sábado, 29 de julio de 2017

¿QUÉ HACER SI TU ESPOSA SE VA DE VACACIONES CON SU AMANTE?
 
Si la esposa se ve siempre con el mismo hombre, si tiene un amante fijo, es inevitable que uno de ellos quiera hacer un viaje con el otro. Hay dos maneras en que esto puede hacerse. O te vas con ellos, o te quedas en casa.
Te vas con ellos.
Estas pueden ser las vacaciones más incómodas de tu vida. Como estás lejos de casa y no os conoce nadie tu esposa no tendrá inhibiciones de ser vista en público con el otro hombre. Si estás con ellos mientras están en público, a los ojos de todos parecerá que son una pareja y tú eres su único amigo.
 
Pueden ser unas vacaciones donde pasas mucho tiempo solo. La mayoría de los hombres casados ​no van de vacaciones solos desde hace mucho tiempo, por lo que no sabrás que hacer.  Además, la última vez que fuiste de vacaciones solo, tu objetivo principal era probablemente para conocer a otra mujer. Ese no es el caso esta vez.
 
Casi siempre estarás de mirón viendo como disfrutan. Si eres un cornudo mirón disfrutarás un montón, pero también tendrás celos y sentimientos de angustia.
Te quedas en casa.
 
Esta es una experiencia completamente diferente para ti. Los dos vais a estar separados por varios días, tal vez por una semana, y a lo mejor hasta tenéis poco contacto telefónico (especialmente si ellos viajan a otro país). Esta situación supondrá un nuevo nivel de angustia y de otras emociones para ti.
 
La ves hacer su maleta, emocionada de estar a solas con él por más de unas pocas horas. Te preguntarás nerviosamente qué va a pasar entre ellos. Hasta ahora ella le ha visto en un hotel o en otro lugar y como mucho han pasado la noche juntos, pero ella siempre ha vuelto contigo. En estos días esto no ocurrirá y posiblemente hará que te plantees todo tipo de preguntas en tu cabeza. Sobre todo, habrá una pregunta fundamental: ¿Y si esto se convierte en algo más que solo sexo entre ellos?
 
Después de que se vaya te quedas solo. Solo para pensar, solo para preocuparte, solo para aburrirte, solo para contemplar tu relación de cornudo, solo para preguntarte qué puede suceder en el futuro.
 
Pasan los días, uno por uno. Intentas ocuparte en cosas para desviar tu mente de lo que podría estar haciendo con él. El tiempo se ralentiza.
 
Ella finalmente regresa a ti, y tú la reclamas de nuevo como tu esposa. Se siente tan bien en tus brazos. Ella parece tan refrescada, tan feliz, y ella está emocionada de verte una vez más. La energía positiva y el amor entre tú y ella muy bueno, y olvidas toda la incertidumbre que tenías mientras ella se fue con él.


miércoles, 26 de julio de 2017

PLANES PARA LAS VACACIONES
         Ya estamos en el verano y ya llegan las vacaciones. Es la época ideal para exhibirse, desinhibirse y hacer locuras. ¿Qué pensamos hacer estas vacaciones mi marido y yo? Pues como nuestros hijos se van con los abuelos y nos quedamos solos en casa y luego nos vamos solos a la playa, podemos hacer todas las locuras que queramos y que nos apetezcan.
         Desde luego que en la playa voy a utilizar mis bikinis pequeñitos y transparentes. Me encanta provocar a los hombres y que miren, y que se tengan que tumbar boca abajo porque se les ponga la polla tiesa.
 

     Pero no solo los utilizaré en la playa. Con eso de que es verano y hace calor, también los utilizaré en casa, sobre todo cuando vengan a comer nuestros amigos, tanto los fijos como los ocasionales.
 
 
         El año pasado estuvimos en una playa nudista. Lo pasamos estupendamente y este año quiero repetir. Me resultó muy agradable la sensación de bañarme desnuda y ver como los hombres me miran el coño. Procuro tumbarme de forma que se me vea bien. Pero follar allí no entra en nuestros planes, hay demasiados mirones Pero ¡quién sabe!
 
Como en el lugar donde vamos no nos conoce nadie de nuestra ciudad, procuro vestir de la forma más provocativa posible. A mi marido le encanta que salga exhibiendo mi cuerpo, y a mí también me gusta exhibirle a todas horas.
 
         Es obligado salir de marcha todas las noches, con mi marido o sin él. Este año intentaré salir por las noches sin ropa interior, sobre todo sin bragas. El año pasado pensé en hacerlo, pero luego no me atreví. Este año quiero conseguirlo y también atreverme a mostrar el coño más o menos discretamente. Ya os contaré si lo consigo.
 
 
         Para estas salidas nocturnas me pondré mi ropa más atrevida y creo que follaré una noche sí y otra también. A mí me gusta mucho ligar y a mi marido mirar como lo hago. El estará conforme con lo que haga. Si a los machos con los que esté no les importa, estará mirando como follo, sino se quedará en el hotel o en el club esperando que regrese.

