda, más excitante y los orgasmos son más intensos y más frecuentes que cuando el macho adopta un papel más pasivo. Realmente las mujeres quieren ser tomadas por lo que ellas perciben como un verdadero hombre, como un auténtico macho, como un verdadero semental, y así obtienen más placer que si se intenta solo complacerlas. ¡Puede sonar extraño, pero es verdad, la mujer quiere ser follada y follada duro!
 
 Por lo tanto, en resumen, tener una gran polla es importante y ayuda, pero para ser un buen macho hay que tener una actitud adecuada.


martes, 20 de junio de 2017

¿CUAL ES MI POSTURA PREFERIDA?
        El otro día me preguntaron que cual era mi postura preferida para joder. Mi respuesta fue inmediata: la del misionero, tumbada boca arriba y con las piernas abiertas.
       ¿Qué por qué? Pues por varias razones.
 
 
        Me veo caliente cuando estoy desnuda, tumbada de espaldas con medias y zapatos y piernas separadas. El verme así me excita porque sé que enseguida voy a joder.
 
        Me gusta poder mirar al tipo que me está follando y poder envolver mis piernas alrededor de su cuerpo para tirar de él más fuerte y hacer que me joda más profundo.
 
        Me gusta sentir su peso encima de mí y sentir como se mueve.
 
        A muchos hombres les gusta besarme y meter su lengua en mi boca mientras jodemos. A mí también me gusta eso y es muy fácil hacerlo cuando estamos cara a cara.
 
        Cuando estoy tumbada boca arriba tengo un sentimiento de sumisión y vulnerabilidad, es como el de un animal débil que se rinde ante un animal más fuerte y poderoso. Es como si dijese: "Estoy de espaldas exponiendo mis tiernas partes. Estoy esperando misericordia pero también estoy emocionada de que decidas hacerme daño".
 
        Me gusta cuando un hombre mira mis ojos hambrientos mientras vacía sus bolas en mi vientre o en mi coño. En esos momentos siento como que él me sirve al tiempo que yo le sirvo a él también.
        Así es como funciona mi mente cuando se trata de sexo. Esto que me pasa a mí seguro que le pasa también a muchas mujeres y a otras les pasarán cosas diferentes.
 
 
          En esta diversidad está uno de los grandes atractivos del sexo. Cuando realmente se disfruta es cuando uno hace lo que verdaderamente quiere.


domingo, 18 de junio de 2017

¡ASI SE PONEN LOS CUERNOS!
            Un conocido amigo cornudo me ha mandado esta secuencia completa de la puesta de cuernos que le ha hecho su esposa con uno de los amigos  que tiene.
 
            Una de las cosas que me gusta de esta mujer es que no se anda poniendo putivestidos para joder con un amigo. Va vestida normalmente y pasa totalmente desapercibida por la calle.
 
 
            Su amigo y ella se sientan juntitos y rápido se empiezan a acariciar. Pero la esposa de nuestro amigo no se anda por las ramas. Enseguida le echa la mano al paquete. ¡Es para no dejar dudas de lo que quiere!
 
            Y nuestro amigo ya empieza a disfrutar. Su mujercita se abre de piernas y deja que el macho vea como tiene el coño, al tiempo que ella palpa como está la polla. Nuestro amigo estará disfrutando de estos prolegómenos y seguro que ya empieza a notar como los cuernos empiezan a crecer.
 
            ¡Qué esposa más diligente! Se quita la falda y las bragas y su coño se queda bien al aire con esos pantis abiertos que se ha puesto. ¡Qué gusto le da a nuestro amigo cornudo ver como su mujercita mete la mano para palpar la polla que tiene el macho!

 
 Y la esposa sigue jugueteando con la polla. ¡Qué envidia mezclada con celos le tiene que estar dando a nuestro amigo! ¡Pero qué placer tiene que estar sintiendo a la vez por ser tan buen cornudo!
 
            ¡Qué poquito le falta a esa polla para hacer las delicias del coño de mi esposa y las delicias mías! Piensa el cornudo.

 
            ¡Y llega uno de los momentos cumbre de la puesta de cuernos! La polla del amigo se mete entre medias de esos muslos abiertos. Pero parece que no está a gusto tan encerrada y entonces entra hasta los huevos y sale hasta el capullo. Y así una y otra vez. Y nuestro cornudo marido disfruta y disfruta, a cada pollazo sus cuernos crecen, y eso es lo que le gusta. 
 
            ¡Qué buenos cuernos tiene ya! Y ahora el macho se echa encima de la esposa, y ahora ya no la anda casi sacando y metiendo, ahora la deja metida y aprieta y aprieta.
 
            Es un apretar constante, apretar que le encanta a la mujercita del cornudo, y ella relaja los muslos y sus piernas se quedan sueltas al aire, moviéndose al ritmo de los pollazos que le da el macho que tiene encima.
 
            Y esa polla ya no sale de ahí bien tiesa. Cuando salga lo hará un poco arrugada, morcillona y con los cojones un poco vacíos. 
            ¡Qué gran invento este de los cuernos! ¡Cuánto disfruta la esposa, el macho que la jode y cuánto disfruta el cornudo! Es ahora que estoy escribiendo esto y mi polla se pone tiesa, porque no veo abierta de piernas a la esposa de nuestro gran amigo cornudo. A la que veo es a la mía.


jueves, 15 de junio de 2017

MI ESPOSA ESTÁ EMBARAZADA
     Mi esposa y yo somos una pareja aparentemente convencional. Tenemos tres hijos que casi seguro son míos (no lo hemos confirmado con pruebas de ADN) ya que mi mujer ha tomado las precauciones necesarias para no quedarse embarazada de otros hombres.
 
 
        La pregunta es ¿Me gustaba que cuando mi esposa estaba embarazada de mí follase con otros hombres? Mi respuesta es sí, me gustaba mucho.
 
 
        Cuando sus embarazos ella estaba muy caliente, le apetecía mucho y a mí eso me excitaba más.
        Hay que tener presente que en los primeros meses su aspecto era casi normal. Recuerdo que cuando estaba de 4 meses fuimos al cumpleaños de un amigo y el regalo que le hizo fue una buena jodida.
 
 
        Hay parejas que consideran al feto como algo sagrado que hay que proteger, y que en esas circunstancias no procede que otro macho ande metiendo la polla en el coño de la esposa. Para esas parejas la esposa no mantiene relaciones sexuales con ningún otro macho durante el embarazo.
 
 
        Para otras parejas el que la esposa se quede preñada de otro macho es una de sus mayores fantasías. Y ver a la esposa con una buena tripa y jodiendo con otro hombre es  para muchos maridos un momento en el que es muy fácil imaginar que ese hijo no es suyo. 
 
        Para muchos hombres una mujer embarazada es el icono de la sexualidad y si ella se ha quedado preñada con el esperma de otro macho eso supone el pináculo de la negación del marido. Para los maridos a los que les gusta ser humillados esta situación es de las más humillantes que hay ya que el macho que la ha fecundado (aunque solo sea en la imaginación del marido) sigue reclamando su puesto preferente y ella también prefiere su polla a la de su esposo.
 
 
        La mayoría de las mujeres están más excitadas durante el embarazo. En esa situación se elimina el miedo al embarazo y esto hace que el deseo sea aún mayor. Entonces ¿por qué no follar durante el embarazo?