         En esta época de vacaciones procuro pasar la noche fuera: cenar, bailar y luego ir al hotel a follar sin prisas. Si él viene pues ya ve lo que pasa, sino le tengo informado con mensajes y fotos para que vea lo bien que se lo está pasando su mujercita.
 
Y como vamos a estar solos en casa, y también de vacaciones, seguro que recibimos a algún amigo para que venga a cenar y luego se quede a dormir y a desayunar por la mañana.
 
         En definitiva, espero pasar unas vacaciones golfas, exhibiéndome mucho y follando mucho. Y mi marido encantado de que le ponga unos buenos cuernos, cuanto más grandes mejor.
         Y vosotros ¿qué planes tenéis para las vacaciones?


domingo, 23 de julio de 2017

jueves, 20 de julio de 2017

MOMENTOS DUROS PARA MÍ
            Cuando mi esposa jode con otro hombre hay momentos que son duros de ver para mí, aunque ya la haya visto muchas veces jodiendo con otros. Cuando se la meten, o cuando ya se la tienen metida,  no es lo más duro de ver aunque pueda parecer que sí.
            Lo más difícil para mí es ver los momentos previos a cuando empieza a follar.
 
            Verla con él, ver como la toca por primera vez. Ver cómo le quita la camiseta. Verla de pie delante de él en ropa interior, obediente y ansiosa.


 
 Ver cómo le quita el sujetador y lo arroja a un lado. Cómo sus manos acarician sus pechos, explorándolos. 
            Y como sus dedos se deslizan en la cintura de sus bragas, y las deslizan suavemente por sus muslos.
            La veo allí con él, vulnerable y expuesta, presionando su cuerpo desnudo contra el suyo. La cama del hotel a pocos metros de distancia, lista. Y ver como los dos se van hacia ella.

 
            Y los besos. ¡Oh mierda, los besos! No tanto él besándola, sino los dos besándose apasionadamente,  llenos de  entusiasmo por lo que está por suceder.

 
            Me encuentro tremendamente celoso en esos momentos. No celoso de ella, sino celoso de él por lo que está a punto de experimentar y por lo que está disfrutando de mi esposa.


miércoles, 12 de julio de 2017

¡MÍRAME, CARIÑO!
 
Supongo que la mayoría de nosotros disfrutamos de ser mirados. Vivimos por nuestra apariencia. Pasamos mucho tiempo al día cuidando el pelo, maquillándonos, arreglando las uñas, con el afeitado, la depilación con cera, y toda un montón de cosas que nos hace agradables de ver. Así que debemos disfrutarlo, ¿verdad? ¿Tiene esto algo que ver con el sexo? Para mí sí. Me encanta ser observada. He tenido relaciones sexuales en algunas circunstancias en las que otros me han visto, y me encantó.
 
A veces, cuando me masturbo, fantaseo con que la gente me mira, viéndome desnuda y jodida. No los conozco, siempre son desconocidos sin rostro, hombres y mujeres acechando en las sombras. Estoy de espaldas, posición misionera sobre una mesa, no una cama. Es como una exhibición del sexo. Están observando atentamente como una polla sin rostro me jode. Los veo mirándome, mientras miro más allá de mis piernas extendidas. Mis pies se balancean con cada uno de los empujones, pero mis ojos están abiertos y todos me observan. El hombre encima de mí es sólo incidental. Su pene no es ni grande ni pequeño. La jodida es buena pero no genial. El placer no es genital. El placer procede de todos los ojos en mí. Es mi fantasía.
 
Me encanta que mi marido me mire. Me encanta saber que me ve abierta y expuesta, sin nada escondido. Puede ver entre mis piernas cuando el macho retrocede. El ve mi vulva húmeda y tal vez hasta la oscura apertura de mi vagina antes de que la polla la llene. Ve mis piernas erguidas y anchas, mis pechos balanceándose de un lado a otro a su ritmo, mi boca abierta jadeando por aire y gimiendo mi placer. Me encanta que me vea en mi momento más íntimo. Nada se oculta a él. No hay forma de ocultar nada.
 
Mi orgasmo es siempre intenso cuando mi marido me observa. Tal vez por eso me encanta que esté presente. Los hombres con los que he estado eran muy atractivos físicamente pero cada uno de ellos ha traído algo nuevo a mi cama, y ​​la mayoría de los hombres han sacado algo nuevo de mí. Cada experiencia es diferente. Me gusta que mi marido sea parte de eso. Es una manera en la que puedo compartir con él algo del placer que consigo siendo su esposa y poder joder estando él alrededor.
 
Algunos hombres con los que he estado le han dejado mirar. Un tipo que solía ver regularmente sentía algo por ser observado, como yo. Le gustaba tener a mi marido allí. Creo que eso le motivó para poner mucho más interés y entusiasmo y me follaba mejor (mucho mejor para mi placer). Posiblemente era un exhibicionista como yo.


sábado, 8 de julio de 2017

IMAGENES
 
Me encanta ver follar a mi esposa ... en la cama matrimonial.
Me encanta la idea de que mi esposa follara a otro hombre en nuestra cama. La cama que compartimos todas las noches - la cama donde hacemos el amor.
Quiero que lleve a otro hombre a esa cama y permita que ese hombre dentro de su cuerpo.
 
 


Me preguntaron qué prefería: Si follar a mi esposa o ver como la jode otro. Mi respuesta fue clara. Prefiero ver como un buen macho la mete su polla desnuda hasta los huevos. Me gusta ver como el macho empuja hacia delante y hacia atrás hasta que la llena el coño con su leche. Me gusta ver como la aprieta con fuerza y como ella se corre con orgasmos cada vez más fuertes.
 
 

         Entiendo perfectamente que mi esposa y su amante algunas veces no me dejen estar mirando, pero siempre me dejan escuchar y eso también me encanta. Me cuesta trabajo creer que mi esposa emita esos quejidos y esos sonidos, quejidos y sonidos que nunca emite conmigo.
 
 
Me encanta este momento cuando empiezan. Me encanta cuando se me permite permanecer el tiempo suficiente para ver cómo se desnudan. Hay algo mágico en ver a otro hombre deslizar las bragas de mi esposa.
 
 
 
Lo primero que noté en esta foto fue que por primera vez en su vida mi esposa se había afeitado el coño. No podía creerlo. Le había rogado durante más de una década que se afeitara el coño después de casarnos y ella siempre se negaba. Y ahora, para que este tipo le meta la polla, ella lo afeita.
La segunda cosa que me di cuenta fue que su coño ahora afeitado estaba lleno de la leche de él, a pesar de que era el peor momento posible para eso.
¡Finalmente me di cuenta de su polla - wow era grande! No es de extrañar que estuviera dispuesta a hacer lo que le pidiera.


martes, 4 de julio de 2017

DOS COSAS QUE NOS GUSTAN MUCHO A LOS CORNUDOS.
            Contrariamente a lo que piensa la mayoría de la gente, los cuernos tienen para muchas parejas una gran cantidad de beneficios sorprendentes. La relación de una pareja se ve reforzada y hay más sinceridad y más comunicación entre ellos, y además la pareja lleva una mejor vida sexual.
            En la puesta de cuernos hay un gran deleite para el hombre al mirar como la esposa jode con uno o varios amantes, además de con él. De todas las muchas cosas que ocurren en la puesta de cuernos, hay dos que son mis favoritas y las de otros muchos cornudos.
Preparación.
            Yo como marido cornudo siento una enorme excitación mientras ayudo a mi esposa a prepararse para una noche de diversión. Por lo general, la ayudo a ducharse, la rasuro el coño, la ayudo a elegir la ropa interior que va a llevar y el vestido que se va a poner.
 
            Cuando la rasuro el coño estoy pensando en lo que va a disfrutar el macho con el que va a estar, en lo suave que lo va a sentir, en lo baboso que se va a poner esperando que le meta la polla,  en lo bien que lo voy a pasar cuando termine y se lo lama.
 
            Y cuando elegimos la ropa ella me mira con cara burlona y se la prueba y me dice ¿Con esta estoy bien? ¿O estoy mejor con esta otra?
 
 Casi siempre me deja que le ponga las braguitas y mi polla se pone tiesa imaginando al macho que la va a tener no tardando mucho y en cómo se las va a quitar.
 
            Solo pensar en cómo se va a excitar al verla el macho  con el que va a joder me excito yo y comienzo a disfrutar, con ese disfrute único que sentimos los cornudos.
La metida. 
      Para que la experiencia de ser un cornudo sea auténtica, el marido tiene que ver como su esposa jode con otro hombre. Para mí el momento en que el otro macho le mete la polla es un momento maravilloso.
 
            Me gusta sobre todo cuando no se la mete inmediatamente, sino que empieza a pasársela por la raja y primero le mete un poco de la punta y así está jugueteando un rato hasta que ella no aguanta más y levantando las caderas y agarrándole del culo le aprieta para que se la meta toda.
 
 Ver como la polla se va metiendo y como los cojones llegan a pegar con su coño es una sucesión de sensaciones sublimes.
 
Toda esta visión se acompaña de los jadeos y suspiros de mi esposa cuando le está entrando la polla y de algo también sublime: la expresión de su cara.
 
            Para nosotros, como pareja cornuda, los cuernos son sin duda lo mejor que nos ha pasado en nuestro matrimonio en disfrute sexual.    Cuando la sesión de cuernos ha terminado solemos hablar de lo que ha sucedido, de lo que más nos ha gustado y de lo que podríamos mejorar la próxima vez.